sábado, 28 de junio de 2014

Hueles a comienzo

Hueles a comienzo

 
Dejemos a nuestro
silencio hablar
y de miradas se entienda,
dejemos que los ojos
dialoguen preguntándole al corazón,
rompiendo las dudas,
dejemos que el día sea tan bello
que no pueda mentir,
y la noche nos encuentre juntos,
en un mismo suspiro,

¡me gusta mirarte,
hueles a comienzo!

Hueles a bosque,
a tarde húmeda savia de viento,
a entraña pura de alma
cuando mis ojos se cierran,
hueles a poesía,
brisa llena de ternura y de pasión,
y mi presencia a tu lado,
y mis ansiosas manos
y mis caricias
y mis labios en los tuyos,

¡me gusta pensarte
cuando confirmas lo grande de mi sentimiento!

Hueles a fuerza y compañía,
a la misma hora diaria
en que tu cuerpo llega y yo
muero por tenerte,
hueles a esa parte que es apenas mi mitad
y me conmueves,
y sabes amor
a ese abrazo y candor,
a que seas posible,

¿has comido?,
cuando en realidad me preguntas si estoy bien,
¿tienes abrigo?,
y quieres saber si hoy trabajaré hasta tarde,
¿estás cansado?,
sé que quieres esperarme
y tu cabeza en mi pecho y tus palabras,
¡te amo!

Eres muy parecida a mí
cuando yo estoy tranquilo,
tu mirar es tranquilo,
tus labios son tranquilos,
y entonces hueles a esa flor que es hembra,
y crezco dulce desde tu vientre,
y te beso lleno de ti,
como si pudiera guardarte en pedazos
y te sacara de uno en uno
de mis bolsillos,

¡hueles a comienzo,
tú haces que yo pueda encontrarme con quien amo!

Hueles a dosis precisa
y debajo de mi almohada,
a gota de agua
y a ese amor que es silencio,
hueles,
¡pídeme el asombro!,
¡pídeme que despierte!,
¡levántame!,
estar en todas partes es amarte,

¡hueles a comienzo,
de urgencia mía,
de nosotros!

No hay más que escribir de ti,
derramándome,
hueles, o mejor dicho,
TE AMO.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Copyright © Todos los derechos reservados

Namaste

viernes, 27 de junio de 2014

Tu baño de luna

Tu baño de luna

 
Y la luna nos contiene
levemente y pensar,
y el amor donde tú vas
se posa en la hierba,
y que nunca sepas
si te sé al levantarme,

y te miro delante desde mis ventanas,
y eres esa parte,
esa carta que no da lugar a dudas,
que a la luna deja claramente establecido
que eres en mí el momento mismo,

y te percibo amor que no respondes,
amor que me escondes,
amor errante que nos hace a ti
y a mí el mismo camino.

¿Qué haces?,
dime amor,
¿dónde vas?,
la luna se construye
en tu silencio apartado,
tus pies descalzos,
infinitas huellas inevitables,
a la luna marchan presente
entre el bullicio de las hojas secas
y la lejanía.

Alma mía,
a tu calor sensual estoy,
anclado a ti,
como un murmullo improvisado
de un corazón y ojos cerrados,
como un sueño de serena quietud,
y nuestros nombres al borde
de la luna como tantas veces,

y me deslizo con mis manos
por mi piel hasta descubrir tu mirada,
tu figura dibujada mientras
yo me abandono,
y a la madrugada,
y desnudo,
y en vela esperando por ti.

¡Ay luna que proteges mi cordura!,
¡ay princesa que juegas al amanecer
entre jardines y nubes!,
no permitas que mis recuerdos sean recuerdos,
¡ven a mí!,
¡sostente decidida y mírame!,
en las ventanas estoy,
mientras tú y la luna ceden a mi ausencia.

De hojas de luna siento mi aire,
y en concierto ténue te imagino agua,
luna de cuerpo y a mi lado íntima,
si me despierta
o si en sueños me habita,

¡vida mía,
de mi rostro,
de mis labios,
de este amor!

Tú mi frescura,
yo tu movimiento,
tú ese viento que me envuelve en puro deseo,
yo estos versos,
tú la hierba que tu cuerpo presume,
yo la luna que te sugiere.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Copyright © Todos los derechos reservados

Namaste

martes, 24 de junio de 2014

Entonces, tú llegas

Entonces, tú llegas

 
Tus labios son una pregunta
que yo quiero pasar
la vida contestando,
tus labios de aire lanzados en rosas,
tus besos de pronto
cual repentina ola,
tus labios de horas
que sienten mis manos,
tus labios son una pregunta
y yo te quiero,
una sola.

Tus labios yo no me los creo
cuando te sueño
y a tus labios espero,
porque tus labios todavía
son un sin embargo que no te reemplaza,
tus labios llegando a casa,
y colgados de mi cuello
diciéndome "te esperaba",
tus labios no tengo dudas
y yo te quiero,
y como siempre estás tú.

Tus labios cuando
miro el reloj y yo te pienso,
conmigo y en mis dedos,
tus labios que me tienen razón
y soy en ti con mayúsculas,
sin abrazos pero unido a ti,
sin las cosas pero entre
tus manos y mi silencio,
tus labios y mis labios
o mejor dicho tus labios,
y yo te quiero porque te tengo y no,
porque necesito amarte.

Tus labios,
tu mejor amor prudente,
esa vacilación que hace de ti
mujer de mil maneras para amarme,
ese instante que vuelve de la puesta
de sol un amanecer,
así tus labios existen
sin seguro pero seguros,
así tus labios mi mundo concurrido,
mi por siempre todavía,
mi soledad y tú tras la puerta,
y yo te quiero,
porque te quiero cuando ya no queda nada.

Tus labios,
piedritas en mi techo
cuando no estoy calmo,
invento cuando despierto y veo
que tú no te has llevado las llaves,
y me doy cuenta que siempre he creído en ti,
que le pregunto a la distancia
y me responde con tu centro,
que pocos minutos me alcanzan
para entender que es contigo
mis mejores momentos,
y yo te quiero,
por aquella paciencia
y porque nada me llena más que pensarte.

Tus labios,
serenos en mí,
tus labios confiando en que una tarde
me acercaré a ti,
y podremos besarnos,
y yo te quiero,
y porque quiero que te mires al encontrarme.

Tus labios,
entonces tú llegas.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Copyright © Todos los derechos reservados

Namaste

Iguales

Iguales

 
Se fue la noche,
llegó el día,
los hilos de los sueños
han quedado enredados en los árboles,
y mi casa huele a ti,
y mi cama guarda las caricias,
y en mis manos a la vista vacías,
la nada es todo,

¡así te quiero!,
ni demasiado cuerpo,
ni del todo ingrávida,

te quiero porque me tocas
sabiendo lo que haces,
y con tu mirada,
y me desnudas con tu aroma.

