sábado, 6 de septiembre de 2014

Línea y musa

Línea y musa

 
Línea que me espera,
como la gracia de la luz
cuando las nubes son livianas,
como la flor,
que es poema urgente
al curso del agua,
como las distintas figuras
que juegan en el silencio,
cuando la lluvia,
cuando las gotas son sostén
de la noche rápida,
y los brazos,
y las ramas,
y el remolino de mis ojos, buscándote.

Línea que me escapa
y ya va por el viento,
para verme completo
y libertad de tus manos,
para mirarme pensamiento
y comprender el amor como vertiente,
línea que antes me perseguía
y ahora tendida en verdadero cuerpo,
y empecé a sentirte en presencia constante
y mirábamos llover,
de pie sin llamarnos,
sin temer,
y me asomé lejos, al aire, al llanto.

Línea dentro de mí,
entreabierta,
desordenada hasta el suelo,
como un crimen íntimo sin ley,
línea negándome el desvelo
y mi cuerpo huyendo,
sin nombre,
sin calles,
impreciso,
y tu cuerpo arrastrándose en el tiempo,
como una mujer despertando a la piel de este hombre,
y entré por mi ventana,
¡era yo mismo a quien perseguía!

Línea rincón de mi sangre,
te llamé,
me llamaste,
te broté hasta quedarme frente a frente,
¡tan blanco, tan esquina!,
¡tan sueño, tan unido a tu alma!,
y mis dedos subiendo y subiendo desde ti,
tan descarnadamente vivo,
que soy vista latiendo,
ya todo tú,
ya todo árbol,
y mi voz que no termina.

Línea con cierto aire
a causa perdida,
¡para eso siempre hay remedio!,
una copa de vino y un manojo de absurdas ideas,
pongamos que hablo de mí,
o de ti,
o de Tandil,
línea que volando bajo
pone en orden mi locura,
mi corazón a tu cordura,
y apenas quedo rendido a la luna
que de a ratos imagino,

línea que no admite dudas,
porque ante la baranda de mi balcón,
soy el mañana al que aún le debo el ayer.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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