miércoles, 3 de septiembre de 2014

Que lo sepas

Que lo sepas

 
Este vivir que inalterable me mira,
que nadie más que yo
arriesga ahora
corazón en boca,

este vivir que vuelca en mi alma
una dulce certeza,
que quema a este árbol que soy
detenido en tierra,

este vivir cautivo
que es porvenir y nostalgia,
esta casa vendida de mi juventud,
colmada de soles y lunas y lluvias.

Nace el hombre,
con actitud y cuerpo de túnel,
y paredes de pájaros,
en un ala las flechas,
en la otra el arco,
y por labios un garabato,

nace pequeño,
como recién comprado,
nace mujer,
sin pedirle explicaciones a la noche.

Este vivir que mañana sólo será una hoja,
un quieto beso que cae
entre fuego y ternura,
este vivir que en versos te explico:

te amo por como eres,
por como luces en mi cama,
y cuando te levantas,
que en puntillas
tu cabellera y tus manos
parecen ser sólo una,
te amo por la penumbra de tus ojos
hacia todas mis vidas,
este vivir que en versos te digo:

te amo porque me amas,
como ama tu cuerpo al mío.

Nace el hombre
así como te vistes,
con la paciencia del camino
antes de recorrerlo,
como el vuelo recién volado
sobre el viento y sobre el agua,

nace con años,
buscándote,
y te busca hasta tocarte,
cerrando su viaje,
y viaja cuando tus manos saben,
cuando tus manos me reconocen desde antes,

y nació el hombre exactamente aquel día,
en que te esperé sabiendo que vendrías.

Este vivir
amor mío de esta hora,
estos pasos que van y van,
deletreándote,
este olor a tu sombra
y esta tan tuya manera de lucir,

¡muchacha, se te ama!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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