martes, 27 de mayo de 2014

Demasiadas horas

Demasiadas horas

 
Hace demasiadas horas
que este silencio
no se lleva bien
con mis ganas de ti,
no es que te extrañe, no, o si,

quizá el tiempo de este amor
es un corazón que se hace presente,
un yo que me da vueltas en la cabeza,
una realidad que me persigue desde mi alma
vestida de tu nombre,

hace demasiadas horas
que soy por ti
mis próximas palabras.

Hace demasiadas horas
que remuevo esa caja de deseos
en que tú y yo,
que estás ligada a mis pensamientos,
que la misma hora me recorre
sin cansancio por mi cuerpo,

tal vez no deba importarme quién eres
sino en dónde estás,
en esa parte que mi boca siembra
cuando te beso,
en ese lugar que mis manos saben
cuando te encuentro,
en ese sonido que mis labios reconocen,
cuando no más nombrarte es hacerte el amor,

hace demasiadas horas
que te busco para sostener mi mirada,
que mi voz te espera en el viento de mi razón.

Hace demasiadas horas
que en la puerta del suspiro estoy,
que intento atrapar el aire
como a un recién nacido,
que mi cabello arde a por tus dedos
en un clima de impaciencia,

puede que un solo instante baste
para que mis sílabas se vuelvan gigantes,
tan grandes que mi pecho parezca
clavado en la altura,
tan altas que el horizonte se crea el ayer,

hace demasiadas horas
que te seduzco lentamente,
mis espejos se hacen río en mi desnudez.

Hace demasiadas horas
que este amor se me hace poema,
un ensueño que marcha de día
para volver cada noche,

ni inocente ni culpable,
hojas de árbol caídas y tú
en mis ramas,

hace demasiadas horas
que vienes y vas,
vienes y vas,
como en una antesala de mí.

T de S
MRGC
Namaste