miércoles, 21 de mayo de 2014

De poeta a poema

De poeta a poema

 
Para que me quieras
en un deseo guardo dos,
lo que hubo y lo que habrá
en torno nuestro
cuando me quieras,
dos gotas principescas
guardadas en las manos,
el anhelo de empezar,

porque detrás de cada
dentro está el mañana,
porque te siento
desde tu lecho hasta mi rostro,
porque te sueño,
y en forma ingrávida
te desnudo cuando te quedas.

Para que me quieras,
me paro entre mis ansias y mis besos,
y me vuelvo vulnerable a tu piel,
a tu mirada que me recorre,
a tu alma que es el silencio de mis noches,
a tu tiempo que lo he querido mío desde antes,

para que me quieras como
dejas que te piense,
y tenerte y entregarme,

para que me quieras
y no digas nada,
¡tú sabes mi punto exacto donde negarme no podré!

Para que me quieras
sin mirarte a ti te miro,
y te miro desde mis labios
que son tus labios cuando te hablo,
y te hablo cuando te doy mis
hojas secas y mis ojos cerrados,
y te encuentro cuando remoto mi gozo te siente,
como siente la rama el valor de volar
y se vuelve pájaro,

como mis manos para que me quieras,
descansando hoy en mí
pero por ti esperando.

Para que me quieras tanto y tanto,
de poeta a poema,
voy a tu amor por el aire
dejando una estela,
de versos, de murmullos
para que me entiendas,
para que a menudo caigas
a mi pasión y me abraces,
como la flor que sabe algo de algún modo.

Soy tu preso poético,
tu pedazo de luna en el bolsillo,
para que me quieras.

T de S
MRGC
Namaste