Llegó el día y con él,
las palabras fundidas en un solo aire,
como un mismo silencio
en un mismo espejo de agua,
como si tembláramos a la misma hora
y no pudiéramos alcanzarnos,

¡así te asumo y así me asumes, iguales!,
en medio de una ciudad
huída de nuestro tiempo,

te quiero porque eres mi voz,
y yo soy el rumor de tus palabras.

Se fue la noche,
ahora el sol se desprende y
el amor parece reclamar su paisaje,
brisa que llega a los labios como un beso,
para saberte aquí,
momento que permanece
como si mis ojos y tú
fuesen una sola ventana,

se fue la noche
y llegó el día,
y tú y yo vueltos pájaros,

¡porque te quiero recibiendo
este amor que te pido,
porque me amas y me enseñas
que lo que hay en mí, eres tú!

Iguales,
y contemplamos nuestros nombres
con la misma inocencia,
como se encuentran dos cuerpos al amarse, iguales,
pequeños poemas que se escriben sin lenguaje,
página en blanco
que la noche crea
y en la que el día dibuja una flor,
iguales, amantes.

¡No estoy lejos de la noche,
mi cuerpo aún te siente!,
y en mi piel el delicado rocío de tu amor,
y en mi memoria me arañas el alma
sabiéndome de ti,

¡iguales,
distintos,
para siempre,
para seguir mirándonos!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Copyright © Todos los derechos reservados

Namaste

lunes, 23 de junio de 2014

Amor mío

Amor mío

 
Amor,
si me fuera dada una conquista,
al sol le quitaría el instinto
para trepar por tu regazo,
al agua el torno azul de su cielo,
para ser dueño de tus cabellos,
y del aroma de tus hombros,
y de la quietud de tus labios
cuando mi beso es paciencia,

porque míos mis ojos
de tus ganas inmensas,
y mi alma
y mis manos
y mi tiempo,

¡amor,
la luna me desviste a diario
para soñar contigo!

Amor,
cada mañana cuando salgo de mi casa
no se me acaba lo que llevo de ti,
esa verdad que se me escurre
desde cada rincón de mi piel
a por mis dedos,
y me siento en la calle sin creerme un gran señor,
tan sólo para estrechar de cerca al aire,
y para volcar mis ojos y pensar,
y aliviarme un tanto de las palabras,
y entonces tú y el silencio,

tú,
princesa de voluntad tenaz
mientras parezco mirar las cosas,
niña de arte y mujer
rodando por mis horas,
sin aroma y sin acento tan sólo sed en mi contorno,

¡amor,
un amor se pierde ahora sin tu voz,
y otro amor se abre como única ventana!

Amor,
Junio me dió el amor que a ti te entrego,
mi nombre,
como un susurro del viento,
mi tiempo desde aquel veintiseis de madrugada,
cuando el instante se hizo vida
y me trajo hasta hoy,
pasando de nube a suelo,
de pensamiento a todo,
de nacer,
a mis dos manos abiertas
esperando la caída de las hojas,

amor,
estoy lleno de ti,
no de la rosa sino de la piel
que la rosa me inspira,
no de su movimiento lento
sino de sus párpados abiertos,
no de su desvelo sino de su espacio en mi deseo,

¡es que nada tiene salvo tu rostro!
y yo te recorro,
y yo te gozo,
y tú te niegas a salir de mí.

Amor,
si escribo por mí le escribo a tus labios,
con un amor que contempla lo que escribo,

¡amor,
somos tú y yo,
en un metro cuadrado de poesía!

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Copyright © Todos los derechos reservados

Namaste

Solamente

Solamente 


Sólo sería silencio
si me hicieses el amor.

Viviría expectante hasta
tu próxima caricia,
no hablaría,
no intentaría llenar con palabras
el deseo de la mirada,
sólo te tendría,
sólo de momentos,
perdiéndote por horas
sin ir a ninguna parte,

sólo por instantes concluiría que te amo,
si pudiera otra vez amarte
como a un lugar al que nunca he ido.

Sólo estaría desnudo
si me lo pidieras.

Y tu desnudez a la misma hora
como una sola piel tan tuya y tan mía,
no caería en lugares comunes
como tu sexo,
tus manos,
tus brazos,
sólo te sabría dulce amor,
amor mío,
y te reconocería desde el vibrar de mi sangre,
sólo estaría hasta ser tú,
hasta no faltarte,

sólo hoy y mañana y después,
y esperarte entre suspiros,
y creerte cuando nos miremos
porque te siento mía,
porque te siento muy dentro.

Sólo te besaría
si me pidieras que sin prisa,
posara mis labios en tus labios
hasta los gemidos sin tiempo.

Y tu boca correcta en mi boca
acompañándome en la energía,
recorriéndonos el rostro así de ciegos,
tú como una mujer a la orilla
convencida de mi placer,
yo un hombre que sonríe,
esperando con esa espera sin pausa,
que sabe de la confianza de estar abierto a su querer,

sólo para empezar quizá por encontrarte
en el despertar de las mañanas,
tal vez a imaginar que tus dedos me buscan directos.

Sólo cerraría mis ojos
si me pidieras elegirte,
y dibujarte,
y deshacerlo todo hasta comenzar y nuevamente,

¡y que me mires y cerca,
y tan cerca me mires que me respires tibia,
y mi aire y tu pelo,
y tú tan viva y tan aroma y yo,
y yo tan vivo y
tan breve y
tan enamorado!

Sólo si me supieras en ti,
yo podría en mí reunir todas las palabras,

las que jamás te digo pero pronuncio,
las mías,
las que te doy,
las que te entienden,
las que siempre sabes,
las que guardas entre todas tus cosas.

Solamente mis deseos, y tú.

Tinta de Sangre
Marcelo Roberto Galán Capel
Copyright © Todos los derechos reservados

Namaste

viernes, 20 de junio de 2014

Amar, amarte, amarnos

Amar, amarte, amarnos

 
Amar,
amarte,
amarnos,
con todo lo que somos
y con el suelo
y con el cielo,
para amar con la luz del sol,
para amarte sabiendo que vendrás,
para amarnos sin miedos.

Amar,
amarte,
amarnos,
con todo el amor de la vida que nos llena,
y con la inmensidad de las caricias,
y con la intensidad de los abismos,
para amar con un amor encendido,
para amarte reconociendo el camino,
para amarnos y arder en nuestros cuerpos.

Amar,
amarte,
amarnos,
sirviendo a la lluvia para que la noche sea precisa,
y a la bella tarde de otoñales ventanas,
y a la primavera del alba cuando despierta,
para amar sin buscar las palabras,
para amarte siendo siempre, después y antes,
para amarnos con un amor urgente,
sorprendidos del amor.

Amar,
amarte,
amarnos,
con todo el querer de dos personas
que de silencio se miran,
y con los labios se piensan,
y con las manos se pronuncian con ese otro lenguaje,
para amar guardándolo todo,
para amarte por aquí y que me digas que sí,
para amarnos en mitad de la calle,
de la mano y que todos nos oigan.

