jueves, 24 de julio de 2014

Ana

Ana

No encontrarás
tu imagen retratada
como un eslabón perdido
de este poeta,

tú eres mi única inspiración
cuando creí
que soñaba,
nunca imaginé me esperabas,
no sabía que te amaba,

Ana,
tras estos versos escribo
a tu elevada forma,
¡todo me lleva a ti,
todo te nombra!

Por momentos
me siento un niño,
un espíritu voluble que te atesora,
un lado palpitante de amor y poesía,
una retama navegando entre sombras,

si bebiera de tu fuente
bajaría mi mirada,
Ana,
soy tu onda transparente
y ante ti no soy nada.

Mi alma tan tuya
fue tuya desde aquel misterio,
desde el rayo de sol
en que una mañana,
me supo a piel y a beso,
a luna enamorada,

y se prendió en mí
como un recuerdo en el aire,
¿infantil quizá?,
puede ser,

lo cierto es que tu ímpetu
me devolvió al sendero,
el de los sueños,
el de sentirte mía
por un breve momento,

Ana,
mi voz de asombro
es tu voz en el viento.

Te respiro como una
noche antigua,
como si el amor fuese
un sueño que mira,
un paraíso del aire
donde los ojos expiran,

¡ni tu silencio,
ni tus palabras,
ni mi nombre,
ni la distancia
prolongada en la vida,
ni mi sangre cuando aún
no era mi sangre!,

Ana,
el mar hace su trabajo lento,
y yo no me opongo a la lucha
de sus aguas tormentosas,

Ana,
soy el remanso de tus flores
y la ola de tu cristal.

¡Mírame!,
de pronto palpito luces salpicadas
y tiemblo,
como agua durmiendo,
como nube blanca rizando serena,

Ana,
soy un vaivén suave de tu nombre también.


"A Santa Ana, Madre de María, gracia de Dios"


Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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miércoles, 23 de julio de 2014

Mi sueño todo

Mi sueño todo

Por la misma mano
y yo tranquilo,
serenamente en medio del silencio,
y tú conmigo,
y en la mano mi debilidad
más importante,
tu mano,
como una orilla
donde quiera que va mi vida,
ese deseo que atrae los cuerpos,
y nos encuentra
y nos conoce.

Por la misma mano
mujer y hombre,
como esa ventana abierta
a los mensajeros,
y tú mi amante
y yo te considero,
que eres parte de mis poemas,
como el sol y la luna al cielo,
el espacio que
irresistiblemente juntos nos asalta,
en siempre besos,
en multitud de abrazos y una certeza,
tú y yo contribuimos al nosotros
con nuestras mejores rimas.

Por la misma mano
siento que gano lo codiciado,
el que mis ojos te sigan,
el llegar contigo resuelto y audaz,
y de tu mano ser capaz,
y en tus brazos descansar,
de la mano que se aproxima a mí
cada vez más,
que se atreve a mi boca,
de la mano que me celebra
y me hace tuyo,
comienzo y espera del mismo amor.

Por la misma mano
te pienso constantemente,
como una obra de arte
para un gusto exigente,
como un poema de todos los poemas,
manifestándose en mí
a intervalo de versos,
¡vaya el tiempo y su paradoja!,
me nombras y descanso,
me tocas con tus manos,
y siento que no puedo reparar
en ellas sin conocerme.

Por la misma mano
gozo cuando estás,
cuando duras lo que una rosa,
cuando por mis pasos vas,

por la misma mano
ya sé por qué es,
me besas y es el paisaje,
me amas y entonces mañana,

por la misma mano
sabrás quien soy,
cuando sepas quién eres.

Éste es mi sueño todo,
yo vengo a decirte.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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martes, 22 de julio de 2014

Amando

Amando 

Me acostumbraré a lo que dices,
en los hilos de tu cabello,
de palabras y silencios
como un cultivo de poesía,
me despojaré de lo seguro
y me entregaré sereno,
a ese color dentro tuyo,
a esos hilos buscando remedio,
me ensamblaré a la memoria
de tus momentos,
escribiré para siempre.

Me acostumbraré a tus ojos,
como pausa de mis versos,
a su lento parpadeo,
cúmulo de fragmentos,
a contemplar el horizonte
con un amor tontamente perdido,
soñaré el amor mío
cuando a solas te siento,
y la tibieza de tu cuerpo,
y la tempestad de tu aliento
como frutos de fuego,
me acostumbraré al mar de mis rimas
como tu mar sin olas,
escribiré para siempre.

Me acostumbraré a tus labios,
de roja pasión y misterio,
al manojo de las gotas que se posan,
que tiene que ver contigo y conmigo,
me acostumbraré cuando digo "te amo",
porque estás llegando,
porque tardas,
cuando tu mirada son tus brazos
y tu boca el resabio de mil palabras,
me acostumbraré a tus besos
y a mi alma que impaciente vaga,
escribiré para siempre.

Me acostumbraré a tus manos,
que sobre mi pecho detienen el tiempo,
y a la simpleza de tus transparentes líneas,
y a tus caricias cotidianas,
me acostumbraré porque te sé,
te reconozco,
porque te pienso
desde tus dedos hasta mi piel,
desde tu corazón hasta mi corazón,
porque quiero amarte amor,
escribiré para siempre.

