martes, 4 de noviembre de 2014

Hoy y mañana

Hoy y mañana

 
Te elijo hoy y mañana,
para que el amor que quema
nos vuelva un rojo deseo
creciendo en los ojos,
para que me oigas callado,
silenciosamente mirándote,
para volar ligeramente
desvaneciéndome en ti,
como vértigo,

hoy,
para que existas realmente,
mañana,
y que me estremezcas levemente al despertar.

Te elijo hoy y mañana
para construir la casa donde regresar,
para que las sábanas
cierren las puertas de parte en parte,
y descubrir tu interior
como un resquicio del cielo,
y descubras en mi interior
a un hombre soñando,

hoy,
como un viento que golpea
dulce y blando,
mañana,
sin pensar en nada,
como una pincelada de agua.

Te elijo hoy y mañana
y un día antes,
para ser siempre tu primera vez,
hoy y mañana dice el poeta,
para no dejarte de amar,
y ser contigo dos cuerpos
de palabras esparcidas,
y seas conmigo miles de noches y días,
tuyos y míos,

hoy,
como rizos que juran con el corazón,
mañana,
y desbordante de amor
y sin que el alma vacile.

Te elijo hoy y mañana
y hasta el atardecer,
para ver los distintos azules,
y secarse los árboles mojados,
y que todo huela a pan recién horneado,
y jugar pisando las sombras mías,
las sombras tuyas,
hoy y mañana sin saber hasta cuándo,
hoy y mañana sin cerrar con llave,

hoy,
y tu cara sonriente
y que me quieras contar algo todavía,
mañana,
con el verso más hermoso del mundo,
¡te amo!

Te elijo hoy y mañana
como una caja vacía
donde cabe todo,
donde nada es demasía,
donde las manos son el fondo y desde ahí
abiertas a cada instante,
rígidas y firmes y delicadas,
como la única voluntad,

hoy,
y caminar de tu mano largo y largo,
mañana,
y que tus manos como un latido
contra mi piel.

Te elijo hoy y mañana,
¡todo es amor,
todo vibra,
todo avanza!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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