viernes, 29 de agosto de 2014

Con la timidez

Con la timidez

 
Con la timidez
del adolescente buena gente,
que se enfrenta al amor
como deshojando un libro,
y la contradicción sutil
que me lleva al mismo lugar
del mismo tiempo,
con el prejuicio de la luz
para hallarte sola,

así te siento,
como quien hubiera creído
que estás al alcance de mis ojos.

Con la timidez
de espiarte desde el fondo,
como quien ojea conquistando,
pretendiendo alcanzar,
y esperar a que el asombro
suene un poco a mí,
que me iguale a ese reloj
que sin agujas jamás anhela,

así,
desnudo,
como las nubes desprendidas en llanto.

Con la timidez
de ser el azar y el sueño,
como un péndulo,
y volar sin reclamar y sin excusas,
y persuadirme de cualquier duda
desde el horizonte hasta mis labios,
y acabes siendo versos
y yo me cuelgue que no estás conmigo,

aquí,
mientras las teclas se hacen verdades
y tú te acercas a mi piel.

Con la timidez
de un gesto de silencio,
que conoce de palabras pero las piensa,
que sabe de la voz y la mira desde afuera,
que llama sin llamar
convencido que cuanto más te quiere
más te mira,

para quererte más todavía,
para insistir en creer,
aunque existas, digamos, tranquilamente lejos.

Con la timidez,
hasta cerrar los ojos
ante un secreto mirar,
como si el amor también pudiera llamarse gracias,
y conmoverme con las ramas
que el sol hace feliz,
y escuchar a la luna
coquetear a las hojas con su brillar,

¡qué linda estás!,
dame tu mano,
dame tu tiempo,
¡déjame entrar al amor nuestro!,

con la timidez, sabiendo.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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