Me acostumbraré a escribirte,
a encontrarte aunque no te busque,
porque escribirte es
tenerte por dentro,
es afirmarte en letras,
me acostumbraré a dibujarte
en todas las cosas,
a amarte y decirte tanto,
me acostumbraré a ti
y a la paciencia de tus actos,
escribiré para siempre.

Escribir para siempre
es lo que necesito de ti,
¡te estoy amando!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Al poema confío

Al poema confío

 
Como un rayo de luna
que acentúa el viento,
y es el cielo,
como nubes que tiritan,
como un poquito de ensueño
y que tú me digas,
como que ya no hay nombres
para este amor.

Tengo celos,
del balcón que piensa en tu reposo,
de la rosa que esquiva tu silencio
y se encamina a tu aroma,
tengo celos de la noche
y tu encono de las sombras,
y de esta pasión de ti,
que arroja por tierra
toda mi conciencia.

Cuando te pienso
corro hacia la aventura de amarte,
como un instinto lucero
en mi interior,
¡ya no hay amor que no sea tu amor,
como una lámpara en mi alma!,
¡ya no hay uno sino dos,
y el amor un puente,
y tú y yo!

Tú eres esto y aquello,
amor impostergable,
amor desnudo,
¡ya no hay nombres!,
la poesía se hace sin lenguaje,
de pequeños deseos el paisaje,
y de nuestra página en blanco,
un día y su vacío,
porque en el amor,
todo es posible.

Cuando tus ojos escucho decir,
me parece la noche
vistiendo una sonrisa,
porque cuando te miro
me pregunto, amor,
¿a qué has venido?,
¿acaso te escondes de mí?,
¿qué más quieres?

Ya no hay nombres,
conocerte es comprender
que para este amor,
no hay ventanas decisivas,
que la memoria espera
llena de milagros,
que para este amor
no hay rutina.

Al poema confío
ese minuto de amor
entre tantas huellas,
ya no hay nombres,
siempre puede ser
todo y tanto,
si estamos enamorados,

¡ya no hay nombres para este amor,
tú contemplas mis ojos,
y yo te miro!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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lunes, 21 de julio de 2014

Al día siguiente

Al día siguiente


Me gusta
ser contigo
al día siguiente,
por ejemplo esa pregunta
cuando llueve,
¿piensas en mí?,
y mirar sin mirar
como buscando nuevas palabras,

me gusta
ser contigo,
en el cuerpo me lo digo
pero sobre todo en los labios,
cuando tus besos
dejan de mirar al viento
y son como un balcón
de mis tardes,

me gusta
que al día siguiente,
aún pueda encontrar tu piel
enredada en mis dedos.

Me gusta
una botella vacía
al día siguiente,
y esa pasarela de sospechas
que construimos tú y yo
desde la noche anterior,

me gusta ser contigo
y que el amor,
una manera suave,
de caricias lentas que borran huellas,
de finas líneas que tiemblan,
de un amanecer que se rinde apenas,

me gusta
que al día siguiente,
mi memoria sea un instante
que pierde su espacio ante tu boca.

Me gusta
un dibujo abierto
al día siguiente,
quizá un garabato,
unas palabras que vuelen al verbo
cuando mis párpados aún arropan la pasión,

me gusta ser contigo
y que el silencio,
en espiral nos juegue
con la complicidad del alma,
como una mariposa
sobre un fondo blanco
distrayendo a la razón,

me gusta
al día siguiente,
lavarme la cara y las manos
mirando al sol,
con el guiño de la luna.

Me gusta
tu sabor de ayer
al día siguiente,
ese perfecto paso de flor
sobre el tiempo,
esa ternura que se ensancha
hablando bajo,

me gusta ser contigo
desde tus hombros,
y en tímidas gotas,
inclinado,
me gusta que todo comience
otra vez desde el espejo,
como un vértigo de yo mismo frente a mí,
y tú en mi costado,

me gusta
al día siguiente,
mis ojos bien abiertos en ti,
y así poder entender el amor.

Me gusta
ser contigo
al día siguiente,
¡es mi amor que quiere conocerte,
es tu amor que quiere conocerse!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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sábado, 19 de julio de 2014

Apariencia

Apariencia


Puede parecer
que recuerdo el alma
cuando despierto,
que callado me voy encontrando,
que me consumo del alba
muriendo,

puede parecer
que llego mientras vivo,
que vivo cuando apenas
mis pies en el suelo,
que soy el primero
que gentil desnuda el agua
en gotas de ternura,

puede parecer
que sereno te miro,
cuando tú duermes.

Puede parecer
que hablo cuando te contemplo,
quizá demasiado,
que me mantengo debido a tu lado
sin atisbo de firmeza,
simplemente estando,

puede parecer
que te sueño
como un fuego encendido,
que te sobran los cabellos
sin mi rocío,
¡que es tan bello tocarte
como infinito!,

puede parecer
que lloro sin lágrimas,
cuando tú duermes.

