viernes, 11 de julio de 2014

Vagabundo

Vagabundo

 
De la casa de mi alma
he perdido las llaves,
y las puertas y ventanas
se suceden ante el viento,
el tiempo busca un lugar
donde pasar la noche,
la mesa está tendida
y tú me miras,
¿te quedarás?

De la palma de mi mano
nace sola una caricia,
una sola a tu encuentro,
y me quieres
y te quiero,
y no pienso, soy impulso,
y no tengo argumento, soy así,
donde sencillamente te miro
y por mirarte te quiero,
como un ciego sin historia,
¿me amarás?

De la boca de mis labios
mi corazón entero late,
que sin decirte mil palabras
sabe de ti y contigo quiere,
que tu boca se quede,
que me envuelvas con tus brazos,
que me beses hasta los momentos,
yo quiero nuestras ganas de amarnos.

De tu piel,
y en ella me pierdo,
el borde de mi piel
y de tus ojos,
suave como un diario seguir,
dulce como una seducción que no dejo,
tú tienes el amor que me enamora,
ese deseo de nunca acabar.

Cuando te miro,
y me empujo a amarte
como a ninguna,
de tu voz quiero tenderme
con la intensidad de mi sangre,
como un árbol entre dos mares,
un aire que jamás retrocede,
así soy,
la sed de tu desierto,
los mundos de tu cuerpo,
como todo un día y una noche
derramados a mi tacto.

¿Palabras?,
te equivocas,
éstas no son palabras que tú despiertas,
soy un vagabundo de tus formas,
tu misma desnudez,
tus más secretas rimas
que por buscarte poesía,
me miras y no me miras,
soy el amor de tu vaivén,

¡el péndulo ya no cuenta las horas que no están!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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