Amar,
amarte,
amarnos,
y que me leas,
y que me digas,
y que a mi lado una taza de café
huela a estar deseándote a todas horas,
para amar con un amor donde toda entera te encuentro,
para amarte sabiendo que eres para mí,
para amarnos y los dos fundirnos,
con un amor irremediable.

Amar,
amarte,
amarnos,
y que me mires,
y que te pegues a mi piel,
y que te den ganas de amarme
otra vez y otra vez y otra vez,
para amar con un amor enamorado,
para amarte y mi respirar apretado,
para amarnos amándonos,
inventándonos de tanto en tanto.

Amar,
amarte,
amarnos,
y acabar con todo,
y apagar la luz.

T de S
MRGC
Namaste

Cada día

Cada día

 
Cada día,
cada palabra que escribo
como si el viento girara,
cada sentirte como el rocío,
que guarda para mí cada noche
su lluvia de estrellas,
cada entonces y saber que soy el mismo
desde tus ojos a mis besos,

cada río que se obstina
en el amor y en el olvido.

Cada día,
cada tiempo en que las horas
son como un faro,
como si el deseo no tuviese muros,
cada vez que mi cuerpo trenzo con versos,
que me condeno a tus manos,
que viro con pasión,
que agita mi corazón,

cada amor que me vuelve a amar
cuando tú me miras.

Cada día,
cada vez que vengo de tus brazos
y mis ojos son una quietud en una hoja,
una sola hoja que prevalece
cuando me canso de ser hombre
y quisiera me rescates,

de los papeles caídos
que están más blancos que de costumbre,
de los libros que esperan demandas cenicientas,
del agua de tu nombre que a mi huerta hace camino,

cada día corro sin meditar en mis pasos,
cada día y sin embargo,

eres labios y te beso,
eres sueño y me respondes,
cada día te amo como un junco que emerge.

Cada día
tengo un día cualquiera
y me visto imprevisto de aire,
con un sonido de gotas,
con horas sin lugar,

mientras me quedo para que tú me oigas,
y me enredo, para que me descubras,
y me silencio para que me trepes,
llenándome todo,

todo lo que quiero,
sin nada decirte,
todo lo que amarro
pidiéndote me ames,
lo que sigo
siguiéndote hasta tu boca,

todo,
y cuando digo todo
digo cada día,
como toda tú
aquí en mi alma.

Cada día, siempre,
como Don Pablo Neruda,
"se parecen tus senos a los caracoles blancos,
ha venido a dormirse en tu vientre
una mariposa de sombra".

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 19 de junio de 2014

Respira hondo, lee

Respira hondo, lee

 
A mí me gustas tú,
la esperanza de tus ojos,
y quedarme en ellos
y sentirme más alto,
a mí me gustan ojos así,
como los tuyos.

A mí me gusta ir a tus versos,
que estés aunque estés lejos,
que tu voz se parezca a un beso
y que llenes mi alma,
a mí me gustan palabras así,
como las tuyas.

A mí me gustan todas las cosas,
si en todas las cosas te hallo,
las manos que no me alcanzan,
para las que una sonrisa basta,
a mí me gusta un silencio así,
como el tuyo.

A mí me gusta que seas como la noche,
que siempre espera una mirada,
una mirada que se hace labios,
y labios que se vuelven flor,
a mí me gusta un amor así,
como el que tú me inspiras.

A mí me gusta tu paciencia,
que me esperes tanto en la otra orilla,
que tu cuerpo se sienta mío
sabiendo que aprendo de ti,
a mí me gusta tú allá y yo aquí,
como un prólogo del amor que la vida nos reclama.

A mí me gusta inventarte
para que mi razón te merezca,
que confieses que me amas,
¡de todos modos te creo!,
a mí me gusta mi corazón alerta,
y permitirle al tiempo todo de ti.

A mí me gusta que me ames
probablemente sin saber por qué,
¿para qué preguntas en vano,
si ya ves, te estoy contando?,
a mí me gusta soñarte sabiendo que me entiendes,
y que me sientas cerca, como míos tus momentos.

A mí me gusta que camines sin mí
y sientas mis olores,
el de las flores que miro cuando en ti pienso,
el de mi piel cuando en las madrugadas te busco,
a mí me gusta un verbo así de un respiro así,
como el tuyo.

A mí me gusta que insistas,
que no importa si yo callo, que tú insistas,
lo que siempre voy a decirte
es como soñar con los ojos abiertos,
a mí me gusta que me ames así,
que no puedas negarlo,

porque si a mi amor logras rozarlo
es como pertenecerte,
porque no es tan difícil ser de ti,

¡a mí me gusta amarte,
en caso que tengas razón!

T de S
MRGC
Namaste

Memorias de mí

Memorias de mí 


Aún descansa en mí
tu aroma piel,
tu húmeda palabra,
todavía persiste en mis noches
la sombra de tu sombra,
tu cuerpo en mi silencio,
y tus labios,

sólo pensarte es diferente,
aquellos besos no me
apartan el tiempo,
nada es hacia atrás
cuando en sueños puedo besarte,

sólo pensarte es ...
donde quieres tú,
donde quiero yo.

De mí este querer,
este amor seguro de no acabar,
de mí la certeza,
este saldo en blanco de las estrellas,
tibieza que en mis ojos dejas
cuando estoy hecho de ti,
cuando estoy exactamente sobre tu cuerpo.

Cuando te elijo
mi voz me señala,
mi gozo se echa a rodar
y parezco retornar,
a las gotas de mi nombre
cuando rendida en mi piel,
al dejarme llegar al siguiente día
sin separarme de ti,

¿cuánto sabe el amor
cuando me doy entero?,
¿cuánto, sin más deseo,
me sientes con tus ojos cerrados?

Sólo pensarte es adentrarme
en una vida contigo,
en colores ejerciendo la hora,
es fiarme de la rosa y del aire,
y pensarte sin palabras, con brazos,
y tocarte con manos sin preguntas,
y pensarte sin mirar,
y tú sin mirarme.

¡No me descubras!,
salvo con caricias,
¡no estés siempre en mis actos!,
tan sólo con la punta de tus dedos,

de ti quiero tus ojos y tu distancia,
tus ojos para que estés aquí,
cada día al despertar,
para saber que no me equivoco,
que soy yo cuando en ti me encuentro,
la distancia para que estemos,
y tú y yo en el borde,
y que los dos nos busquemos,

como buscan las olas su ritmo,
como la suerte al asombro,
como el rostro que nunca se va,
que no se escapa,

¡sólo pensarte sin jamás detenerme!,
porque sólo tú cabes,
aquí conmigo.

T de S
MRGC
Namaste 

martes, 17 de junio de 2014

El poema que tienes

El poema que tienes

 
El poema que tienes
en las manos,
cada noche,
me ata a tus deseos y esperando,
el poema que me besa
y su tibia luz me acerca,
y se derrama y es río,
desde mis cabellos
corriendo indócil por toda mi piel.