Puede parecer
que como buen abrigo,
claudique ante tu piel,
que quiera ser contigo
ese amante que vence sin batallar,
que gana tus fortalezas
haciendo que pierdas
entre besos y caricias,

puede parecer
que este oficio me gane
y entonces escriba,
a tus mejillas donde mis ojos,
a tus brazos que pintan mi juventud,
a la quietud por mérito
y cercanía de mis manos,
al verdadero beso
cuando en silencio te quiero,

puede parecer
que saltaré al deseo
y arderán los paisajes,
cuando tú duermes.

Puede parecer
que te espero,
no por merecerte
sino por ti,
no por pensarte
sino porque existes,
no porque te deseo,
sino porque quiero decir contigo,

puede parecer
cuando te digo,
que busco el amor en la voz baja,
para mí el sol también tiene sombras,
y la luna a veces se sonroja,
y los versos no buscan
otra cosa que mudarme a tus horas,

puede parecer
que te amo
cuando tú dormida,

puede parecer
que me duermo débil,
¡no me lo digas,
no me lo digas!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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viernes, 18 de julio de 2014

Y te vi

Y te vi

 
Y me salvaste de caer
tantas veces
sin que lo supieras,
ni tú
ni la caída,
y te vi sin saber que me salvabas,
sin creer que me sostenías.

Y me miraste
pasar cada día
sin nada preguntar,
ni tú
ni tus palabras,
y te vi sin saber que te esperaba,
sin creer que por ti moría.

Y me tocaste
o imaginé que lo hacías,
distrayendo mi mirada enamorada,
y ni tú
ni tus manos
supieron que eres mi suspiro y mi reflejo,
que me robas el alma con tu tierno mirar.

Y me llevaste junto a ti
para besarme,
para que la distancia no nos hiera,
y ni tú
ni tus besos
soñaron con tenerme así,
con sentirme así,
que mi vida se acorta cuando pienso en ti.

Y me amaste mientras
el aire se acababa,
y la vida nos llevaba dentro
para vivir tú en mí y yo contigo,
y ni tú
ni tu aire
jamás retrocedieron,
y vi tu rostro lentamente,
como una búsqueda tal vez,
y vi el reloj y me dije,
¡las agujas no saben de sorpresas!

Y volé,
¿quién lo hubiera creído?,
eras tú al alcance de mi suerte,
la que me salvó de caer
y me miraba pasar,
la que me tocó o imaginé
y me besó sin distancia,
la que me amó sin mirar el reloj,
y me dió a entender
que también me amaba.

Y me enamoré como pocas veces,
como nunca había,
siendo el asombro de ser ése,
un poco de ti
y otro poco de ahora,
y me enamoré inevitable,
y me enamoré mirándote.

Y te vi
y te toqué,
o simplemente soy
el que escribió TE AMO.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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No es

No es


Es lo simple y sincero
de lo imposible,
es lo que significa
en mi más profundo sueño,
es mi desvelo
cuando agradezco me ames así,
es la palabra que no me alcanza
y tú en mí,
¿cómo explicarte lo que siento?,
es amar hasta que duela.

Es el alma a veces terca,
desnudos versos de mi distancia,
es la terrible necesidad
de confundir tu piel con mis labios,
es un amor hasta de a ratos
sobre las cosas y la fragancia,
es la huella que no cesa
y la soledad,
¿cómo explicarte lo que deseo?,
es amar hasta que duela.

Es mi silencio que contempla
donde el resplandor del sol,
es amor,
destello cruel de los ecos de la tarde,
es el invierno de mi jardín,
el verano de tu verbo,
es mi sangre,
¿cómo explicarte lo que sigue
cuando escribo "te quiero"?,
es amar hasta que duela.

Es mi puerta humana
que te renueva,
es el mar que tu luna
filosofa en mi memoria,
es mirarte igual a las demás
pero entender que eres ella,
la de mi aire llegando a mis calles,
esa moneda hasta la última gota,
¿cómo explicarte que como ciego
regreso a ti palpitante de tu cuerpo?,
es amar hasta que duela.

Es mi sola lágrima
agonizante en papel,
es el primer albor,
y la claridad de tu nombre
asomando en mi boca,
es la hora que se ha ido,
quizá por los surcos de la pasión,
tal vez deshojándose lenta,
es la noche depurada en emoción,
¿cómo pedirte me comprendas,
cuando llevo en mí la esencia del azar?,
es amar hasta que duela.

Es un poema tímido
que te ofrece mi abrazo cálido,
es un argumento sabio
pero sin nombre todavía,
es un pedazo de vida,
¡justo ayer encontré en la arena
nuestras iniciales escritas!,
como un recuerdo del viento
ante un olvido del agua,
como un amor en los párpados,
única llama,
¿cómo explicarte que podrás
anudarme el alma,
pero así y todo me sabrás enamorado?,
es amarte hasta que duela,

es amarte constante,
como a fuego dado,
es un instante de amor,
amor hallado,
es en mi boca tú,
y yo a tu lado,
es nuestro costado
y amarte hasta que duela,
¿cómo explicarte?

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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miércoles, 16 de julio de 2014

Así fue

Así fue

 
Mi amor se acuesta
con los ojos abiertos,
para hallarte desnuda
por piel y por dentro,
mi amor mientras duermes
te rodea fugaz,
como es de apresurado el mar,
con esa emoción de sueños
para volverte a tocar,

mi amor,
barrera de los encuentros,
cómplice de este viaje
contra el viento,
miedo sereno,
por cierto, TE QUIERO.

