miércoles, 23 de abril de 2014

Sencillamente

Sencillamente

 
Amor que por quererte a ti
nunca he sentido tener que quererte,
que me basta con despertar
desde mis sueños
hacia tus sueños,
amor que despiertas para mí como un velo,
sólo tú tienes de mi cariño mi cariño,
sólo tú eres el afán de mi certeza.

Amor,
ignoro si lo sabes pero,
tú cruzas a diario mis calles de luna
y me besas la boca,
robándome todo,
y cuando digo todo
me refiero a las sombras,
mi corazón,
y hasta esa moneda suelta
como último tesoro,

amor,
cuando tú me miras soy como ese cristal sonoro,
¡me tiemblan las manos!,
como esa palabra de amor que se esconde
a esa voluntad rendida.

Ya quisiera yo poder salvar esta distancia,
esta fragancia que es como un lazo,
de cielos de aguas y labios de brazos,

amor,
que en mis horas vienes
para besarme todo,
como olas a un mismo tiempo
y besarme por doquier.

Tenerte es como un soplo de esencia,
¡latidos en mi boca no por el fuego
de desearte sino por ti!,
por ti que te siento como si se tratase de mí,
por ti que me gustas en pedazos y entera,
por ti, por este vivir,
por esta ansiedad de amarte sabiendo
que me quieres.

Amor,
yo tan sólo te pido una cosa,
¡regálame una rosa,
una roja rosa en pimpollo que
yo pueda convertir en amor,
y en tu nombre propio!,

una rosa que me quiera como yo te quiero,
que me sepa llamar con tu voz,
que no importe la razón para el mundo,
una roja rosa en donde tú y yo.

Amor,
te siento,
tus pasos no son pasos.

T de S
MRGC
Namaste