El poema que tienes
en los ojos,
cuando me miras,
me desnuda en la misma línea,
esa línea con el mismo paso del silencio,
suave, rendido en vista anhelante,
amante,
constante,
comprendiendo que mi pecho
es arroyo de brisa entre tus hojas.

El poema que tienes
y me susurra,
en mis labios es artista de viento,
venturoso placer que calla
cuando las caricias,
horas que la vida ignora
y el instante de amor
es la medida justa,

justa como las estrellas
cuando vuelan pacientes,
inmensa como los árboles
cuando a tu amor me asomo,
flor complaciente cuando de un modo ocurres,
y eres imprescindible,
mujer que entonces vibras,
y soy feliz de poder mirarte.

El poema que tienes al amanecer
siempre me apura con un beso,
me pide deslizarnos,
me renueva acabarnos,
que duremos siendo un solo cuerpo,
y no cansarnos de sentirnos
entre letras y roces,

letras que en los muros
se precipitan,
y lucen cielo y ramas,
roces que hablan
con los ojos cerrados,
y son un lápiz que cada tanto
despunta un ángel.

El poema que tienes
se hace y se deshace,
se hace mar consciente de su propia fuerza,
y entonces me abraza y yo,
su tierra abierta,
se deshace como un escalofrío
de nubes desgarradas,
y me deja ya caído,
hombre suspendido del hilo de la razón.

El poema que tienes
es uno conmigo,
nuestras miradas coinciden,
somos el mismo aire.

T de S
MRGC
Namaste

Tantas razones

Tantas razones 


Tengo versos en las manos,
cotidianos,
tengo dedos en mis hojas
que irrumpen en mis brazos,
tengo tu cuerpo en mi simiente,
dime alma,
¿qué me dice el viento
cuando los árboles son el azar?

Tengo en mi vientre
el surco de la espera,
tengo el fondo de tus ojos
como quien tropieza,
tengo la vida que me das y la que tomo
y las infinitas veces en que te quiero besar,
dime nombre,
¿qué me dejas en la puerta
cuando su cabello es lejano?

Tengo mi poema primero,
que se columpia
y vuela y hecha raíces,
y la memoria desnuda sobre mi piel,
y la mujer que le dice al hombre
¡ven y ámame!,
¡sé mi pasión intensa y yo
me quedaré en torno a tu cuerpo!,
dime beso,
¿por qué mis días reposan
si yo muero por ir a buscarla?

Tengo una inquietud carnal
como arenas en mi pecho,
y me desprendo de ti
para ser en ti tu futura mirada,
por eso tengo lo que tengo,
la claridad del día,
la noche,
el silencio sereno,
el venidero amor,
dime sueño,
¿por qué la siento como si mi palabra
fuese a su corazón y una
ventana siempre abierta?

Tengo el alto mirar de mis aceras,
ese continuo convivir con el aire
y el puesto de flores de la vieja esquina,
tengo mi pensamiento,
como un paraíso ansiado y desbordante,
tengo lo que nadie,
mis tempranas madrugadas
y tú a mi lado,
y mi boca reducida a tus besos,
y tu amor despacio,
y hasta tus párpados en mis párpados caídos.

Tengo el amor de quien reina
y el coraje de amar,
y entre tantas razones
te tengo a ti,
mi mujer,
mi amante,
mi horizonte.

T de S
MRGC
Namaste

Un algo, no sé

Un algo, no sé

 
Escribo en tu pintura
y me reparto de mi interior a tus alas,
y te amo,
y entre versos y besos
rimo en mi piel
tus mejores caricias.

De vestiduras me invento,
como el viento,
que con sus hilos desnuda
mi palabra a lo largo de mi cuerpo,
y de finas hebras me miro,
y te imagino atrapando mi voz
con tu alma enreda,
y te conmino a derrumbar mis barreras,
trepando sueños
y tus labios sobre los míos.

Me vuelvo bohemio
cuando en las noches te siento,
y de profundo silencio,
y entre las sombras te veo vertida
hallándote lejos pero también inspirada,
dejando en mi pecho
la razón de tu amor.

Estoy a la intemperie de todos los cielos,
igual que las estrellas
sin saber por qué,
¿por qué mis ropas por el sueño como esperando?,
¿por qué de a ratos pregunto por ti
y así todo el tiempo?,
¿por qué te quiero y te amo y te pierdo?,
¿por qué me haces falta,
y en una tarjeta sin nombre tu calle y mis deseos?

Un algo, no sé,
un sin embargo que me rodea,
algo de ti y de mí,
un algo que me mira con despiadada verdad,
como si el amor fuese un poema incompleto,
y entonces la brisa,
y los ojos,
y la boca pensando si besarte despacio
o besarte real,

un algo que debe ser
o mejor dicho, quiero que sea,

¡érase una vez una casa grande,
y los niños,
y las ventanas abiertas!,
¡érase quizá estar vivo de veras, no sé,
un espacio vacío o tal vez un dentro que sólo se explica!

Con el aire apretado, lento y largo,
en mi cuarto soy un hombre acostado,
queriendo tus brazos,
esperando algo,
mientras el tiempo se abre justo a esta hora,

a esta hora en que te extraño,
en que muero por decirte algo
y poder dártelo,
a esta hora en que no es tarde,
y tú emerges entre olas de suspiros,

¡y me quedo contigo como un libro albedrío!

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 14 de junio de 2014

Mi forma

Mi forma

 
¿Cómo negar que te amo?,
¿por qué callarle a mis labios
el poderlo gritar?,
necesito de este amor
que me despierta,
que turba mis cabellos
y cada vez es como la primera,
necesito que sea así,
que seas tú.

¿Por qué pensarte cotidiano?,
¿cómo negarte a mis manos?,
este amor es a mi presente
como mis ojos al silencio,
este silencio que me inclina descubriéndote,
y te sé mía,
inexorablemente mía,
sonando un poco a mí y también vacía.

¿Cómo negar que has llegado para igualarme?,
¿por qué mis noches desesperan
sin tu piel desnuda y sin tu voz?,
puedo querer que seas como el alba,
que me quieras y me aprehendas
hasta que mis labios digan tu nombre,
puedo persuadir que te quedes,
hoy y mañana y todos los momentos,
puedo desear que seas siempre,
hasta mi ausencia y todo lo que me pertenece.

¿Por qué jamás estoy quieto?,
¿cómo negarle a mis espejos que te busquen noche y día,
como se buscan la noche y el día
cuando pienso en ti?,
¡ay amor que a mi sueño repleta!,
¡ay amor que se funde en mis venas,
que si una cara me mira
la otra me conquista!,
¡ay amor, me llevas rendido a tus pupilas!

¿Cómo negarte que eres,
que le das a mi vida más espacio?,
¿por qué te guardo en mi camino y trepo por él
y te convierto en mis orillas,
y hogar,
y rama verdecida?,
¡tú que tanto me quieres
por quien mi verso crece!,
¡tú que me vistes y desnudas en dos tiempos!,
el de nosotros y miradas de continua entrega,
el que me hace tuyo,
como tuya mi boca
cuando vibran mis palmas y mi sangre.