Mi amor diverso y cambiante,
es ilusión de la razón
obediente al corazón,
mi amor que con las
sombras se bate,
que compara la vez primera
con aquel temblor,
mi amor es silencio,
cuando el grito de tus ojos en mi memoria,

mi amor no ha de dudar,
sabe que la culpa es sólo mía,
la de hacerte autora de mis noches,
la de encontrar tu rostro volviendo a casa,
la de correr hacia a ti
para que me beses a mí,
por cierto, TE AMO.

Mi amor es de aquellos,
no nace hoy,
es hoy cuando se manifiesta;
en este momento de mi vida
no quiero casi nada,
no más que tu compañía,
unas cuantas caricias en la cama,
algunas palabras dejadas en los cristales,
y un pedazo de cielo,

también quiero hablar de tonterías,
¡comencemos este amor,
estás en la mitad,
tu vida no me dice nada,
me enseña todo!

Mi amor es de tiempo presuroso,
de horas únicas,
porque sin buscarte te espero,
porque al extrañarte eres cada rincón,
principalmente los que están llenos de aire,
porque siempre me pregunto
¿por qué estás en el mismo lugar
pudiendo estar a mi lado?,

entonces,
¿por qué estoy en el mismo lugar
pudiendo estar a tu lado?

Así fue como empecé a amarte,
un día te quise mirar
y después besar
y también cuidar,
y te volviste esa persona.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Te amo incomprensible

Te amo incomprensible

 
En el amor lo quiero todo,
todo apretándome,
mientras tu cabello me riza el alba
y mi latir se apresta a nombrarte,
todas las rompientes,
todos los cielos abiertos,
todo el aire,

porque cuando amo,
todo lo que es verdadero
me deja en el cuerpo un comienzo de aurora.

En el amor lo quiero todo,
ese beso que me besa más
cuanto más me quieres y más me callas,
tus ojos que no me dejan de mirar
como siembra y mirada,
esas palabras que le ponen a las cosas
una noble lentitud,
y dejas alma de ti como una huella,

porque cuando amas
sobre tu boca tarda el sol,
y entonces hueles blanda como el agua.

En el amor lo quiero todo,
todo y tu rostro
y tu desnudo mundo,
y el puro temblor que me dejas
cuando estás conmigo,
cuando todos los días te amo
con el para siempre del primer amor,

porque cuando amo
mi tiempo no tiene horas,
porque me convenzo
de las sombras,
luego mariposas,
porque soy viento que se
encuentra lejos y sin embargo,
la sensación que tú me llamas.

En el amor lo quiero todo,
tus partes y la lámpara
de noche en tinieblas,
la certeza que tu color
susurra a mis oídos,
el quererte porque te extraño,
el soñarte porque no puedo,
todo, hasta tus secretos,

porque cuando amo
entre quietos recuerdos te sigo,
porque soy copa que vierte la vida
que no te digo.

En el amor lo quiero todo
si todo es contigo,
hasta quedarnos tú y yo sin palabras,

porque te amo en el lugar preciso,
y luego soy el que siempre he sido.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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De pronto

De pronto

 
Por una vez quisiera decirte
que soy pasajero
de tu amparo,
abrigo de tu inquietud,
que a veces entre letras
me columpio de amor
hasta el punto de verte,
desde los besos que
sopla el invierno,

por una vez quisiera
robarte en el vuelo,
con un amor que ya verás.

Por una vez encontrarte,
razón de mis ojos,
quisiera no me alcance el viento
para correr y mirarte,
por una vez la noche
y saberme tuyo,
definitivo y único,
como una sola gota,

por una vez quisiera
quedarme quieto,
y dejar que la vida me
llene con tu nombre.

Por una vez trepar,
hacia tu mirada de tantas palabras,
por tu aire de cuerpo tendido,
y tus sueños que le dan forma a tu piel,
quisiera mujer me mires oliendo a luna,
y tus párpados colmados en deseo,

por una vez echarte de menos
y abrir los labios,
sabiéndote desnuda
con un dejo de mí.

Por una vez, lento,
dejarme cansado en tu pecho,
inmenso como cayendo,
creciendo y todo lo demás,
y la vez primera de estar después,
hasta que la luz no sea luz
ni las horas absolutas,
hasta que no seas mía
sino a mi lado,

y quisiera tus manos
buscándome siempre,
y que no basten las voces
más que el silencio.

Por una vez
me des tu clara de tus
penetrantes pupilas,
y toda tú en mi cama,
defendiéndote en flor salvaje
que se levanta,
y quisiera tus hilos en
mis hilos grises,
y tú y tus pétalos
y tus labios decididos,

y que no pensaras más que en mí,
conmigo,
que se entienda,

por una vez,
y me recibas y te recibas.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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lunes, 14 de julio de 2014

Vine a reclamar

Vine a reclamar


Mejor que no nos busquen,
quiero estar contigo lentamente,
cuidando las caricias
pero despacio,
casi llegando el nosotros,
necesitándote labios y manos,
aprendiendo el amor
de boca a boca,
¡mejor respirarnos!,

confieso que otras veces
también te amo.

