lunes, 7 de julio de 2014

Amor dos veces

Amor dos veces

 
Y un día te despiertas
en mis brazos
aunque estés lejos de mí,

descansando de amar
y tu cabello acariciándome,
y tu piel como en silencio,
refugio de mis preguntas,

y un día dejas tus manos
entre mis horas,
y me dices,
"hay días que somos abiertos e ingrávidos,
como el viento y el azar".

¡Lléname de ti!,
como gotas que se derraman
altas en sangre,
con tus hombros
y tus ojos sin límites,
¡porque tú eres mía!,
¡porque me inundas libre!,
¡porque te tengo,
de vida y no de versos!

Te pienso,
pequeña dice mi ego,
te miro,
como se mira el amor sincero,
por ti existo,
donde el amor es querer amarte,
y entonces pasas,
y sin requisito previo me tocas,
y te admito, como hace mucho,
y puedo oírte también,

y un día,
ahora ya lo sabes, TE AMO.

¡Fíjate que la ternura es un misterio,
que nuestro amor es como un niño!,
de tu dulce sonrisa,
de mis dudas, por cábala,

que voy y eres llegada,
que no significas nada
y sin embargo todo lo eres,
casi un pájaro sobre un mundo de alas
y yo amándote.

¡Y un día soy tan simple,
que en tu mano!,
tan simple como dejando pequeños los problemas,
como acortando el camino,
como sabiéndome tranquilo,
porque tú me amas,

y un día eres crédula
como la tierra abierta,
y delicada, como una gota de lluvia,
y redonda como la luna,
cuando tú desnuda y yo a tu lado,
y transparente como las líneas del viento
entre las hojas,
y delgada como la noche,
cuando se apaga para nacer de alba en el día.

Y un día se acaba
el extraño y me pides
¡quédate!,
hoy, mañana
¡quédate!,
a los dos nos sienta bien
este traje largo del amor,

¡a los dos, este amor,
es amor dos veces!,

y un día hay un lugar que será verdad,
cada rato en esta vida.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
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Namaste