¿Por qué te sigo inevitable?,
¿cómo negarte que estoy hecho de ti,
hasta de tu dolor?

Estos son mis versos,
no tengo historia,
¡elijo ser tu poeta,
es mi forma de contarte!

T de S
MRGC
Namaste

Ceniciento

Ceniciento

 
Y que contigo
no acabe el día
para estar donde estás tú,
para ser uno
como una la respuesta,
y tu cabeza en mi hombro,
y tus labios generosos en mi beso,

y que me digas
las cosas que nunca,
las que callas hablando con un abrazo,
cuando tus manos ascienden por el aire,
y voy asido a ti,
por tu espacio,
como un artista acabado y sus alas en descanso,

y que me mires así, tan fuerte,
y que tus labios me sepan reduciendo
todo el universo a un cuerpo,
una piel que vibra con un sabor persistente,
y el azar rendido al orden
soberano de amarte,
y sentir a la noche serena poblándose de sueños,
que caen de la luna,
que son un fruto mordido,

y que me toques como ayer,
cuando despiertes,
cuando el poeta sea unas pocas monedas,
y la bohemia me provoque tenerte y también pensarte,
y con los ojos cerrados mirarme y mirarte,
para quererte todo el tiempo,
el que te quedes y el que no,

y que me olvides mientras
en mí te recuestas,
y poder sorprenderte,
que amo tu silencio,
y tu tiritar y viento
cuando en tu cabello,
que tu boca es un río
que siempre me suena cerca,
que busco tu nombre como un ceniciento,

y que te fijes en mí
como nunca me has tenido,
y en mis cosas,
como un corazón que agita,
que surques sin fin como siempre vertida en mí,

para sin prisa darte mi ahora,
para quererte como tomo de la luz su sombra,
para sentirte y me reconozcas,
como la razón que me da elegirte cada día.

Hoy gimo sin espalda,
estoy tendido,
mis muros se acabaron,
tu lluvia me penetra,
ceniciento estoy dejando en mi
pecho tu pecho hundido,
ceniciento empapado de ti,
de tu presente,
ceniciento claro sin salida,
como esa serenidad con cada amanecer.

Al respecto te digo,
mi amor es cierto,
te contemplo,
te reclamo,
¡hasta mi orgullo se viene tierno
cuando TE AMO!

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 13 de junio de 2014

Vuelve a recordar Tandil

Vuelve a recordar Tandil

 
Vuelve a recordar Tandil,
aquí estoy,
¡mírame como
hecho de tiempo
y pasos de agua!,
¡cuídame como quien
vigilia un sueño!,
cada noche,
cada viento,
y recordar Tandil y lo demás,
y así la sed de mis labios no se calme.

Vuelve a recordar y a tenerme,
y a reemplazar tus cielos por mi Tandil
y empieza otra vez,
¡llámame desde el ayer
con la misma sangre y alma!,
que tu dentro sea mañana,
que de tus manos el retorno,
¡si vas despacio verás
el verso en que estoy!,
y mi cuerpo para que pienses en ti
sin pensarte sola,

vuelve a recordar Tandil,
¡y más que sentir,
enséñame a invitarte a mi morada!

Vuelve a quererme hablar,
vuelve a caminar en mí,
¡y de la mano dime hasta siempre,
hasta mis calles,
hasta entrar en los besos que nos debemos!,
y recordar Tandil y su olor a maderas,
y su princesa en la torre más alta.

Vuelve a recordar Tandil,
aquí soy un poema escrito en un muro,
dueño del silencio
y de los pequeños días
cuando es muy noche la noche,
y del aire que muchos arrojan vestido de nunca,

aquí la última inocencia se deshace
y es singular el desnudo de la creación,
las piedras laten,
la memoria se reinventa,
y los ojos se vienen inquietos como bailando.

Vuelvo a recordar y se fuga el ahora,
¡y te arrastra Marcelo,
no lo impidas!,
¡deja que las sierras te traigan su voz,
y sus abrazos cual manantial,
y tus puertas rechacen los relojes
y escucha un TE AMO,
y el mundo convulsionando a tus pies!,

¡vuelve a recordar Tandil,
yo soy tus únicas palabras!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 11 de junio de 2014

Donde amarte así

Donde amarte así

 
Porque amar como te quiero
sabe a respirar la noche,
a bajar el cielo,
a sueño que sólo goza
deslizándose por el día,
a flores mías
y abrigo de viajero.

Porque amar como te ansío
es la quietud en verde sombra,
la reclinada fuente
segura de allí el silencio,
la luna en el mar muy lento,
cuando desnudas las nubes
parecen rocas solitarias en la brisa.

Porque amar como un punto que brilla
es un instante en el rocío,
un aquí sin más amor que una caricia,
un ahora inocente sin otro anhelo,
un alma agitarse en soledad tranquila,

porque sólo soy hoja cuando el aire me repasa,
y amor cuando me despierta el fuego,
y corazón cuando escribo en tus versos.

Porque amar como yo me declaro,
es habitar la página de tu belleza,
es no ver en ti a una mujer cualquiera y
despertar en las mañanas,
que no me alcance mirarte y respirar,
porque amarnos es descender,
y más y más por nuestros cuerpos.

Porque amarte y regresar
es jamás volver a las mismas horas,
es hacerte el amor sin espacio sometido,
y tu voz,
y tu penetrante mirada,
es el alba para sentirme completo,
y mi libertad prolongando mis manos.

Porque amar como hoy me siento
es un rumor de espejos desnudándome,
un sueño que me resbala
saliendo de mí y en mí entrando,
es reconocer tu nombre en mi nombre
haciéndose un solo río,

porque el tiempo pasa y turbulento me lleva,
porque te quiero y te amo,
y cuanto más te quiero más te amo,

porque estás aquí
y llevas siempre a cuesta tu poesía,
como cara y cruz de la misma moneda,
y me columpio hecho de abismo y luz.

Porque amar y dejarme en ti
es como el mar y la playa,
que se quieren beber hasta el fin,
que amanecen abrazados,
donde amarte así.

T de S
MRGC
Namaste

Pensé

Pensé

 
Pensé que para que el aire
se vuelva pronto,
yo debiera procurarte sin tiempo,
que mis noches, días y silencios
se resumieran en lo que por ti siento,
que tu nombre yo no pueda olvidar,

pensé que de tus fotos
yo pudiera quedarme con una,
y te dibujé a mi lado,
y me dormí deseando tu abrigo en el viejo sillón.

Pensé y me encontré
en ti pensando,
y por un momento mis ojos
pudieron tomarte entre mis brazos,
y todo fue mirarte quedándome en ti,

pensé que para que tus labios
pudieran volverse mi boca,
yo tendría que preguntarme que sería de mí sin ti
el resto de mi vida,
y desde entonces camino sin mirar atrás,
es que te quiero sin vacilar,
te quiero, te quiero.

