lunes, 28 de abril de 2014

Osadía

Osadía

 
Amor,
permíteme la osadía de nombrarte así
para soñar este poema urgente para ti,
seguramente querrás saber
el por qué de mi motivo,
al cabo del tiempo transcurrido,
como el Quijote que a Dulcinea rescata
de las fieras aspas de un molino,

amor,
¡es tanto el dolor que a veces siento,
que simplemente escapo a por ti!

Amor,
porque si es la razón
y te escribo,
también pudiera ser
que necesito huir contigo,
con rumbo a estar perdidos
en donde sólo tú y yo,

amor,
seguramente es la hora
la que me hace llamarte así,
como a mi despertar
y tu mirada en mi mirar,
y que no basten las excusas,
simplemente que estés aquí.

Amor,
permíteme la osadía de sonreir,
a veces siento que me envuelve
el deseo de tu cuerpo,
y me impregno de tu aroma
y te siento a mi lado,
a veces me visto de momentos
hasta tus besos,
y se me antoja decirte TE AMO,

amor,
¡te escribo con los ojos cerrados porque
no quiero que nadie se entere!

Tu nombre es a mi silencio
como mi corazón a tu corazón,
mi osadía de repetirte
incansable es superior,

amor,
necesito tu voz,
tus labios
y no pensar más que en ti, amor,
necesito tus manos
y seguirte extrañando,
y entre siempre y jamás
estar abierto a una vida contigo.

Amor,
ya ves que no se trata de escribir por escribir,
es por ti
junto a ti,
justo aquí.

T de S
MRGC
Namaste

Si yo fuera tu retrato

Si yo fuera tu retrato

 
De tu musa quiero ser poesía,
de poesía quiero ser tus versos,
de tus versos volver a ser tuyo y así.

Así,
sabiendo todo de ti
como esperarte mirando el cielo,
como la intención de quererte así
sintiéndome así,
pensándote así,
permitiéndome estar allí,

como un nimbo de silencios y suspiros,
como ese momento en
que los árboles oyen la luna,
desmayándose en transparentes aguas,
entregando el alma desde los labios,

así,
como quien sale a la calle silbando bajo,
poesía que la brisa va ensanchando,
versos de ojos desnudos y asombrados,
tuyo, temblando reciente,
salpicado de ti,
reflejado en ti.

Lo que veo y lo que no veo
es toda la musa que me llena de ecos,
¡siempre supe que algo habría de pasar al amarte!,
como tener cientos de ventanas abiertas a ti,
como un pasillo sin fin abierto a otros pasillos,

así,
estoy metido en ti como esos
adentros que no se explican,
como eso que busqué tanto y
ahora encuentro aquí en mis manos,

aquí,
a la misma hora,
como esa mitad incansable
que sólo a ti me suena,
reconociéndome como cuando lees un libro,

¡tu nombre me sabe a arribo,
amor mío mi amor!

Lo que busco es tu deseo,
lo que amo es a ti,
como la línea de tu cuerpo
enamorada del aire,
como la puerta que aguarda
en el umbral a tu llegada,

poesía fácil de ojos cerrados,
musa que me mira mientras yo callo,
versos que descansan
en mi cuerpo su cansancio,
amor que sin hablar eres poema,

como tuyo, si yo fuera tu retrato.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 26 de abril de 2014

Idéntico a ti

Idéntico a ti

 
"Estoy peinado
vestido y perfumado
por si me fueras a leer".

Yo.

He dejado mi cabeza
justo ahí donde todos dudan,
para no pagarte con sabiduría,
para que no te aburran mis pensamientos,
de alguna manera te he dedicado un par de silencios,

para que puedas soñar
pero que los sueños no te dominen,
para que con una palabra
puedas saber lo que aún no has sabido,

que el futuro es una taza de café y no mucho más.

Por ejemplo he pintado por allí una fotografía
con un montón de letras,
te pondría versos pero quiero que me descubras POEMA,
que detengas el tiempo sin memoria
y te reflejes profunda,
respirando apenas,
brillando apenas.

