martes, 22 de abril de 2014

Besos a tu espalda

Besos a tu espalda

 
De tu espalda
quiero la mirada,
ese sueño que mis ojos del alma
refugian en tu piel,
al derramar mis manos
en versos de caricias,

por tu espalda,
por una brisa quiero dejarme llevar,
para pasar el tiempo cerrando los ojos, escuchándote,
para sentir de tus labios palabras muy pequeñas
sabiendo a mis poemas,
para nacer temblando a tu lado,
pegado a tu cuerpo,
suspiro a suspiro.

Quiero en tu espalda todas mis páginas en blanco,
para que mi boca te descubra
como gotas suaves de rocío,
para que tu corazón lata en el mío
donde tu espalda desnuda,
para que emerjas viento,
y bañada de silencios
y repitiéndote.

A tu espalda quiero respirar apenas
y llenarte de pájaros,
y que repose mi crecimiento,
para que la quietud absorba la escasa línea que nos separa,
y vibres delgada,
y despiertes al abrir yo los ojos,
y te yergas a lomo de la ola que es este oleaje,
cuando tú y yo nos hacemos el amor.

¡Que me interrumpa tu espalda!,
¡que la cama no nos alcance!,
¡que nuestras bocas codicien!,
¡que nos asfixien las orillas para volvernos al centro!,

que tu espalda llame a que mis labios la consuman,
que a mi tacto me habites,
como tus sueños de amor,
unidad de tu alma y de mi cuerpo.

Quiero insistir que existo porque tú existes,
y con mis besos a tu espalda sepas que eres mía,
como mía la tinta sangre de mi boca
que no se detiene de ninguna forma,
menos aún cuando escribo demorado en ti.

Tu espalda
en la cima del vértigo,
y yo una pausa.

T de S
MRGC
Namaste