Pensé que era tu voz,
pero me encontré con un reflejo del sol entre la lluvia,
y supe que mi espacio estaba lleno de papeles
y en cada uno tus letras,
"te amo",
"te deseo",
"te extraño",
"te necesito",
¡tú sabes que me encantan esos gestos!,

pensé que mi mano entendería
y me devolvió un poema de amor,
unas palabras que dejaban mi oído pegado a tu orilla,
y el azar fue tan inmenso como cuidado,
y una fuerza nos hace todavía
ingénuos ante los abismos,
y más allá.

Pensé que defenderte
era crear contigo un principio,
y comprendí que el amor también es
encontrarnos tú y yo en un puente,
a veces andando de un lado, de otro,
a veces sin una cita precisa,
y bajo nuestro un río deformando las formas,

pensé que el amor podía reducirse a un racimo,
una sola gota azul, pero constante,
derrumbando muros,
y entonces tu nombre se vino mis iniciales,
como el viento,
como una tierra sin final y
juntos hasta las raíces.

Pensé que pensar en ti
era simplemente amarte,

¡tú y yo no tenemos que simplemente amarnos,
con amarnos es suficiente!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 10 de junio de 2014

Lo que sé

Lo que sé

 
Y poco a poco te escribes
en mis manos,
y hoy eres todo lo que sé mirar,

lo que sé,
y a cuanto más te voy sabiendo
más pierden sentido algunas
palabras y otras cobran valor,
soy de los que creen que el amor
es más amor,
si de tanto en tanto se viste
de silencios y de miradas.

Lo que sé
viene de la mano de tu cintura,
a mitad de la calle sin nada decirme,
reuniendo todo el tiempo para darnos,
lo que guardan las caricias,
lo que es cierto al querernos,
lo que es muy parecido al sueño
y dejamos que nos consuma los párpados,

lo que sé,
cuando te leo igual que un libro.

Y todos los días
me tomo tu taza de café,
como deseándote a todas horas,
será esa especie
de urgencia mía y de mi piel,
será tu voz que tanto escribe
y tanto habla en mí,
será que los árboles te esperan
y yo soy único desde que te amo.

Y te aprietas a mí mientras
las cosas parecen con vida,
y a la lluvia le dan ganas,
y mi vientre que todo lo ha ganado
y todo lo ha perdido es a mi alma,
como una noche de luna y un beso,
a un hombre y una mujer.

Y un poco de poesía
y otro algo de locura,
¡nada para alarmarse!,
y te miro,
¡qué lindo es mirarte!,
y sentirte de pronto mientras
mi corazón es tuyo,

y yo sé que te quiero
mientras despacio no sé,
no sé si contarte y entonces despertar,
no sé si vestirme de tus rincones
y acurrucarme de ti,
no sé si se me escapará un suspiro
cuando tu nombre vuelva a mi pecho y otra vez,
te sienta tan cerca mío.

¡Es este camino y a la par,
lo que sé!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 9 de junio de 2014

Este día

Este día

 
¿Qué haré con este día
que no se deja besar,
y con esta melodía que llega
a mí como si tu voz,
distinta a las demás,
me hiciese un distinto hombre?,

¿qué haré con estos labios
que son a mi vida
como las olas al mar?,

¿qué haré?,
y yo sonrío detrás del viento
desnudando todo mi sentir.

¿Qué haré con este aire
que pone cerrojo a mis horas,
y con este condenado grito
que nada dice y sin embargo,
es principio y final,
es amor,
es niñez en el corazón?,

¿qué haré con las palabras
que son llaves,
y mi deseo de tu cuerpo para siempre?,

¿qué haré?,
tú creces y yo me cubro,
tú me cubres y yo simplemente yo,
debajo,
debajo, Marcelo.

Me oigo y trato de escribir tu nombre
sin oír TE AMO,
me oigo sin mirar,
paseando de un lado a otro por este lugar,
¡me oigo y estoy tan lleno,
que soy seguro de ti!,

de ti que nunca eres demasiado,
que me gustas y me buscas
como en un destino circular,
de mí que las noches consumo bebiéndote,
que no oigo ni el reloj
ni a su oscura enredadera de tiempo,
de ti y de mí que poco importa
si hemos nacido para esto,
somos aquí nosotros, tú y yo,
amantes que se aman y no piden ser comprendidos.

¡Y con este día que no se dejar besar, no sé!,
podría guardarlo hasta que tú a mi lado,
o acariciarlo como tú a mis sueños,
quizá mirarlo fijamente
hasta encontrar mi reflejo en tus ojos,
y con este día traer a mí tus gestos,
tu cabeza en mi hombro,
tus manos en mi pecho,
tu boca en mi cuello
y yo mirándote
como te miro ahora, Marcelo.

Dice el poeta,
¡este día pienso en ti,
me ayuda a caminar,
no permitas que pase!

T de S
MRGC
Namaste

Un poeta en claroscuro

Un poeta en claroscuro

 
Un poema nunca termina,
se deja para más adelante,

y entonces la poesía
se vuelve la diaria melodía
de cada gesto,
cada despertar como versos
que vienen y van,
humedad que en las manos es pasión,
miradas que temblando
son un crepúsculo entreabierto,

y a veces el amor está lejos,
como un balcón abierto
a dos voces que se aman,
y no podemos estar a solas
con nuestro cuerpo,
y sentimos en el alma sólo sueños
que quisieran desnudarse en suspiros,

y el poeta grita a los hombres
y mujeres que van saliendo,
¡ustedes, los que tienen frío,
díganle a sus recuerdos que les den colores,
que las tardes dejen caer más lágrimas,
y que una vez la noche,
se humedezcan hasta los árboles!

Estoy en mi cama,
el rumor de gotas es a tu perfume,
como tus ojos,
largos y caminos a por mi piel,
estoy en mis sábanas imaginándote a mi lado,
toda entera,
con mi nombre,
sin mi sombra,
estoy allí donde el amor es beso,
y el beso es sentirte como la dicha conseguida.

Y el poema es un tiempo
que no se ha perdido,
la vez primera de un pasado,
el presente invisible que se posa en las manos,
el futuro que mira el río,
sabiendo que es otro río
mientras lo acaricia el agua.

Te siento,
te miro revelarme en mi propia cara,
¡y se me ocurren tantas cosas!,
que por un instante se me olvida
mi oficio de escritor,

se me ocurre perderte entre
todo lo mío para mirarte compartida,
y recordarte
cuando es clara la luna,
y en pétalos de ternura
extrañar la suerte de la última hora.

Un poema nunca se oye caer,
su suerte es curiosa,
se nutre de pájaros y amantes y hojas,
¡es incomparable!,
como tu cuerpo y mi cuerpo desnudos.

