sábado, 10 de mayo de 2014

El primero de tu nombre

El primero de tu nombre

 
El primero de tu nombre
no lo olvido,
sería como olvidar su espacio
entre lo profundo y vacío,
ese respiro que despierta al viento
derramándose en ecos,

y cuando abre sus ojos el día, me penetra,
y se anticipa a los pájaros,
a mis pájaros
reposando en mí su silencio.

El primero de tu nombre
vibra en mi pecho,
es como una rama que danza en el aire
a fuerza de nadie,
como si una desnuda ola
estuviera siempre de viaje,

y entre irse y quedarse los besos
se volviesen circular,
sin nombres,
como un camino andado y desandado.

El primero de tu nombre es la misma
sílaba de mi sangre,
es mi pausa en un vuelo de un instante,
es mi tiempo disperso revuelto en mi cabello,

¡y se mueven mis hojas cuando escribo,
y lluevo por tu espalda cuando leo!,

porque es tu vientre desplegado,
es tu nombre dos barcos bajo mi cielo,
puerto que me enamora
como poesía de mi naufragio,
reflejo de mis espejos en donde me encuentro
calmando mi sed.

El primero de tu nombre
es la cima de mi vértigo,
movimiento mismo que se desata,
como el otoño,
cuerpo de aliento sin palabras
y también de luz,

ligero,
adolescente vuelto mi alma,
amordazado,
como pretender escribir tu nombre
a sombras de madrugada,
este lugar.

Incansablemente tú estas y yo estoy,
como si el primero de tu nombre
fuese un puente,
tú haces tus cosas,
y yo con lo mío y tú en mí a toda hora,

y tu voz hasta mi más íntimo rincón,
y mi corazón compensándote mi retardo.

Si, yo TE AMO.

T de S
MRGC
Namaste