lunes, 7 de abril de 2014

Casi nada es casi todo

Casi nada es casi todo


Llegas despacio
como eligiendo los pasos,
demorándote en cada sol y cada luna,
llegas desde la última ventana a la primera,
cuidando los sueños,
los recuerdos,
el futuro,

llegas inventándote en nosostros,
casi nada es casi todo,
hasta el día en que te acostumbres a mí.

Llegas en silencio con un amor sin fin,
con tu corazón interminable
como queriendo vivir otro tanto,
llegas ahora como siempre sin pedir permiso,
y a medida que te acercas y me vas queriendo,
se te hacen más y más innecesarias las palabras,

llegas,
casi nada es lo posible de pensarte,
casi todo es el tiempo que es bastante.

Llegas de la mano de la noche
a mitad de la calle contando estrellas,
llegas desde tus rincones hasta mi alma
con la calma de quien toma una taza de café, sabiéndote,
como estar deseándote horas tras hora,

casi nada es decirte amor, ¡me haces falta!,
casi todo es la urgencia de sentirte mía,
de mi piel que espera tu boca desnuda y libre.

Quiero que aprendamos juntos a hacernos el amor,
prometiéndonos el goce,
porque quieres,
porque puedo,
que huelas a mi sombra y
precipites tus manos dignas de mí,

y mis ojos rápidos de tu más profundo estímulo,
que mi espalda se torne,
que mis dedos vuelen a tus párpados,

casi nada es hacerme frecuente de ti,
naciendo de hondos suspiros,
casi todo es ya sin voz,
conservándote en la memoria y aún inquieto,
sepas que TE AMO.

Llegas en este y en todos los momentos,
palpitando más acá de mi conciencia,
llegas con tu pulso golpeándome
y mirándome de frente,
diciéndome,

llegas con tu instinto idéntico al mío,
como el aire,
eres grito,
eres acto,
mi poema incompleto hasta que comprendo
que escribirte es amarte,

casi nada es la algarabía pagana de saber que estás llegando,
casi todo es la vida que no pregunta precio si es contigo.

Casi nada es casi todo,
lo demás es nuestro.

T de S
MRGC
Namaste