Desnudo,
¡qué placer el aceptarte desnuda en toda mi piel,
y tú vibrando en mis rincones
mirándome y dejándote mirar,
así mis labios convirtiéndose en cielo,
¡así luzco ahora!,

un poeta en claroscuro,
una luz desbaratada
vez por vez.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 6 de junio de 2014

Equipaje

Equipaje

 
Quisiera llenar de libros
mil equipajes,
porque existen muchas cosas
por recoger en mi camino,
y sentarme a la vera
y mirar pasar,
¡tantos olvidos y promesas de amor,
tantos te quiero,
tanto dolor!

Quisiera llenar de libros
todos mis Domingos en el columpio,
y volando muy alto
pretendiendo las nubes alcanzar,
y llenarme de amores que no piden llegar,
el de los árboles que no están
ni disponibles ni enamorados,
el de las hojas que no me dicen por fin,
el del sendero que sabe de mi amor sincero,
como un equipaje abierto,
un contínuo comienzo.

Quisiera llenar de libros
todos los lienzos
de todas mis palabras devueltas como un eco,
y de todos los silencios que me encuentran
como un centinela en la soledad,
y en un equipaje posiblemente de madera
guardar cuatro fotografías,
la de mis hijos,
la de mis sueños,
la del amor y una más.

Quisiera llenar de libros
un poco de mucho,
un mucho de poco
y que todo ello sea bastante,
para que el equipaje no pese y poder cargarlo,
y que las cosas no parezcan lejanas,
y los deseos dejen de ser sombras
y me hablen más, pero al oído.

Quisiera llenar de libros
algo de tu nombre,
otro de tu calle
y un por qué de mis veredas,
para que al salir a la vida nada te falte
de este manantial de letras,
para que el café te sepa a esa
carta de amor que ansías,
y un equipaje cotidiano
te lleve el aroma de mi cuerpo,
y otro equipaje más cercano,
me traiga cualquier cosa de ti, pero conmigo.

Quisiera llenarte de libros
para que todo lo mío te baste,
para que me des todo lo tuyo,
para que seamos uno
y no un solo equipaje,

¡quisiera llenar de libros
todos mis espejos,
para poder verme,
para tener donde mirarte!

T de S
MRGC
Namaste

Un mundo diferente

Un mundo diferente

 
¡Cuéntame!
el silencio
de mi penumbra está
atento a mis sentidos,
del alba que nunca
llega sin esperanza,
del alma que descalza
busca caminos,

¡cuéntame!,
las caricias fueron una vez
palabras también,
y las manos un cuenco
donde beber de ti.

Cuéntame de la distancia,
estar cerca no significa
estar juntos,
no se atrapan sueños siendo
prisioneros de la misma red,
la noche sólo te cubre si
olvidas mirar las estrellas,

¡cuéntame!,
las ilusiones nos
crean en los cuerpos,
para sentirnos dueños
de cada cielo vez tras vez.

Mi voz sin el verbo
es como una lluvia
carente de hojas,
como un nombre escrito
en una pared de un cuarto vacío,
como una mirada transparente sin un verso,
¡cuéntame!,

a veces quisiera un laberinto
para perderme muy dentro,
y que un mundo diferente me lleve a ti.

Cuéntale a los cuentos que te quiero,
que tus ojos humedecen mis ojos,
que tú me inspiras como
partículas de suspiros,
que soy pedacitos cuando tengo tus labios,
cuando conmigo, en una copa de vino,

pedacitos que al transitar tu senda
cierran mis ojos para sentirte,
y gimen mi aire para llenarte,
y coinciden sin límites contigo
para que hayas sido y aún seas.

¡Cuéntame por todo eso
que pasa en tu tiempo!,
¿acaso tomas un taxi para llegar a tu casa?,
¿miras umbrales antiguos?,
¿te gustan las puertas y ventanas que aunque
descuidadas no pierden su belleza?,

¡cuéntame!,
quiero mirar con los ojos de tu alma,
quiero coincidir con tu piel
por más que el sitio esté cerrado,
quiero esa pequeña parada
y que tú seas la misma,
de mirada que quiere alcanzar un árbol,
de niña que jamás se da por vencida.

¡Cuéntame,
no por correr tras el amor, se ama!

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 5 de junio de 2014

Carta a ti

Carta a ti

 
Tandil,
una mañana soleada de Junio,
hace frío y pienso en ti.

Quiero contarte que
me gusta oir
que me descubres,
que mis manos no
dejan de quererte
cuando una vieja canción
me trae tu nombre,

quiero que sepas que mis noches
se parecen a ti por alguna razón,
que dormitando me
causas en las sombras,
y entre dos parecen no importar las cosas,
tan sólo un cobertor y aquellas
hermosas palabras de siempre.

¡Entiende!,
no es frecuente que yo le discuta
al universo mi derecho a goce,
pero es por ti que mi espalda desnuda espera,
por ti que este amor es diferente desde el principio,
¡nunca es demasiado el viento!,
tú y yo somos el mismo instante.

Es cierto,
a veces mi puerta no estuvo del todo abierta,
incluso mis ventanas no supieron invitar a tu voz
mirándome a los ojos,
sin embargo hoy te pienso,
escribiéndote en versos
cayendo en ti con mi propio peso.

He aquí mi emoción viajera,
y mi corazón otrora mío y ahora más tuyo,
¡estoy aprendiéndote escalando tus latidos!,
como esa rosa que se abre a tiempo del rocío,
como ese mar valiente que ingenuo llega,
no diré nunca que no te amo, diré ...
¡soy culpable de soñar contigo!

Quiero me escuches cuando digo te quiero,
cuando mis brazos te comprenden
para que tus caídas duelan menos,
quiero que en mis ojos conviertas tus días,
que en mis días sigas tu camino,
que murmures que me extrañas,
que eres tú quien nace como un fruto, que el amor es eso.

Esta carta es para ti,
para que dejes en mí tu cicatriz,
y aunque mojada y en deshoje permanente,
me ames con un amor grande y muy largo,
un amor que no se parezca a nada pero que viva sediento,
que coseche momentos,
y tú la mujer más bella y yo, la osadía de vernos envejecer.

Esta carta es para ti
imaginando que te escribo,
que tu cuerpo respiro diciéndote en mis pensamientos,

¡esta carta es para ser tú!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 4 de junio de 2014

Te encuentro

Te encuentro

 
Te encuentro en mis cabellos,
aspirando el aroma
que siempre enreda mis labios,
basta con mirar mis ojos
para darse cuenta
que estás prendida de ellos,
te encuentro,
sólo eso y yo te siento.

Te encuentro en mis manos,
y me sumerjo sin tiempo
y sin razón a por tu voz,
sintiéndome seguro de observarte,
desde un corazón hasta la luna,
desde un vacío hasta el destino,
te encuentro sin intentar ponerle fin a mis brazos,
soy como un mar adentro entre la arena y las aguas,
sólo eso y te acaricio.

Te encuentro desde entonces y te comprendo,
tú disfrazada de calma
y yo con mil besos,
tú provocando mis silencios
y yo a veces prófugo de tus pasos,
y te doy mi hoy, siempre hoy
y te encuentro,
con un amor maltratado por los vientos
pero aún amor,
sólo eso, siempre a la misma hora.

