sábado, 9 de agosto de 2014

A veces me siento

A veces me siento

 
Vemos el amor
como una compensación,
quizá sea el camino equivocado.

Nunca creí en el amor
como algo que se hallaba en el aire,
como aquello que la sola mirada
podría temblar desde el agua,
nombrar sin palabras,
llegar a esa hora exacta
en que la sombra y la luz se hermanan,

nunca creí en el amor
como el ahora
que detiene las agujas,

me gusta el amor que desnuda
hasta ser una sola voz,
el amor que sabe querer
y entonces reclama,
que conserva y anuncia,
que se atreve a amar sin ostentar,
sin excusas.

Nunca creí en el amor
al alcance de los ojos,
en conocer,
en los silencios,
en los gestos
y en esperar,
nunca creí en pensar,
¿por qué no me llama?,
¿por qué no la llamo?,

nunca creí que un día pasarás
y yo no tendré tiempo
de ir a tu encuentro,

me gusta el amor de dos cuerpos
que siempre quieren más,
que insisten en crear,
en aguardar a que los nombres
propongan un insomnio,
yo creo en esos dulces aburrimientos
de estar tranquilos,
de entender los ruidos,
de trepar por los sueños
disputando cada espacio,
a las nubes y a los pájaros,

me gusta siempre el ejemplo
del rocío sobre el césped,
tú de a ratos pareciendo gotas,
yo dejando que tus manos me descubran.

Nunca creí en tener el amor,
no me gusta la posesión,
yo prefiero los ojos abiertos,
el alma que sabe de tu alma
porque tú siempre vas,
dondequiera que yo vaya,
no me interesan los instantes
que dejan todo en un beso,

me gustan los espejos
y mirarnos sin miedos,
reconociéndonos la piel,
transparentes
y confiados
como entender el amor,
me gusta lo importante,
la confianza,
buscarnos,

que seamos algo que puede ser,
meses,
años,
o simplemente caminar
de la mano por mitad de la calle.

Nunca creí en el amor ideal,
me gusta comprender nada,
venir en libros,
contagiar tus mejillas,
ser el arribo de tu amor de a poquito,

donde el sol y la luna
nos canjeen buenas noticias,
que no hay interés,
que un TE AMO cuando se ama
es suficiente.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

Copyright © Todos los derechos reservados