Por si me fueras a leer,
he derramado ecos anticipándome a los pájaros,
en mis manos he dejado desde el rocío de la hierba
hasta una quieta luz,
para que la quietud vibre en ti
como una rama detenida,
para que el viento te toque de viento
y gires con él a fuerza de nadie,

me he peinado con todo el espacio,
como una ola siempre de viaje,
me he vestido interrumpiendo a las sombras,
tan a prisa como un suspiro,
sentado como un peldaño,
me he perfumado de recuerdos sin despedida,

para que la noche esté siempre suspendida,
para que los ojos sean esa mirada que
te abraza y te abraza y te abraza,
para que por unas horas o lo que dure
esta poesía te cuelgues de mí,
e insistas en que cerremos las puertas.

¡Escucha,
por favor escucha!,
el mundo cede y la desnudez se engendra,
¡es inmensa la verdad que nos contiene!,
¡arden las formas contra todo lo invisible!,

y yo subo desde lo más hondo de mí
para que puedas leerme,
y despiertes a mi tacto
y abras mis ojos
y seas tú misma,
ese sueño que sólo sueña mi alma.

Estoy peinado al roce de tu pecho,
vestido con la frontera del amor,
perfumado con Tinta de Sangre.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 24 de abril de 2014

Romance a mi alma

Romance a mi alma

 
Mírame de frente,
dime que siempre habrás de quedarte,
que son incontables tus deseos
de confundirte conmigo,
de encontrarme,

dime que el silencio no es tu mejor voz,
me cobijo en el hombre y en esta
fatiga sin cauce de ir por ti,
a tus instantes,

dime que no te habrás vacilante,
el umbral de esta puerta
no puede con nosotros dos.

Estoy lento,
un gajo de nostalgia se apodera de mí
y recuerdo la primera vez que te vi,
eras brisa entre mis letras,
un misterioso latido de aire
vestido de mujer,

sabías a corazón que espera,
a frágil gaviota,
a ilusión que ronda sin poderse ocultar,

y te amé,
un día te amé separándote entre lo
que no vuelve y lo que quiero mirar,
y me incorporé confiando en las cosas,
y alcé dos veces los brazos,
una a por tus ojos,
la otra deseando tus manos,
y supe de ti cerrando tras de mí el postigo del tiempo.

Y hoy dices que te vas,
como el viento que vuela por mi raído paisaje,
me dices en tu mensaje que tu barco te lleva
por inmensas playas sin oleaje,
que hueles a distancia,
que siempre habrás de amarme,

me dices que ya es tarde,
que tu niña está en mitad de la calle,
que como una hoja te arrastra el otoño y yo te miro caer.

¡Háblame!,
mis labios aún están aquí
palpitantes de amor,
¡ámame!,
vibrante de emoción
espero que me abraces,
¡quédate!,
el amor es de los dos,
en cada verso te lo digo.

T de S
MRGC
Namaste

Hay días

Hay días

 
Hay días que
nuestro amor es móvil,
y la leve brisa
de tu sonrisa y la mía
parece convocarnos desde el azar,

hay días que somos tan fértiles
como la pasión que en los cristales
tiembla de lluvia,
y somos cielo de cada pájaro
que nos inunda,

hay días que algo de niño tengo que tener.

Será que amarte
es llevarte creciente,
será que las flores se maquillan
de la dulce sencillez de la sombra,

hay días en que la poesía
está en todo lo cotidiando,
hay días en que llegas a mí
con la belleza del primer artesano,

hay días en que el viento es la noche
y gira el deseo,
y tus brazos son a mis versos,
y mis ojos fijos
y cosas así.

Será que mirarte es oir la inmensidad
como el pasto al rocío,
será que sentirte conmigo
es saberme nosotros,
que en el rostro te busco
como antes mis besos,

es que hay besos que se pronuncian sin necesidad de besar,
los hay de miradas y de silencios
y verdaderos desde el alma,
algunos llevan calma,
otros proponen condena,

hay besos que se palpitan y son íntimos,
hay besos puros y cobardes.

Hay días que quizá estando
solo busco aprender,
por ejemplo,
que la vida es un surco
en donde siempre florece el afán,
que hay cosas que como el mar
cada tanto vuelven,
que hay otras que como el río,
simplemente pasan para nunca más,

¡hay días en que me sentirás lejano
pero no te rindas,
tú tienes todo el tiempo de mi amor por ti!