Te encuentro y te pienso,
y pensarte me hace bien,
es como cada gesto de mi alma,
un sueño que la brisa ligera graba en mí,
como un amor que no se mira amor
sino un frutal de amores,
un cuento que se cuenta apenas despiertan las palabras,
y te encuentro
cara a cara a mi espejo,
extrañamente lejos y también a mi alcance,
sólo eso, todo puede llegar inesperadamente.

Te encuentro,
a veces el amor y yo hablamos
de tu boca suave,
de tu mirada frágil,
de tu vibrar que huele a fuego deshojado en dos,
el amor de piel que quiere y tiene,
esas alas del verbo que brotan cual flor,
y te encuentro
y me pregunto,
¿por qué me gusta contemplarte?,
¿por qué me cruzas a cada instante
con la osadía de un nuevo camino?,
sólo eso, porque quiero aprehender contigo
tantos y tantos amaneceres.

Te encuentro,
ni aquí ni allá sólo en este comienzo,
en este sin embargo que lentamente
parece dejar atrás todo paisaje,
que no sabe si respirar o suspirar,
si callar el grito o gritar,
y yo te encuentro,
dicen que amar con valor es un delirio,
dicen que amar con amor es un manantial,
sólo eso, a veces por supuesto tú me miras
y yo me asumo de ti.

T de S
MRGC
Namaste

La única

La única


"Tú,
porque crees en mis sueños
con los ojos abiertos".

¡Qué rara belleza la tuya!,
eres como una plenitud que me envuelve,
una voz que me dice
¡aquí te pienso,
aquí te siento,
aquí te amo!,

tú,
la única que me reclama,
clavando muy hondo su mirada en mí.

Nunca tuve miedo
de amarte con locura, es más,
no hay día en que deje pasar la
oportunidad de cerrar los ojos
para sentirme venturoso,
para suceder desde la nada,
para contarte que es justamente desde el arte
que yo elijo ser TU POETA,

tuyo,
como quien contempla el alba,
después de una madrugada sutilmente desmayada
entre café y manuscritos,

¡única, mi sombra que resucita
cuando a tu amor me asomo!,
¡única mi alma, que
se refleja en tus pupilas!

No tengo secretos para saberte,
tus caricias me hacen,
mi solo latido responde a ti,
no comprendo aún si mi amor es porque me amas,
si desde antes TE AMO y por eso escribo,
si con mis besos te invito desde mis ojos,
y mi nombre es como un lazo que te recorre,
desde tu lámpara de noche
hasta toda TÚ,

y no importa esta chispa constante
que en mi pecho late,
que a veces mal,
que otras bien,
mal porque eres como una escultura
que nunca termino de esculpir
¡y quisiera que estés aquí!,
bien porque si el amor se trata de amar,
siempre te encuentro a punto,
perturbando mi silencio
en un éter de suspiros.

¡Por favor, no leas este poema como
un solo motivo para decir TE AMO!,
entiéndelo como el lado que arranco de mí
para dejarlo en tu orilla,
un costado que se alza febril entre nosotros dos,

TÚ,
la única que como el viento
sin detenerse un momento,
se cuela por mis ventanas, la única
que me posee con su aire,
la única que me sorprende sin palabra alguna.

¡Siendo pasajero como soy,
vivo prisionero de tu pasión,
así, día tras día!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 3 de junio de 2014

Quiero estar a tu lado

Quiero estar a tu lado

 
Sólo un poco aquí,
como una moneda arrojada al instinto
cuya cara es sueño y raíz,
de este hombre al borde del hombre,
sólo un poco aquí.

¡Óyeme con tus ojos!,
que tus labios sean mi presente
y mis pensamientos tan diferentes,
¡que sólo sepas que me sientes!,
nada más importa que el amor
como un alud primero,
o una sangre que reverdece
voraz y arrebatada.

Yo soy sólo un hombre espontáneo,
los años me han caído a medida de mis dedos,
por eso soy escritor,
un poeta del amor y de sí mismo
y de su conciencia,
un poema inmenso que desde el fondo
me palpa tal cual soy,
boca y agua,
y un rocío que a veces se detiene.

También soy otro cuando despierto,
cuando en silencio camino
y me pregunto sin saber,
y como una piedra arrojada al río
yo escojo mis manos,
y siento que mi cuerpo es
un para siempre de ti,

de ti que duermes en mí como navegando,
inclinada hacia dentro,
aventurada a desnudarme
y a la poesía.

Quiero estar a tu lado
sin equivocar el camino,
y llegar a la mujer que no teme amarme,
que es dueña de un amor
que como el aire,
pasea por las ramas llamándome,
¡Marcelo, Marcelo y rimas, entre el alba y la tarde!

Quiero estar a tu lado
y llegar a tus cosas,
y esperar por tu palabra escrita,
esa que descarto dejarás sobre la mesa
cuando yo aún dormido,
y me conozcas llena de mí,
de mí en donde sin duda sucedes,
y el tiempo es a tu suerte
como esa lluvia que es curiosa en los cristales.

¡Quiero estar a tu lado
como un cómplice,
mordido por el sol
y todo alrededor!

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 1 de junio de 2014

A propósito

A propósito 


Dile a aquellos latidos,
a ese instante que rechazan los relojes,
a esos labios que se humedecen
por tus únicas palabras,
que las manos que aguardan
golpeando a diario
las puertas de la poesía,
son las mías y es por ti,

por ti que ahora
posas desnuda,
como la noche que sedienta
de ti baila conmigo,
por ti que a mis sueños acudes
vestida de sentir,

con ojos que corren pareciendo
sujetar la creación,
con un corazón que se quema,
¡es tanto el devenir cuando
el infinito es inocente!,
¡es tanto el parir
que aún duerme en mi garganta!

Dile a tu alma
que mi aire me condena,
que mis letras y también mis ojos
no dicen nada sin ti,
que me enamoro de ti
sin nada robar
ni ocupar ningún lugar,
que de nadie son los besos
de mi amor por ti,

dile que mis brazos
insisten en abrazarte,
que te llamo en el viento y mi voz,
mi voz es el camino que jamás mira hacia atrás.

Dile a la lluvia que me gusta
cuando sus pequeños soles
se adueñan de mi silencio,
¡es justo en ese momento
que me siento yacer!

y es en ti,
como un poema escrito
en una vieja pared,
en ti como si mi forma de pájaros
se mostrara fuente,
y me llenara la boca
aprendiendo de ti.

A propósito,
dile al amor que mi casa tiene un jardín,
que cuando por la calle pasa la vida
sin detenerse
como un río o
como un vendaval,
soy la quietud y el amparo,

dile al amor
que más antes que después iré por ti,
y a tu piel y a tu cuerpo
que son mi derecho,

dile a condición y sin prisa,
que el amor que siento por ti
está hecho de cosas simples,
que amarte así es saber
que nada sería mejor.

¡A propósito,
escribo de ti!

T de S
MRGC
Namaste