sábado, 2 de agosto de 2014

Soy tú, yo mismo

Soy tú, yo mismo

 
Porque yo,
que de las rosas salvo una,
para que ella sola
entre todas las cosas
me traiga tu aroma,
y me acerque a tus ojos y mirarla,
rosa hecha de viento y de agua,
y sentir que eres poesía,
¿oyes gaviota?,
¡ella también es poesía!

Porque yo,
que me prodigo en libros infinitos,
que sin rumbo
me vuelvo alto y hondo
para que no me pierdas,
para que al cerrar las letras entiendas,
que tus mismos pasos
son mis días,
¿oyes reloj?,
¡ella es una sola palabra
y también tiempo y destino!

Porque yo,
que soy un agua que prosigue su camino,
ceniciento de lo que miro,
de la cautelosa luna cuando me cuelgo,
del sol encerrado en los espejos,
de esa columna de humo que danza
cuando un cigarro es materia pendiente,
¿oyes silueta gris?,
¡ella también es calma
de ese temblor!

Porque yo,
que te miro y soy mirado,
que ejerzo el oficio del último verso,
que siento por ti lo
que por vez primera. Sé que un día,
no a la manera de otros pero pasará,
estarás aquí con tus grandes ojos,
con tus deudas de encierro,
con tus manos descubriendo,
aquí, mirando lo que quieres ver,
¿oyes amor?,
¡ella también tiene
las llaves!

Porque yo,
que soy como un pequeño frasquito de aire
condenado a tu boca,
que me inclino en árbol
con la misma sed de un beso,
que me vuelvo silencio
como quien mece una cuna,
yo que no quiero encontrarte nunca
y a la vez te deseo y te poseo,
¿sabes?,
¡yo quiero morir de amor
y tú conmigo, muriendo!

¿Oyes lo que pretendo ocultar?,
¡soy tú, yo mismo!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados