lunes, 21 de abril de 2014

Marcado

Marcado

 
Es tu noche cerrada,
como mis noches,
como guarda la luna al niño
que nos persigue,
y te resuelves sobre el lecho
con tus ojos y mi alma,
es tu noche que me arranca
de mis labios y de mi amor.

Es tu despertar el vivir
como nunca me han besado,
defendiéndome desde tu cuerpo,
siempre extendida,
siempre naciendo,
es cada mañana y yo satisfecho,
derrumbado con la mano en mi corazón,
pidiéndote desde mi garganta.

Es tu cercanía y lo que dices,
¡estoy aquí para amarte!
No fueron sino tus palabras
las que me hicieron escucharte
y conspirar en el amor,
no fueron sino tus ojos esa ingenuidad sencilla,
como un lugar para el silencio precursor de los besos,
como un fuerte lazo envidia de la impaciencia,
sintiendo que más tuyo nunca más seré.

Es lo que yo quiero,
tu romance indeleble,
porque quiero que me toques primero tú y después tú,
que tengas sed de huir del mundanal ruido,
que dejes mi sangre correr de suspiros,
que me hables de amor hecha solamente voz,
y caigas sobre mí como una lluvia dulce y delgada.

Es íntimo el tiempo así que,
no me beses la boca,
quiero tus dedos en cada instante lleno,
quiero tu aliento en mis brazos como ruego,
quiero que tiembles al roce,
no en mi pecho sino en mí,
y que me veas venir como se desenreda el viento,

quiero un TE AMO aquí,
aunque los días sean iguales,
aunque te parezcas al mundo,
aunque el amor pueda ser eterno y pueda ser fugaz,
yo vengo desde tus manos, estoy marcado desde tu cuerpo,

quiero un TE AMO,
¡tengo tantas historias que contarte!

T de S
MRGC
Namaste