Será que tú no eres de esas
y yo no soy de esos,
que el amor nos sabe sobre el mismo aire,
para verte,
para vernos.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 23 de abril de 2014

Sencillamente

Sencillamente

 
Amor que por quererte a ti
nunca he sentido tener que quererte,
que me basta con despertar
desde mis sueños
hacia tus sueños,
amor que despiertas para mí como un velo,
sólo tú tienes de mi cariño mi cariño,
sólo tú eres el afán de mi certeza.

Amor,
ignoro si lo sabes pero,
tú cruzas a diario mis calles de luna
y me besas la boca,
robándome todo,
y cuando digo todo
me refiero a las sombras,
mi corazón,
y hasta esa moneda suelta
como último tesoro,

amor,
cuando tú me miras soy como ese cristal sonoro,
¡me tiemblan las manos!,
como esa palabra de amor que se esconde
a esa voluntad rendida.

Ya quisiera yo poder salvar esta distancia,
esta fragancia que es como un lazo,
de cielos de aguas y labios de brazos,

amor,
que en mis horas vienes
para besarme todo,
como olas a un mismo tiempo
y besarme por doquier.

Tenerte es como un soplo de esencia,
¡latidos en mi boca no por el fuego
de desearte sino por ti!,
por ti que te siento como si se tratase de mí,
por ti que me gustas en pedazos y entera,
por ti, por este vivir,
por esta ansiedad de amarte sabiendo
que me quieres.

Amor,
yo tan sólo te pido una cosa,
¡regálame una rosa,
una roja rosa en pimpollo que
yo pueda convertir en amor,
y en tu nombre propio!,

una rosa que me quiera como yo te quiero,
que me sepa llamar con tu voz,
que no importe la razón para el mundo,
una roja rosa en donde tú y yo.

Amor,
te siento,
tus pasos no son pasos.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 22 de abril de 2014

Corre despacio

Corre despacio

 
Corre despacio
que yo correré a ti como en fuga,
ansiando tus brazos,
agotándome en deseos,
vertiendo mis pasos al camino
como agua de río que simplemente cae,

corre que yo quiero sentir tus horas
saltando desde mis cosas,
sin necesidad de palabras.

Despacio quiero que abras tus puertas,
despacio quiero que no tengas límites al llamarme,
y que corra tu aliento como el viento
desde las raíces,
y que corran tus manos hacia mis manos
y te liberes en mí,
y despacio te llenes de mí,
desde que yo te miro y tú a mis ojos.

Corre despacio,
como si existieras perdidamente curiosa,
como si un amor terrible silbara menor
desde los labios pero no dejara de hacerlo,
despacio,
para que se vayan quitando miedos,
para que no seas más que el puro anhelo de empezarte,

como ama la sangre en vértigo,
como la arena y la playa y su recuerdo,
despacio,
con la paciencia de la corta noche
y el calor del sueño.

Corre,
empieza por ti y acaba en mí,
que nuestras bocas juntas
serán el beso que jamás besaron,
que nuestros cuerpos juntos
se sabrán desnudos y entregados,
que despacio nos uniremos al pensar
que es en vano buscar,

porque eres el centro despacio de mi silencio,
porque soy la voz que no te duele.

¡Corre despacio a mí desde ti!,
¡me gusta dar contigo sin parar!

Corre,
de seguir más hacia mí
sabrás que me amas,
que mi alma no te esconde,
que no hay donde yo te pudiera negar.

¡Corre despacio,
todo sabe a ti alrededor!

T de S
MRGC
Namaste

Besos a tu espalda

Besos a tu espalda

 
De tu espalda
quiero la mirada,
ese sueño que mis ojos del alma
refugian en tu piel,
al derramar mis manos
en versos de caricias,

por tu espalda,
por una brisa quiero dejarme llevar,
para pasar el tiempo cerrando los ojos, escuchándote,
para sentir de tus labios palabras muy pequeñas
sabiendo a mis poemas,
para nacer temblando a tu lado,
pegado a tu cuerpo,
suspiro a suspiro.

Quiero en tu espalda todas mis páginas en blanco,
para que mi boca te descubra
como gotas suaves de rocío,
para que tu corazón lata en el mío
donde tu espalda desnuda,
para que emerjas viento,
y bañada de silencios
y repitiéndote.

A tu espalda quiero respirar apenas
y llenarte de pájaros,
y que repose mi crecimiento,
para que la quietud absorba la escasa línea que nos separa,
y vibres delgada,
y despiertes al abrir yo los ojos,
y te yergas a lomo de la ola que es este oleaje,
cuando tú y yo nos hacemos el amor.