Mejor que no nos busquen,
quiero mirarte sin haberte comprendido,
y comprenderte con la urgencia de tocarte,
y con los dedos todo esté,
la ternura sin ruidos,
la paciencia de la belleza,
la lluvia de los besos
que sólo es válida en la piel,

insisto,
¡que no nos busquen!,
quiero seamos los dueños
de nuestras muchas ilusiones,
y que nada más nos quede,
simplemente a la misma hora.

Mejor que una página
en blanco nos guarde,
y escribirnos para desearnos
conscientes que el escribir,
ya no nos alcanza,
¡que palabras para amarte no me bastan!,
¡que las sílabas de tu viento no son tu voz!

Mejor no tener tiempo
y que me ames con la pausa
de quien contempla,
quiero etapa por etapa
ser tu poeta,
el de la cama,
el techo y
un espejo en la pared,
y la lámpara de noche
y tú llegando,
con la prontitud del todo,
con la seguridad de los últimos versos.

Mejor que no nos busquen
y que el amor sea sólo amor,
el que viene con ganas de volver,
el de los pies que se demoran en mis pies,
y sin pronunciar nombres,
el que llega y nos reconoce,

¡mejor que no nos busquen!,
que para seguir amándonos
tenemos que bien amarnos,
no hay otra garantía.

Que no nos busquen
y que nos aprendamos en pedacitos,
quiero conocer este camino de memoria,
el de tu cuerpo,

¡mejor que no nos busquen,
saberte aquí es el amor que yo esperaba!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Un amor y otro amor

Un amor y otro amor

 
¡Ay mujer que pasas tan
cerca de mis ojos,
tan lejos de mis días!
y te sueño desnuda
vistiéndome de tus hábitos,
eres sauce que asoma
mientras te pienso.

Del viento a la hiedra, mi voz,
aunque a veces me creas dormido,
del aire y de mi sangre,
mi cuerpo,
para que tu color sencillo,
largo camino del amor de mis brazos,
para que me encuentres en tus dedos,
invisible tiempo,
¡tan alto es el amor que por ti siento!,

es que no te amo como si fueras el amor,
te amo como esa espiga que asciende.

¡Ay mujer y esta sensación
que sobre mi pecho es mía!,
palabra en crecimiento que como agua de río
me invita a navegar,
llevado por el aire a la vez que te respiro,
beso eterno cual si vibraran
mis labios de rocío,

¡ay mujer!,
¿por qué tú entre tantas raíces?,
¿por qué cuando te amo así,
se terminan hasta los libros
menos tus ojos?,
¿por qué para seguir siendo,
sólo tu mirada?

El silencio tiene olor a luna,
como un papel escrito de ti y de mí,
¡no quiero más acentos
sino tu nombre!,
¡yo quiero ser el hombre!,

el de tu andar sin remedio,
el de cada instante
y tú atada a mis horas,
el hombre que ama el amor
que tú le inspiras, delicado,
el de las manos que sólo saben de tu boca.

¡Ay mujer!,
porque te quiero eres precisa
y me completas,
porque te quiero eres caricia,
y las tardes de lluvia
y todo mi cuerpo
y la mitad de mi corazón,

porque te quiero todos los días
y también todas las sombras,

¡ay mujer,
mi amor escapa de estos versos!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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sábado, 12 de julio de 2014

Y una lágrima

Y una lágrima

 
Deja a la lágrima
que se hunda lenta en tu piel,
que olvide tus ojos por un momento
y no tema sentir,
que la lágrima es gota
que la rama derrama
mientras tú la miras,
lágrima furor del alma,
que a los labios no puede engañar.

Deja a la lágrima henchirse
de orgullo y verdad,
y soñar a lágrima abierta
asomando de ti lo que puedes dar,
lo que mereces,
tal vez tu última sonrisa de amor,
quizá un remedo de aire
naufragando en luz,
colores y palabras sin sentido, o con él,
deja a la lágrima exaltar y desfallecer.

Deja a esa voz de indócil corcel,
que es la lágrima,
modularte,
que se crea suspirando aunque invisible,
de mirada de cristal,
que palpite y estremezca
de olas de armonía,
que bata sus alas
como un amor de niebla,
deja que pueda amarte
como ella te hizo,
un libro abierto,
que apresurado y encendido.

Deja a la lágrima comprenderte,
ya que eres un poema,
un poema de lágrimas donde el amor
deja sus huellas,
versos cargados de silencios
que hablan de amor como al pasar,
¡lágrima sentir creo que me envía tu corazón!,
lágrima que hasta tus paredes saben,
y yo tiemblo envolviéndote sin brazos,
de cara al ventanal.

Deja a la lágrima tocarte incansable,
y que despierte tu primera vez,
y llorar como en espiral inmensa,
y derrámate en lluvia,
y entiéndete enamorada,
lágrima de agua y de color poesía,
¡déjate!,
que así cae el cielo
y desnuda el aliento
y se tiende la razón,
cuando ya nada puede explicar,

deja a la lágrima ser un marco
como cuando se mira al sol,
y sabrás de mi mirada,
y nada más.

