lunes, 15 de septiembre de 2014

Agosto

Agosto


Todas las noches de Agosto
me reconozco,
mirándome en el espejo,
recordando en mi cabello
tus dedos enredados,
y a veces,
una lágrima perdida y rebelde,
será simplemente que te extraño.

Los doce meses del año,
todos Agosto,
salgo a las calles buscando tu rastro,
los laberintos y el amor
tienen siempre la misma costumbre,
y a veces las ganas siguen su curso,
sin necesidad de contigo y conmigo,
y todas las noches de Agosto te pienso,
será que te amo.

Las horas del día de Agosto
saben todas a lo mismo,
todos los miedos nuevos,
todos los deseos naciendo desde la boca,
y yo muriendo por momentos,
hasta tomar la decisión de marcar con una cruz
el frente de mi casa,
para poder volver.

Todos los poetas de Agosto
saben de lo que hablo,
la rutina de las voces a los espejos,
las mariposas conversando con el alma,
las cosas que desconciertan,
como la luna,
que nunca está en un mismo lugar,
será que todos los silencios de Agosto
eligen un mismo racimo.

Me levanto todos los días de Agosto
como un hombre imaginario,
imaginando la cama y tú a mi costado,
y yo rodeándote con besos,
fusión de dos bocas imaginarias,
imaginando que te miro,
ocurriendo en tu mismo tiempo,
que te imagino dedicándome,
acompañándome
y todo mi cuerpo invadido,
imaginando que te imagino,
un Agosto que jamás pudo alejarse por esa puerta.

Nunca pensé en Agosto,
juro que no,
pero un día su aspecto
fue simple y me causó,
y pude oír,
¡quién lo creyera!,
pasos diminutos bajar una escalera,
una mujer que espera,
un hombre ansioso,
Agosto me sabe a todo lo necesario.

Agosto,
fuego regado como un río,
cosas que se guardan sin preguntas,
un trozo de piedra para empezar,
una tormenta para creer,
una frontera sin fin a nada,

¡la poesía sabe que soy
culpable de enamorarme así!,

Agosto,
¡está bien!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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