¡Que me interrumpa tu espalda!,
¡que la cama no nos alcance!,
¡que nuestras bocas codicien!,
¡que nos asfixien las orillas para volvernos al centro!,

que tu espalda llame a que mis labios la consuman,
que a mi tacto me habites,
como tus sueños de amor,
unidad de tu alma y de mi cuerpo.

Quiero insistir que existo porque tú existes,
y con mis besos a tu espalda sepas que eres mía,
como mía la tinta sangre de mi boca
que no se detiene de ninguna forma,
menos aún cuando escribo demorado en ti.

Tu espalda
en la cima del vértigo,
y yo una pausa.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 21 de abril de 2014

De un lado a otro

De un lado a otro


No he aprendido nunca
a retirarme a tiempo,
mi aliento es una mezcla de versos y de sombras,
que rememoran cielos,
como una botella agitada descansando del mar,

quizá,
desde mis rincones,
nadie pueda saber de mi camino,
y soy como un río que sabe a susurro de lirios abiertos.

A veces parece que miro
desde el fuego de mis entrañas,
desnudándome desde el alma
hasta encontrar nada,
más lo que arrastro por soñar
como ahora sueño,

que seas el aire silente de este ambar otoñal,
que me hayas hecho casual,
desde mi adolescencia hasta el portal de tu casa,
que seas mi motivo.

No he aprendido,

en las desoladas tardes soy el sol,
tu amante,
el alarde que llevas en tus alas de viento,
mi hombre a tus momentos,
hasta tus ansias,
la voz de tu sauce esencia
hasta el húmedo horizonte de tus manos,

y te siento en mi boca, despacio,
adormeciendo los paisajes quedándote en mis dedos,
como si el amor no tuviese fin,
como si las flores de un jardín
fuesen cada suspiro a nuestros labios,

y me arrojo a la vida como náufrago,
un dulce arrullo que a veces mis libros,

¿dónde estás ahora?,
¿acaso tus oídos me escuchan?

No he aprendido nunca,
yo siempre me sentí cautivo de tus besos enamorados,
siempre tus brazos supieron en mí
cual ave al tanto de mi prisión,
siempre supe de tu temblor,
estás encarnada en mí desde antes.

Si a la luna miro repitiendo tu nombre,
no es a la luna a quien llamo sino a ti,
¡desde que te amo de un modo tan vivo,
hasta volverme el inmortal rocío de tu piel!,

soy tu mismo sentir y lo sabes,
como sabes que voy de un lado a otro,
llenando todo el aire de la lluvia y de tu cuerpo,

¡soy tu amor, aunque te ame de lejos!

T de S
MRGC
Namaste

Tu cara encima de mi cara

Tu cara encima de mi cara

 
Tu cara encima de mi cara,
tu alma que despierta para mí,
de tus ensueños,
el gentil aroma que perfuma
esa lámpara encendida que nos envuelve,
y tu cara y mi cara
y nos ofrecemos la voz.

Tu cara,
imagen que más quiero,
ese imán de mis gracias que me enamora,
ese estrecho lazo de mi prisión de fantasía,
y mi cara y tú encima,
es como abrir la mano y encontrarla rendida,
como esa corriente de hojas secas que simplemente cae,
y tu cara y mi cara que sólo saben que regresan.

Tu cara encima de mi cara,
como el ir y el volver sin jamás separarse,
sin importar que no importe lo que ha de pasar,
si fundirnos en un beso cuando el amor nos nombra,
si empujarnos hacia las sombras,
si quedarnos quietos más allá de mañana,
y tu cara y mi cara,
así este fuego desde entonces.

Mi cara es una luz apenas entreabierta,
una noche emergiendo entre susurros,
un músculo librado a la orilla de tu mundo,
para que tu cara siembre en mí el silencio,
para que tus manos me abrasen todo,
para que mi corazón se entregue a ti sonriendo,
y tu cara y mi cara recocijen el encuentro,
de saberse en los labios,
de mirarnos y descubrirnos.

Tu cara encima de mi cara
llegando hasta mis cabellos,
y mis dedos acudiendo a ti, deseándote,
para que tu cara sea la de la mujer que me penetra,
para que mi cara se deshilvane como mi sangre,
con pasos lentos,
para que tu cara sea como el efluvio del amor mío,
para que mi cara una inquietud nunca saciada,
y tú siempre despierta.

