lunes, 23 de junio de 2014

Solamente

Solamente 


Sólo sería silencio
si me hicieses el amor.

Viviría expectante hasta
tu próxima caricia,
no hablaría,
no intentaría llenar con palabras
el deseo de la mirada,
sólo te tendría,
sólo de momentos,
perdiéndote por horas
sin ir a ninguna parte,

sólo por instantes concluiría que te amo,
si pudiera otra vez amarte
como a un lugar al que nunca he ido.

Sólo estaría desnudo
si me lo pidieras.

Y tu desnudez a la misma hora
como una sola piel tan tuya y tan mía,
no caería en lugares comunes
como tu sexo,
tus manos,
tus brazos,
sólo te sabría dulce amor,
amor mío,
y te reconocería desde el vibrar de mi sangre,
sólo estaría hasta ser tú,
hasta no faltarte,

sólo hoy y mañana y después,
y esperarte entre suspiros,
y creerte cuando nos miremos
porque te siento mía,
porque te siento muy dentro.

Sólo te besaría
si me pidieras que sin prisa,
posara mis labios en tus labios
hasta los gemidos sin tiempo.

Y tu boca correcta en mi boca
acompañándome en la energía,
recorriéndonos el rostro así de ciegos,
tú como una mujer a la orilla
convencida de mi placer,
yo un hombre que sonríe,
esperando con esa espera sin pausa,
que sabe de la confianza de estar abierto a su querer,

sólo para empezar quizá por encontrarte
en el despertar de las mañanas,
tal vez a imaginar que tus dedos me buscan directos.

Sólo cerraría mis ojos
si me pidieras elegirte,
y dibujarte,
y deshacerlo todo hasta comenzar y nuevamente,

¡y que me mires y cerca,
y tan cerca me mires que me respires tibia,
y mi aire y tu pelo,
y tú tan viva y tan aroma y yo,
y yo tan vivo y
tan breve y
tan enamorado!

Sólo si me supieras en ti,
yo podría en mí reunir todas las palabras,

las que jamás te digo pero pronuncio,
las mías,
las que te doy,
las que te entienden,
las que siempre sabes,
las que guardas entre todas tus cosas.

Solamente mis deseos, y tú.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
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Namaste