martes, 26 de agosto de 2014

Aún no estoy preparado

Aún no estoy preparado

 
El paisaje mío
es un dulce río
que extraña tus brazos,
¡ay amor!,

el sueño del sol
es una luna desnuda
sin tu cuerpo en mi cuerpo,
sin tu siembra en mi pecho,
¡ay amor!,

aún no estoy preparado
para un amor convencional,
me molesta que la sociedad
sólo respete a los amantes
cuando van vestidos.

En mi rostro
el color
está atado a tus cabellos finos,
llegando de noche a mi imagen y medida,
atrapando mi mano
cuando de ti escribo,
¡ay amor!,

ahora hasta la oscuridad es tintero,
el reflejo del viento
es de nubes que danzan sin marcharse,
y tus líneas negras en mis páginas,
y esta casa que te extraña,
¡ay amor!,

aún no estoy preparado
para ese orden constante,
quiero esas formas y costumbres
desordenadas y a la espera,
quiero encontrar una poesía cualquiera,
en lo que miras, quizá lejana,
en lo que caminas,
en lo que piensas.

Desde que te conozco
escribo en mitad,
de nuestros ojos
escondiéndonos la voz,
de las palabras en el corazón
comprendiendo nuestros gestos,
de esperarnos en la puerta al regreso,
¡ay amor!,

cuando me miras soy aire
y al mirarte quedo ciego,
teniendo que volver a mis mejillas,
donde tus caricias me hacen ver
los ojos nuevamente,
con un misterio desvestido,
con la impaciencia del fuego,
¡ay amor!,

aún no estoy preparado
para mudar esta verdad,
quiero de ti todas tus horas
en torno de nosotros,
y tus impulsos rápidos,
y tus suspiros,
y que te apartes para volver a caer
y ese pedido:
¡abrázame, tengo frío!,

¡ay amor,
voy dejando mis ropas,
estoy aquí,
con los ojos abiertos!

Puedes estar lejana,
puedes aparecer a medianoche
y jugar a que te quedas,
mientras tanto algo silencioso
está junto a mí,
y la lluvia me penetra.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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