No hay espacio que nos separe,
para los párpados no hay noche,
sino adentro,
y una lágrima responde.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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viernes, 11 de julio de 2014

Vagabundo

Vagabundo

 
De la casa de mi alma
he perdido las llaves,
y las puertas y ventanas
se suceden ante el viento,
el tiempo busca un lugar
donde pasar la noche,
la mesa está tendida
y tú me miras,
¿te quedarás?

De la palma de mi mano
nace sola una caricia,
una sola a tu encuentro,
y me quieres
y te quiero,
y no pienso, soy impulso,
y no tengo argumento, soy así,
donde sencillamente te miro
y por mirarte te quiero,
como un ciego sin historia,
¿me amarás?

De la boca de mis labios
mi corazón entero late,
que sin decirte mil palabras
sabe de ti y contigo quiere,
que tu boca se quede,
que me envuelvas con tus brazos,
que me beses hasta los momentos,
yo quiero nuestras ganas de amarnos.

De tu piel,
y en ella me pierdo,
el borde de mi piel
y de tus ojos,
suave como un diario seguir,
dulce como una seducción que no dejo,
tú tienes el amor que me enamora,
ese deseo de nunca acabar.

Cuando te miro,
y me empujo a amarte
como a ninguna,
de tu voz quiero tenderme
con la intensidad de mi sangre,
como un árbol entre dos mares,
un aire que jamás retrocede,
así soy,
la sed de tu desierto,
los mundos de tu cuerpo,
como todo un día y una noche
derramados a mi tacto.

¿Palabras?,
te equivocas,
éstas no son palabras que tú despiertas,
soy un vagabundo de tus formas,
tu misma desnudez,
tus más secretas rimas
que por buscarte poesía,
me miras y no me miras,
soy el amor de tu vaivén,

¡el péndulo ya no cuenta las horas que no están!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Tantas, tantas cosas

Tantas, tantas cosas

 
Tantas,
tantas cosas seguirán pasando,
la palabra del olor de las flores,
la certeza de saber tu nombre,
la justa lluvia que respiro
aún sin llegar su cielo nublado,
la memoria de las manos
entre las hojas secas,

tantas,
el papel donde te escribo
abandonado al amor,
tantas cosas,
la moneda arrojada a la fuente
que apenas se comprende,
seguirán pasando
como un río que corre,
¡ojalá pienses un poco en mí!

Tantas,
tantas cosas seguirán pasando,
los bien acompañados deseos
por los pasillos del sueño,
el cruzarme contigo sin arrepentirme,
el perro del vecino
que parece hablar de vos,
aunque es muy obvio su ladrido,

tantas,
que cada día empieza
volviendo a ti mis ojos,
que donde estás yo estoy,
como siempre,
como enfrentado a un espejo
al que yo le creo,
como creo en la sorpresa
y la nostalgia,
y en ese puente invisible
que une lo que veo de lo que no,
¡ojalá me quieras y sucesivamente así!

¡Tantas cosas!,
al principio fuiste palabras
que inventaban mi lenguaje,
más tarde tuviste un rostro y unos labios,
¡apenas verte fue conmoverme!,
y andar por mi pecho reconociéndote,

tantas,
tantas veces,
que mis manos supieron
de tu cuerpo en soledad,
que mi piel entendió que eras posible,
no sé hasta que punto pero posible,
aunque la vida fuese no más que un segundo,
¡ojalá un trocito de este amor nos haga caminar!

Tantas,
tantas cosas seguirán pasando,
bailar en la calle los ruidos del mundo,
empezar de nuevo,
asombrarnos del silencio,
tantas cosas,
tanto que quiero decirte,
que seguirán pasando errores y olvidos
hasta encontrar el camino,
que hoy quiero saber de ti,
y mañana,
y después,

tantas,
tantas cosas,
que siento viajar tus ojos a mis ojos,
que estás apegada a mis brazos,
que yo te amo.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Palpitante

Palpitante

 
Fuera,
la noche está pegada a los cristales,
un café humeante es mi cuarto,
como una flor en blanco y gris,
y te imagino cuerpo
donde todo es sueño,
enamorada,
mientras beso tu momento,
y me desnudo hablándote al oído,
por si acaso.

La noche me sienta bien,
me gusta caer por su espalda,
y tiemblo entonces,
es algo más que un poema seguro,
es lentamente sentir como las sábanas se hunden,
y tu piel se siente en ellas
dándole nombre a la pasión,
donde me abrazas con ternura,
y desciendes y pasa el tiempo,
como la lluvia.

La vida tengo y es aire,
esperándote y pensando,
la noche tiene el encanto de hacer largas las horas,
y entonces caben tus ojos en mis ojos
y yo camino por ellos,
saltando del pecho para besar tu boca,
como un latido arrancado,
¡nunca tuve tu mano!,
un susurro me deja la noche
como un viajero que el silencio evaporó.

La noche es tu amor,
como un pájaro aventurado hacia el azar,
el café ya en su final sabe a lamento,
y los cristales ahora empañados
de ese ensueño febril que eres tú,

tú,
una sola mirada si me miras siempre,
una tarde cualquiera y yo sin poderme ocultar de ti.

