viernes, 6 de junio de 2014

Un mundo diferente

Un mundo diferente

 
¡Cuéntame!
el silencio
de mi penumbra está
atento a mis sentidos,
del alba que nunca
llega sin esperanza,
del alma que descalza
busca caminos,

¡cuéntame!,
las caricias fueron una vez
palabras también,
y las manos un cuenco
donde beber de ti.

Cuéntame de la distancia,
estar cerca no significa
estar juntos,
no se atrapan sueños siendo
prisioneros de la misma red,
la noche sólo te cubre si
olvidas mirar las estrellas,

¡cuéntame!,
las ilusiones nos
crean en los cuerpos,
para sentirnos dueños
de cada cielo vez tras vez.

Mi voz sin el verbo
es como una lluvia
carente de hojas,
como un nombre escrito
en una pared de un cuarto vacío,
como una mirada transparente sin un verso,
¡cuéntame!,

a veces quisiera un laberinto
para perderme muy dentro,
y que un mundo diferente me lleve a ti.

Cuéntale a los cuentos que te quiero,
que tus ojos humedecen mis ojos,
que tú me inspiras como
partículas de suspiros,
que soy pedacitos cuando tengo tus labios,
cuando conmigo, en una copa de vino,

pedacitos que al transitar tu senda
cierran mis ojos para sentirte,
y gimen mi aire para llenarte,
y coinciden sin límites contigo
para que hayas sido y aún seas.

¡Cuéntame por todo eso
que pasa en tu tiempo!,
¿acaso tomas un taxi para llegar a tu casa?,
¿miras umbrales antiguos?,
¿te gustan las puertas y ventanas que aunque
descuidadas no pierden su belleza?,

¡cuéntame!,
quiero mirar con los ojos de tu alma,
quiero coincidir con tu piel
por más que el sitio esté cerrado,
quiero esa pequeña parada
y que tú seas la misma,
de mirada que quiere alcanzar un árbol,
de niña que jamás se da por vencida.

¡Cuéntame,
no por correr tras el amor, se ama!

T de S
MRGC
Namaste