viernes, 17 de octubre de 2014

No esta noche

No esta noche

 
Y deja a mis pupilas distantes
conquistar los cielos,
para hallarte en ecos
mientras el horizonte juega con mis manos,
y deja que te sueñe última,
como ese último reclamo al alba,

no te quedes esta noche,
adelántate entre los pájaros.

Y déjame provisto de lo necesario,
una brizna de hierba,
un grano de arena,
una gota de mar
y algún gusto pequeño,
quédate conmigo este día
mas no esta noche,

no, no te quedes esta noche,
permite que me detenga
y que te observe por largo rato.

Y déjame que llore en la oscuridad de mi cuarto,
ninguno estará contento pero,
quiero mostrarte mi relación contigo,
cuando leo mi libro, te celebro,
el poeta que hay en mí te persigue constantemente,
y el hombre, el hombre asume
el amor que tú sientes,
por eso no te quedes,
no esta noche,
quiero el misterio de acercarme cada vez más,
como se aproxima un náufrago,

no te quedes esta noche
y no cesarán mis gemidos,
no te quedes, no me niegues.

Y deja a mis ojos y a mis labios
la lucha siempre renovada,
de las miradas por las ventanas,
de las palabras del amante con su sol y con su luna,
inevitablemente juntos,
y deja que te encuentre entre los ruidos,
y deja todo, todo desnudo casi azul,

no te quedes esta noche,
aquí estoy,
hasta que puedas leerme.

Y deja que el silencio me abrace por la mitad,
la mitad que te prefiere,
la que te llama,
la que ante la nada
quisiera repetirte hasta el infinito,
y déjame esta noche sin quedarme a tu lado,
quiero que me pienses,
que me adviertas en cada preciso instante,
que me ames como ayer, como siempre,

no te quedes esta noche,
¡no quiero ser yo quien escribe estas palabras!

Y deja a este amor con tu letra
y mi letra mayúscula,
y no te quedes esta noche.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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