domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Por qué te amo?

¿Por qué te amo?

 
No hay razón
para que mi voz no me lleve,
cual pasajero
a tu alma encendida,
no hay prisa que se extinga,
ni modo que no sea duradero
a este amor inmenso,

no hay mirada que tema a la luna,
ni hora que no se destaque,
ni lágrima,
no hay agua que no te alcance
ni aire que no te respire,

no hay razón para amarte
más que un vientre inquieto,
y un temblor inmenso y verde
reflejándome desnudo en tus ojos,
no hay amor como éste,
que oscila en el balance del amor.

No hay berrinche más vacío
que esperar lo que la mano no complace,
esa pupila que busca
en el reposo encontrarte,
y es vano el asiento de la boca,
no hay llegada que duela más
que la escarcha,

¡y te preguntas si te amo!,
me duelen los balcones
que dicen cosas sin tu mirada,
me duelen los rezos a cielo abierto
como sueños borrosos,
me duele el aliento
sin tus labios,
sin tus dedos,

no hay razón para amarte
más que estar enfrente
de una ventana abierta,
y ver las rosas en su soplo,
y las delicias de las ganas de llorar,
despertando a ese marino cuyo faro
se abre camino en los ojos,
en un ritmo lento,
exaltando el amor.

No hay vuelo que estremezca más
que un beso,
esa savia que es rebaño de abismos,
no hay gigante que pese más
que una pluma,
si la dulzura de tu nombre,
si mi península y tu bahía,
si nuestros cabellos de velas y neblinas,

¡y me preguntas si te amo!,
tiemblo al hablarte,
y me siento eterno
como una noche sin fondo,
y te ansío para nada más que juntos,
y en la calma flores soñando,
y en el cuerpo fantasías,
y gustoso abrazarte,
portadora de mis sonrisas,

no hay razón para amarte
más que repetírtelo mil veces aunque distante,
y sentir que cruzas los senderos
a paso ligero, para encontrarme,
y para rozarte suspirarte mientras tanto,
amor que camina,
maternal infante.

¡Y me preguntas si te amo!,
los días son gemelos
desde aquel día en que fuíste mía,
¡eres el amor al que mi razón absuelve!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados