jueves, 28 de agosto de 2014

Martes

Martes

 
Me muero de ganas
de decirme:
es Martes,
y sé que es imposible, pero,
¿quién le explica al corazón?,
reniego de los cielos y caricias
que cuando llegan,
duran lo que la razón,

fue justo a la medianoche
que te sentí al sentirme,
tus ojos de par en par
abiertos cual tierra en flor,
y en tu boca el amor,
ese que me besó
resbalando como la luna
y el azahar,

¡no quiero olvidar el Martes,
y su noche larga de tu llanura blanca!

Conquistaste mi piel
con tu ternura y toda,
lavaste mi cabello
con tus besos y silencios,
con la punta de tus dedos
hiciste de mi cuerpo
un mar eterno,
era tu cuerpo derramándose,

Martes sin preguntas ni respuestas,
dialogando a tientas,
llamando a contemplarnos
y crecer entre los brazos,
Martes como barcas de velas que flamean,
al filo del viento y es tu boca,
conociendo los momentos de mi huerto.

Lograste el ritmo exacto
conversando mi misma voz,
y fuiste gotas de mis manos devanadas,
y tu mirada,
durando más que una estrella fugaz,
y tu belleza matando miedos,
dando claridad,

me muero de ganas
me digas:
¡no es cuento, es verdad, es Martes!,
y me tengas con tus manos,
y tus pies de alas resbalen
y me lleves a tu aire,
y en tus labios me liberes
apegada a mí.

Es Martes,
lo dice mi carne
te escucho latir,
se suelta mi pecho
tiemblo al dormir,
la mesa está tendida para dos,
y entonces ...

M írame sin entender,
a préndeme como un siseo que huye,
r escátame cubierto ya de noche,
t ócame entregada a la ventisca,
e namórame como una bailarina con pasos de rumor,
s é mi amor sin nombre, desnudo, mi centro.

¡Hasta el Martes mi amor,
hasta poderte sembrar otra vez,
lentamente!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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