martes, 22 de julio de 2014

Amando

Amando 

Me acostumbraré a lo que dices,
en los hilos de tu cabello,
de palabras y silencios
como un cultivo de poesía,
me despojaré de lo seguro
y me entregaré sereno,
a ese color dentro tuyo,
a esos hilos buscando remedio,
me ensamblaré a la memoria
de tus momentos,
escribiré para siempre.

Me acostumbraré a tus ojos,
como pausa de mis versos,
a su lento parpadeo,
cúmulo de fragmentos,
a contemplar el horizonte
con un amor tontamente perdido,
soñaré el amor mío
cuando a solas te siento,
y la tibieza de tu cuerpo,
y la tempestad de tu aliento
como frutos de fuego,
me acostumbraré al mar de mis rimas
como tu mar sin olas,
escribiré para siempre.

Me acostumbraré a tus labios,
de roja pasión y misterio,
al manojo de las gotas que se posan,
que tiene que ver contigo y conmigo,
me acostumbraré cuando digo "te amo",
porque estás llegando,
porque tardas,
cuando tu mirada son tus brazos
y tu boca el resabio de mil palabras,
me acostumbraré a tus besos
y a mi alma que impaciente vaga,
escribiré para siempre.

Me acostumbraré a tus manos,
que sobre mi pecho detienen el tiempo,
y a la simpleza de tus transparentes líneas,
y a tus caricias cotidianas,
me acostumbraré porque te sé,
te reconozco,
porque te pienso
desde tus dedos hasta mi piel,
desde tu corazón hasta mi corazón,
porque quiero amarte amor,
escribiré para siempre.

Me acostumbraré a escribirte,
a encontrarte aunque no te busque,
porque escribirte es
tenerte por dentro,
es afirmarte en letras,
me acostumbraré a dibujarte
en todas las cosas,
a amarte y decirte tanto,
me acostumbraré a ti
y a la paciencia de tus actos,
escribiré para siempre.

Escribir para siempre
es lo que necesito de ti,
¡te estoy amando!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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