La noche ya no tiene rincones
de su cascada de luz de luna,
su palabra es oscura
como negros sus ojos
y sus manos largas,
su implacable sonrisa es ahora garganta
y yo repito tu nombre,

como traerte suave desde mi vientre,
sensual y bella y así llamarte,

descorriendo la hermosura de tu cuerpo crecido en sombra,
y tú tan mía y yo solamente yo,
donde tú abres y cierras.

La noche de mi memoria sabe de tu rostro,
estoy palpitante de amor,
aunque lejano,

¡tus cabellos son hilos
de los versos de mis deseos,
y del alma mía,
y de mi amor!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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jueves, 10 de julio de 2014

Exacto a ti

Exacto a ti

 
De este cielo,
tal vez chiquito
que es nuestro lecho
cuando te encuentro,
haré de caricias un mar inmenso,
y llenaré tus horas y mis días
de intensas brisas,
de profundos gemidos,

heridas abiertas que por nada
se han de calmar,
las preguntas serán miradas,
los silencios un ojalá.

Y te sentirás envuelta, también,
de las sombras de la tenue luz
que nos dibuja,
y sabrás que suelo perderme para
encontrarme en la simpleza de tu piel,
en esa ignorancia entendida
que es recibirte sin que me lo pidas,
expuesta pero feliz,
y tú y yo en medio de un bullicio de besos.

No te dejaré dormir,
quiero me ames como yo te amo,
con mis manos pronunciando tu nombre,
con mis labios bebiendo de la luna
mientras el reloj muestra sus horas muertas,
como deshojándome, así,

y yo me haré exacto a ti,
a tu boca,
a ese aroma que sabe
a repetirte y diferente,
a desearte desde el tiempo que te conocí,
temblando en mil versos sin fin.

No te dejaré dormir
para que no me olvides,
y que no se termine el tiempo
de acostumbrarme a ti,
y amarte con todas las fuerzas de mi ser,
las mismas del alba
cuando el amanecer está cercano,
las justas palabras cuando tú me miras,
las lágrimas profanas
que el amor a veces camina,

y que no me dejes dormir,
con esa cercanía que nos hace juntos,
y esos pensamientos que
nos miran desde el alma,
y ese tiempo que nos ahoga,
razón de cada suspiro,

¡y que no me dejes dormir,
todavía me haces falta!

No te dejaré dormir,
me dediqué a conocerte
y te quiero.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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Amor largo

Amor largo

 
No se conocen,
se encuentran
y hacen el amor,
como la última hora,
cuando en tu desnudez
dejé enarbolada mi libertad.

Si la luna existiera y tuviera sentido,
si la mujer de mis sueños
me demostrara que no es tiempo,
si mis manos necesitaran
tan sólo de tus manos,
sé que te amaría
porque todavía,

todavía llegarías con tu paso lento,
todavía te buscaría en los espejos,
todavía entre el vivir y el soñar
sería yo mismo,

el mismo que corre por tu cauce,
el que por las tardes despierta
enmudeciendo al sol,
gritando tu nombre,
el hombre como casi siempre,
en agua viva,

porque todavía te encuentro,
porque todavía suelo caminar contigo.

Si el rocío volara a las flores
que no son verdad,
a la orilla del camino mis caprichos
se volverían poema,
una rima de las cosas al mirarlas,
un sueño dentro de ti,

porque el poeta te busca
en los ojos por los que suspirar,
porque el escritor te ama
deseando en ti lo que es suyo,

lo que llena su copa desde el principio,
lo que sabe al despertar primero,
ese amante que jamás tiene prisa,
que le discute al compartir
el derecho al goce,
y de un amor sin final.

Si el crepúsculo desde mis sierras importara,
y acaso un cierto día te supiera siempre mía
y en tus labios me sintiera,
sé que te tocaría diferente,
naturalmente,
que una aventura juraría mil veces
en dirección del viento,

que me aprendieras lento,
que me miraras como si recién me conocieras,
que no pensaras nada,
ni en las diferencias,

porque todavía escribiré como si
un fruto eterno cayera,
porque mi corazón otrora mío,
hoy es la primera ráfaga del alba,
cuando tú me amas.

Si todavía te busco mujer
y convertirte en mis días,
será porque no quiero llegar tarde,
quizá por este amor largo,
tal vez porque a ninguna quiero como a ti.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Namaste

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lunes, 7 de julio de 2014

Amor dos veces

Amor dos veces

 
Y un día te despiertas
en mis brazos
aunque estés lejos de mí,

descansando de amar
y tu cabello acariciándome,
y tu piel como en silencio,
refugio de mis preguntas,

y un día dejas tus manos
entre mis horas,
y me dices,
"hay días que somos abiertos e ingrávidos,
como el viento y el azar".

¡Lléname de ti!,
como gotas que se derraman
altas en sangre,
con tus hombros
y tus ojos sin límites,
¡porque tú eres mía!,
¡porque me inundas libre!,
¡porque te tengo,
de vida y no de versos!

Te pienso,
pequeña dice mi ego,
te miro,
como se mira el amor sincero,
por ti existo,
donde el amor es querer amarte,
y entonces pasas,
y sin requisito previo me tocas,
y te admito, como hace mucho,
y puedo oírte también,

y un día,
ahora ya lo sabes, TE AMO.

