viernes, 13 de junio de 2014

Vuelve a recordar Tandil

Vuelve a recordar Tandil

 
Vuelve a recordar Tandil,
aquí estoy,
¡mírame como
hecho de tiempo
y pasos de agua!,
¡cuídame como quien
vigilia un sueño!,
cada noche,
cada viento,
y recordar Tandil y lo demás,
y así la sed de mis labios no se calme.

Vuelve a recordar y a tenerme,
y a reemplazar tus cielos por mi Tandil
y empieza otra vez,
¡llámame desde el ayer
con la misma sangre y alma!,
que tu dentro sea mañana,
que de tus manos el retorno,
¡si vas despacio verás
el verso en que estoy!,
y mi cuerpo para que pienses en ti
sin pensarte sola,

vuelve a recordar Tandil,
¡y más que sentir,
enséñame a invitarte a mi morada!

Vuelve a quererme hablar,
vuelve a caminar en mí,
¡y de la mano dime hasta siempre,
hasta mis calles,
hasta entrar en los besos que nos debemos!,
y recordar Tandil y su olor a maderas,
y su princesa en la torre más alta.

Vuelve a recordar Tandil,
aquí soy un poema escrito en un muro,
dueño del silencio
y de los pequeños días
cuando es muy noche la noche,
y del aire que muchos arrojan vestido de nunca,

aquí la última inocencia se deshace
y es singular el desnudo de la creación,
las piedras laten,
la memoria se reinventa,
y los ojos se vienen inquietos como bailando.

Vuelvo a recordar y se fuga el ahora,
¡y te arrastra Marcelo,
no lo impidas!,
¡deja que las sierras te traigan su voz,
y sus abrazos cual manantial,
y tus puertas rechacen los relojes
y escucha un TE AMO,
y el mundo convulsionando a tus pies!,

¡vuelve a recordar Tandil,
yo soy tus únicas palabras!

T de S
MRGC
Namaste