sábado, 22 de noviembre de 2014

Amor amando

Amor amando

 
Hacer el amor amando
es un sueño que sueño,
es un pequeño océano
que poco a poco,
piel a piel va muriendo,
es un color que huye a por la sombra
y se confunde con la luna,
es un mismo latido
entre dos cuerpos,

hacer el amor,
como tocar el cielo sin ningún esfuerzo,
y amando,
como el amor nuevo que se posa sin lastimar,
como el primer beso,
y yo te miré a los ojos un instante.

Hacer el amor amando
es sonreír con el alma entera,
es un sin fin de caricias
claras e ingenuas,
es esperar hasta mañana y mañana,
la ternura mirando tras la ventana,
y los cristales,
impregnados de cierta tarde cómplice
y los dedos enredados,

hacer el amor,
ese encuentro que apunta entre sonrojos,
y amando,
esa plenitud que encanta
cuando la boca quiere ser de sed intensa.

Hacer el amor amando
es asomarme al amor infinito,
es el destino y tu forma de amar
donde tan sólo existes tú,
ese torbellino devuelto aire como hace el amante,
con descaro y con paciencia,
es esa esquina escondida entre las manos
robándose los espacios,

hacer el amor,
hasta el insuficiente amor para hacerlo
y deshacerlo miles de veces,
y amando,
lloviendo sobre ti con cien palabras,
para hacerlo contigo, contigo.

Hacer el amor amando
es el verbo quédate
que nada tiene que temer,
es besarte como dibujando
con los labios que te eligen,
con los ojos que te quieren,
con el corazón que te mira
y a tu costado el hombre que te quiere cuidar,

hacer el amor
desde antes de haberte encontrado,
y amando,
hasta crear contigo el amor
y desnudar contigo la vida.

Hacer el amor amando,
porque todo sucede en cualquier horario
sin momentos previsibles,

¡y yo paso el día planeando nuestra historia de amor!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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