miércoles, 3 de septiembre de 2014

No te asomes

No te asomes

 
No te asomes
a la ventana,
puedo confundir tu piel
con la noche
y querer besarte,
y robarle a la calle las estrellas
recién caídas de tus ojos,
y tus brazos
y mis labios,
y la brisa que te reclama,
¡no te asomes!,

si lo haces,
el ahora durará todo el día,
y todo el día lloverá.

No te asomes
a la ventana
cuando miro el reloj,
puede que las agujas tengan
ganas de ver algo y entonces,
tu nombre antes de que lo olvide,
y estarás llegando digna de recibirte,
en el principio de la palabra,
transparente,
¡no te asomes!,

quizá cierre los ojos y me sepas esperar,
tal vez, serena,
tus manos me quieran
porque mis manos.

No te asomes
a la ventana,
¡sorpréndeme!,
búscame entre las dudas,
contémplame en las puertas,
ordena mis sueños,
que el amor sea imprescindible
como una noche sin luna,
que la poesía llegue como siempre llega,
a tu cuerpo y a tu alma,
¡no te asomes!,

la paciencia es un río,
la caricia un latido,
la piel, una fiesta
donde el tacto es la continuación de los sueños,
y tantas cosas más,
¡no te asomes!

No te asomes
a la ventana,
mi rostro no está
sino enfrentado a tu espejo,
no me encontrarás,
no es fundamental,
aunque creas que lo sea,

el amor no es de nadie
por eso existe,
como la utopía,
el amor es siempre,
anterior a mí,
a ti,
a todos.

No te asomes
a la ventana,
si no me llamas no te llamo,
no te asomes,
¡deja a la noche hueca
tan sólo esta vez!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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