martes, 17 de junio de 2014

Tantas razones

Tantas razones 


Tengo versos en las manos,
cotidianos,
tengo dedos en mis hojas
que irrumpen en mis brazos,
tengo tu cuerpo en mi simiente,
dime alma,
¿qué me dice el viento
cuando los árboles son el azar?

Tengo en mi vientre
el surco de la espera,
tengo el fondo de tus ojos
como quien tropieza,
tengo la vida que me das y la que tomo
y las infinitas veces en que te quiero besar,
dime nombre,
¿qué me dejas en la puerta
cuando su cabello es lejano?

Tengo mi poema primero,
que se columpia
y vuela y hecha raíces,
y la memoria desnuda sobre mi piel,
y la mujer que le dice al hombre
¡ven y ámame!,
¡sé mi pasión intensa y yo
me quedaré en torno a tu cuerpo!,
dime beso,
¿por qué mis días reposan
si yo muero por ir a buscarla?

Tengo una inquietud carnal
como arenas en mi pecho,
y me desprendo de ti
para ser en ti tu futura mirada,
por eso tengo lo que tengo,
la claridad del día,
la noche,
el silencio sereno,
el venidero amor,
dime sueño,
¿por qué la siento como si mi palabra
fuese a su corazón y una
ventana siempre abierta?

Tengo el alto mirar de mis aceras,
ese continuo convivir con el aire
y el puesto de flores de la vieja esquina,
tengo mi pensamiento,
como un paraíso ansiado y desbordante,
tengo lo que nadie,
mis tempranas madrugadas
y tú a mi lado,
y mi boca reducida a tus besos,
y tu amor despacio,
y hasta tus párpados en mis párpados caídos.

Tengo el amor de quien reina
y el coraje de amar,
y entre tantas razones
te tengo a ti,
mi mujer,
mi amante,
mi horizonte.

T de S
MRGC
Namaste