Quizá por eso a un tiempo me matas,
tal vez por ello me desatas,
como si cruzaras suavemente las calles de la luna,
como si tu boca.

T de S
MRGC
Namaste

Marcado

Marcado

 
Es tu noche cerrada,
como mis noches,
como guarda la luna al niño
que nos persigue,
y te resuelves sobre el lecho
con tus ojos y mi alma,
es tu noche que me arranca
de mis labios y de mi amor.

Es tu despertar el vivir
como nunca me han besado,
defendiéndome desde tu cuerpo,
siempre extendida,
siempre naciendo,
es cada mañana y yo satisfecho,
derrumbado con la mano en mi corazón,
pidiéndote desde mi garganta.

Es tu cercanía y lo que dices,
¡estoy aquí para amarte!
No fueron sino tus palabras
las que me hicieron escucharte
y conspirar en el amor,
no fueron sino tus ojos esa ingenuidad sencilla,
como un lugar para el silencio precursor de los besos,
como un fuerte lazo envidia de la impaciencia,
sintiendo que más tuyo nunca más seré.

Es lo que yo quiero,
tu romance indeleble,
porque quiero que me toques primero tú y después tú,
que tengas sed de huir del mundanal ruido,
que dejes mi sangre correr de suspiros,
que me hables de amor hecha solamente voz,
y caigas sobre mí como una lluvia dulce y delgada.

Es íntimo el tiempo así que,
no me beses la boca,
quiero tus dedos en cada instante lleno,
quiero tu aliento en mis brazos como ruego,
quiero que tiembles al roce,
no en mi pecho sino en mí,
y que me veas venir como se desenreda el viento,

quiero un TE AMO aquí,
aunque los días sean iguales,
aunque te parezcas al mundo,
aunque el amor pueda ser eterno y pueda ser fugaz,
yo vengo desde tus manos, estoy marcado desde tu cuerpo,

quiero un TE AMO,
¡tengo tantas historias que contarte!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 15 de abril de 2014

Savia de amor

Savia de amor

 
No depende de ti que me ames,
ni del tiempo,
no depende que tu mirada me
encuentre y consideres que el
amor es un camino amplio,
no del silencio que sientes
contigo cuando dependes del aire,

ni del existir simple de un suspiro,
ni de cada minuto en que la vida no pasa por pasar,
no depende del corazón,
sino de tus hadas en libertad.

No depende de mí que te ame,
ni de los versos que escribo,
soy como ese pasajero invento de gorrión,
o tal vez ese comienzo del sol
que nadie explica,
que es natural,

amarte es como el azar,
tiene sus propias ramas,
un mundo encierra mi pecho
cuando mi voluntad acierta,

no depende,
el amor es según se da,
el sueño es según el fuego.

No depende de ti que me ames,
me ves,
como soy yo te veo,
caigo lento sin que me pese la suerte,
todas las fichas en mi juego son iguales,

y tú me amas como siempre,
con el arrastre de otras vidas,
y tú me amas sin preocuparte,
mañana será otro día,

amarme es la noche agitada
y el alba abierta,
es como el agua transida en las aceras,
te me quedas viendo callada,
y yo muero porque me toques otra vez.

No depende de mí que te ame,
igual que en el amor,
estoy lleno de pájaros
y de espejos y de manos,

en una especie de marco he dejado fotografiado al cielo,
para estar escondido en algunas nubes,
para ser de las gaviotas su secreto,
para ir a tu encuentro entre luceros y estrellas,

no depende de mí,
yo no tengo alas.

No depende de nosostros el amor,
como lo entiendo,
en la punta de sus pétalos
la rosa sólo sabe del viento,

y un día cualquiera un hombre y una mujer se quieren,
y las flores un día despiertan
y son trinar y primavera,
y un día cuando todo se ha ido
las hojas caen para volver a suceder,

es que no depende del amor,
no le importa,
el amor está muy seguro de lo que arroja al aire.

¡Te miro amor,
tuya la savia!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 14 de abril de 2014

El amor me ha cambiado

El amor me ha cambiado

 
Y entonces el amor
se me antoja un sueño,
un vuelo en un instante
donde el sol sea lento
y la luna sangre,
un tiempo gentil
que sepa bien separarnos,

para incapaz de escribir dos versos seguidos,
deje al silencio turbar mis pasos,
y a tu nombre acariciar mi rostro,
y como un suspiro seas,
a veces mis manos.