¡Fíjate que la ternura es un misterio,
que nuestro amor es como un niño!,
de tu dulce sonrisa,
de mis dudas, por cábala,

que voy y eres llegada,
que no significas nada
y sin embargo todo lo eres,
casi un pájaro sobre un mundo de alas
y yo amándote.

¡Y un día soy tan simple,
que en tu mano!,
tan simple como dejando pequeños los problemas,
como acortando el camino,
como sabiéndome tranquilo,
porque tú me amas,

y un día eres crédula
como la tierra abierta,
y delicada, como una gota de lluvia,
y redonda como la luna,
cuando tú desnuda y yo a tu lado,
y transparente como las líneas del viento
entre las hojas,
y delgada como la noche,
cuando se apaga para nacer de alba en el día.

Y un día se acaba
el extraño y me pides
¡quédate!,
hoy, mañana
¡quédate!,
a los dos nos sienta bien
este traje largo del amor,

¡a los dos, este amor,
es amor dos veces!,

y un día hay un lugar que será verdad,
cada rato en esta vida.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Copyright © Todos los derechos reservados

Namaste

domingo, 6 de julio de 2014

Poeta de la mano

Poeta de la mano

 
De la mano el amor,
como un repetido verso
y nada más,
de la mano la sonrisa,
te llamas vida
y yo reparo,
de la mano yo no quiero
más que tu mano,
y si es posible la luna,
para tener tu nombre.

De la mano las cosas
que no tienen forma,
la mañana tendida,
el silencio que aguarda,
el asombro que se palpa
cuando el frío tiembla,
cuando el viento no cesa,
de la mano yo quiero que
permanezcas intacta,
en las horas ruidosas
y en los papeles menores,
y si es posible comparte
conmigo un café,
tu mano es algo que está
cuando mi mano te acepta.

De la mano quiero contemplar
cuando me escribes,
cuando tu mano pasa de letras
y tu amor es largo,
y tu cuerpo es una frase
de la punta de tus dedos hasta mi alma,
y tú y yo en la cama,
piel amada y literatura,
y tú destinada
y yo no pensando más que en ti,
y si es posible te mires un poco más
en el espejo antes de salir,
yo ocupo todo alrededor y te deseo,
de tanto en tanto.

De la mano te acaricio
o al menos intento hacerlo,
y te siento mientras te hablo,
porque hablo mientras escribo,
de la mano te desafío,
aunque lejano y en trayecto,
¡búscame en tus lecturas!,
¡como un acto invisible
vuélveme en cada página!,
que de la mano sabrán tus manos palpitar,
tus labios suspirar,
y los atardeceres encadenados a tus brazos
vueltos pecho en tus sueños,
y si es posible,
en ese momento de lágrima
sin encontrarme desnudo,
vuélvete mi pasión.

De la mano quiero tu interior
concluída la escultura,
y mi aire empujado,
y las gotas de lluvia,
y ese amor que es breve descanso,
y esa estatua de barro que nosostros,
sendos artistas, vamos esculpiendo,
y el invierno cuando en mi viejo sillón
imagino tu rostro besar mi rostro,
y mi abrigo azul diciéndote
¡amor, he llegado a casa!,
y si es posible,
¡hola mi amor, te esperaba!

De la mano converso contigo,
yo soy la poesía de un tiempo aquí.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
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Namaste

viernes, 4 de julio de 2014

Tinte de amor

Tinte de amor

 
¡Hola!,
¿qué tal te va?,
estaba pintando con versos
los colores del amor
y me acordé de ti,

la forma de tu amor
se me hace momentos,
entonces con un dedo
todas las horas te buscan,
¡no admitas que aún me sabes!,
con que llames a mi pecho
sabrás de la pasión que abrigo,

¡no me ames como has amado mil veces!,
¡no atiendas mi reclamo!,
ante el recuerdo yo siento
que brotas en el alma mía.

¡Hola!,
¿qué tal tu día?,
estaba releyendo viejas cartas
y descubrí tu letra,

y esta hoja arrebatada
como primer verso que no me perdona,
arroyo fugaz y repentino,
amor y abismo y tu voz temprana,
será que quiero ir tras un ensueño,
que escribirte es robarte el nombre,

será que leerte es amarte mujer,
sentir tu aliento,
escucharte a mi lado
y tu acento,
y tu boca,
¡que el amor en mí es tan preciso,
como las espinas a la rosa!

¡Y bien, aquí estás!,
medio oculta entre las ramas,
como en el fondo de aquellos tiempos,
como una puerta de agua,

¡hola!,
aún no te alzas del todo,
te veo venir de lejos,
y mis ojos y mis labios
lentos y pausados,

¡a veces te hablo,
como de ti me habla todo!,
¡a veces mañana es la misma hora,
en la que te besé por vez primera!

¡Hola!,
¿duermes?,
mirándote dormir yo quiero ser la brisa,
la que sientes cruzando
cuando respiras ligera,
el siempre amante que suspira y suspira,
y robar tu vuelo al murmurar de tus pasos,

¡y te detengas enamorada
apurando todos los goces!,
¡y me mires mucho
y me beses más!

¡Porque te asomas, hola!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
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Namaste