lunes, 1 de septiembre de 2014

Algo así

Algo así

 
Esa mirada desnuda
que apenas puede vestir,
esa palabra que tiene
un dejo de pensamiento,
que arde en la tempestad,
que es placer en versos,
ese secreto imposible
que entre nosotros es familiar,

ese sueño de claro día
que es lejano lugar en las noches,
esa inquietud que se pinta
desde el fondo de un espejo,
revelándose en alma,
en un mar de tic tac sonoro de viento,

algo así tu cuerpo,
mientras callo
llenando el aire de sombras.

Esa ciudad muerta
cuando camino de madrugada,
esos umbrales que bien quisieran,
dejarnos abiertos entre caricias,
ser perfecto silencio
de la lluvia que nos cobija,
lo que mil veces siento
y otras mil veces,
tu llave vertiendo mis aguas,
lentas de un lento gemido,

ese responder a la fuente con rubor,
con un delirio de amor
de tus labios al besarme,
ese suspendido aliento como un fruto,
como un blanco muro
donde tu boca aroma,

algo así tu cuerpo,
mientras gira la ventisca,
ingrávida y adolescente.

Esa hierba desierta frente a mi casa,
que parece lucir pálida,
meditando,
ese momento que se queda
cual álamo, serpenteando,
que desaparece y vuelve,
que parece clavado a mis ojos,

ese golpe de sol dando margen a este poema,
y esa inmensa luna que es rima y armonía,
y ese rincón que es puente transparente
de tu piel a mi piel,

algo así tu cuerpo,
un arco por el que camino
y al caminar dijera:

¡apenas soy árbol
de esta espera,
mientras te pienso y llegas a
mi oído desde la ventana!

Ese amor como un balcón tras el vidrio,
y tras el ruido de la calle,
y tras la cubierta bella de los paisajes,
y tras el lecho en gotas de acento,

algo así tu cuerpo,
el ladrón y el robado
resbalando por la misma piedra.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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