Y entonces el amor
se me antoja un reflejo,
un balcón abierto desde donde poder mirarte,
y ser por momentos como el que era antes,
un amor enredado entre el pecho y las sábanas,
un amor de lámparas y azahar y pensarte,
un amor de gotas de palabras,

para que hable mi alma,
para que mis ventanas desgranen en
venturoso amante como tu voz,
para que mi corazón trovador te sienta,
y puedas volver surgiendo de las muchas cosas olvidadas.

Y entonces el amor
se me antoja disperso,
guardándose de a ratos en poesía,
sorprendiéndome sin defensa,
como si él fuese una incesante brisa,
como si yo una simple hoja que rueda,

para esperar el momento
de saberme desnudo ante ti,
no en ningún otro cuerpo sino en el tuyo,
en tus labios y su mundo,
por ese amor por el tiempo guardado.

Y entonces el amor
se me antoja sinceridad,
mirarme en ti y encontrarme,
y que mi boca se conmueva germinándote,
y que me quieras poseer,
de entre tantas razones creativas,

para ser el coito de tus aguas,
el árbol que te abraza,
cada mañana y la espalda que jamás acaba,
para despertar y que al mirar no me sorprenda, o si,

que nuestra presencia se palpe,
que seamos nuestra mejor lectura.

Y entonces el amor me ha cambiado.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 13 de abril de 2014

Ni así

Ni así

 
Si te diera todos mis paisajes,
ni así sabrías de mi mirada
cuando te miro,

es que cuando te miro,
el olvido es el después que siempre vuelve,
es recordarte justo antes de conocerte,
es quererte como a ninguna
y la luna como testigo,

porque cuando te miro
retrocede la lluvia en cada suspiro,
porque es lo que tú has conseguido,
tenerme a cada instante.

Si te diera todo mi aire,
ni así sabrías de mis besos
cuando te beso,

es que cuando te beso
desde mi pecho brota una brisa,
un raudal que como el mar
sin quererme llevar me lleva,

a tus labios donde quisiera rendirme en intensidad,
y morirme en tu respirar
y que me rescaten tus caricias,
porque sólo por ti este hombre es llama en cada rincón,
porque sólo tu voz me sabe a vida.

Si te diera mis heridas,
ni así sabrías de mi tiempo
que es clamor,

y como un susurro me entrego
a tu piel alrededor,
para que desates la mía,
para que ahondes con tus manos, encendida,
y sonrías,
es que tu pasión es movimiento
y mi pasión,
es mi sangre contigo.

Si te diera todo mi amor,
y cubriera tu valle flor con todo
lo que llevo en mi alma,
ni así podrías comprender lo que es ser tuyo,

no hay en mí sentir que para ti no sea,
se entibia mi aliento al repetir tu nombre,
dentro de mi corazón eres cada latido,

porque por ti el amor en mí es tu semblante,
es ese deseo sin buscarte,
es aceptarte y nada más.

Si te diera todas mis palabras,
y todos mis momentos cuando por ti escribo,
ni así podrías comprender
cuando resbalo desde tu musa,
ni así ese rayo de ternura que desde ti hacia mí
cuando me dices,

¡llámame con tus versos!

Si te diera mis sueños,
ni así podrías quitarte de mi lado.

T de S
MRGC
Namaste

Poesía de vez en cuando

Poesía de vez en cuando

 
Es claro el espacio reflejado
entre mi más profundo
y mi mirada,
como si mi aliento fuese esa
tenue luz que se abre paso,
de los árboles su follaje,

es cuerpo que se inventa lleno de pájaros y silencios,
es poesía de vez en cuando,
y crecimiento.

Es un abrir y cerrar de ojos
con la fuerza de nadie,
es un desnudo viento donde todo es viento
y el mismo viaje,
es un recuerdo que me alcanza
en la cama y en los versos,

es poesía de vez en cuando,
y peldaños por momentos.

Es un nosotros que siempre
es inicio para el que vuelve,
es un afuera que insiste
en el frente de la casa,
es un final que no es final,
sino dos nombres esparcidos,

es poesía de vez en cuando
que no vive más que en ti,

con la entrega de las sombras
encendiendo lo que toca,
con preguntas ávidas
que se consumen en los labios,
con formas invisibles que nos habitan,

que despiertan a nuestro tacto,
que percibimos unidas al alma,

es poesía de vez en cuando,
que habla con tus palabras.

