domingo, 5 de octubre de 2014

Este poema

Este poema

 
Bebo el atardecer
con melodías del alba,
y así la noche y la mañana
hasta que el aire se sienta a escribir,
y mis dedos todavía flecos
de vagos pensamientos
que me permiten amarte,
bebo con toda libertad
flotante de deseo,
en rápidos suspiros,
clavando la mirada a la horas,
bebo con cuidado cada una de las palabras,
y así este poema se parezca a ti.

Sueño con árboles
silabeando letras de agua,
distrayendo a la razón,
aprendiendo la vida a través de tu olor,
aroma a ilusión mientras tú crees,
sueño que te amo cuando estoy seguro de mí,
recordando tu cuerpo sin vanos obstáculos,
sueño en los ojos que te contemplaban
como temblando en la voz,
tomando el paso del tiempo,
empeñado en volar,
una flor y un libro.

Amo de mi ser
que desnude tus sentidos,
que como una carta te toque en espacios
entrando en tus raíces,
me gusta la nostalgia porque quedo colgado en diálogos,
y entonces me pongo de pie
con brazos y barro,
y entonces te goteo
como un susurrante velo,
y entonces los días y las noches
son el empedrado de mi más bello paisaje,
de tus pasos,
que todavía el viento pulsa atento cada tarde.

Este poema es río de mi papel mojado,
este lado sabe a tinta y sangre,
mientras la lluvia se parece al rocío,
de todos modos es probable que vengas,
no sé desde dónde,
no sé por cuánto tiempo,
no sé si morirás de amor al verme,
o simplemente sabrás que te amo,
que mis manos son caricias vírgenes sin tu piel,

este poema corre contigo
todos los riesgos,
se atreve a escribirte subiendo por tu belleza,
y se deja querer por la mujer que lee,
este poema construído de silencios y cautela,

¿sabrá poeta que ella es tu obra completa?,
¿sabrás poeta que estas letras,
son de amor y dolor y viceversa?

Tengo una meta,
estos versos,
por eso aquí te propongo que me ames.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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