domingo, 10 de agosto de 2014

Amor hacedor

Amor hacedor

 
Te invoco invisible
para que llores
tus lágrimas de rocío,
te nombro río
para que tu voz no termine,
te silencio vasto
para que en albas y ocasos,
tus manos puedan mirar desde el azar,
te miro claro como
la luz de la mañana,
y entre nosostros el alma.

Te sigo vivo
hacia otra luz más pura,
tu cuerpo azul
es una montaña donde
mi viento canta,
¡eres más hondo que el mar
por eso este puente!,
esta poesía especial
de este hombre con su tiempo,
¡dame tus versos!,
nuestras vidas quieren vivir
y vivir es empezar.

Te miro cuerpo
y te pareces al mundo,
de labios que como una cueva
semejan aves
y también piel,
te encuentro en mis ojos,
eres mi sed
y persistes así situado,
como esa sola hora
que regresa a las cosas,
quizá esclava,
como esa flor que es un rumor de sombras,
y se suelta en bandadas,
transparente y húmeda.

Como un pañuelo que viaja,
así vibras,
sacudiendo mi corazón,
eres mi boca
que como gaviotas van trepando,
que todo lo llenan,
que todo lo ocupan,
y me sigues como una enredadera,
como ese profundo anhelo
que es mi casa
cuando aún no llego,
como esa tarde
donde mi soledad da vueltas,
y tú te vienes lento a mi ansiedad.

Te miro como un amarre,
tengo mis ojos profundos en ti,
como mi regazo
que hacia ti dirijo,
y me practico en ti,
eres mi almohada sujeta y apretada,
como queriendo que el amor llegue de golpe
y una vez arribo,
que no se le ocurra partir,
te hablo diciéndote sin palabras,
para que puedas tocarme
con tus ojos abiertos,

¡entre los labios y la voz, tú,
mi amor hacedor!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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