Es un sueño solo que sueña mi sangre
y mis manos por delante,
y un repetido despertar del corazón,

es el camino andado con sentimiento,
es el alba siempre divisa,
es entre ir y venir,
la transparencia,
es lejos y cerca y la misma sílaba,

es poesía de vez en cuando,
y en un instante,
cenizas de brisa.

Es la lluvia que se alimenta de lluvia en su vertiente,
es la gente de hombros mojados
y espaldas desnudas,
es el sol y la luna en el mismo espejo,

y el reflejo al borde mismo,
es poesía de vez en cuando,
y en su orilla un joven guerrero.

Es poesía de vez en cuando que va naciendo,
que va saliendo,
como un rumor de hojas nuevas y
una mujer niña que espera.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 12 de abril de 2014

La foto de mis momentos

La foto de mis momentos

 
Es la foto de mis momentos,
esa rima como de quien suspira,
que intenta entrar en mí en gotas,
para saber que estoy ahí
desde mi alma,

es ese incumplido entierro del dolor,
porque el amor según lo entiendo
también te pone al borde de un abismo,
como ese silencio verdadero que te sostiene
pese a tanto ruido,

es la foto que me dice que siempre estuve,
como cuando tú estabas en cada lugar que amabas.

Cuando es un grito la luna,
la foto de mis momentos
sobre mi cuerpo tiembla, y cada árbol
se desmaya como las aguas transparentes de mis noches,

es ese parece posible que te escuche,
¡que te sienta tan cerca!,
que nosostros seamos quienes somos, así,
casi sin darnos cuenta.

La foto de mis momentos me mira de frente
y se ensanchan mis pulmones,
es como si el aire me pidiera ser,
como esa poesía necesaria,
como hacerte mía provocándote en actos,

que me pienses cuando llueve,
y tú detrás de las ventanas,
que al revisar tus papeles me sepas en una foto,
la de tus momentos como guardados en un libro,
que no quieras amarme si no te digo TE AMO,

que cuando sales a la calle sea como haber despertado,
que tu balcón esté siempre abierto,
que tiemblen tus manos,
que tu boca no tenga dudas
y me propongas tu corazón.

La foto de mis momentos debe ser,
quiero que sea,
mejor dicho es la doble lectura de mis versos,
si escribo para todas,
como el destino que sueña y rara vez se explica,
si lo hago para ti,

por esa vida que te rodea,
por esa inmensa transparencia que es la conciencia,
por estar ahí afuera porque existes, y yo a tu lado.

No hay lógica ni consecuencia para sentir así pero así siento,
a mi parecer,
mis ansias se vierten hasta
pedirme te contenga,
y salto de cosa en cosa hasta creerte en mis horas,

es que la foto de mis momentos no
quiere tener límites,
no quiere callar.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 9 de abril de 2014

La más hermosa verdad

La más hermosa verdad


La más hermosa verdad que sobre mí,
que mi hogar es como la orilla del mar
que de tierna edad me cautiva,
que las llaves de mi libertad son mis ojos,
sin más oficio que el sorprenderse,
que jamás me pongo freno por lo que es justo,

porque me quiero bien sin más reflejo que los pájaros,
sin más aire que su vuelo,
porque descanso mi cuerpo en la sencillez del viento,
porque mi mano es mi suelo,
y sigo corriendo al sol con la ambición
de los que ya lo intentaron,

que camino entre brisas sin saberme cierto
arrancando voces a los casi ecos,
que de pequeñas a pequeñas sílabas
voy por todos los silencios,
que sin más arma que un verso
de poetas y escritores yo escribo,

que me siento vivo cuando tu complaciente amor me inspira,
como tu belleza a quien cela la luna,
como la intensidad de tu calma blanca y pura,
como tu cuerpo de amanecer comprensible,

así el amor centro de mi atención,
la más hermosa verdad que sobre mí.

La más hermosa verdad,
el justo poema en que mis ansias te piden,
que te llenes de mí,
que me ayudes a derribar esas puertas que como
anclas aún nos ponen límites,
que puedas ser,
que me tengas,

porque ser tuyo es ir juntos,
porque yo puedo correr fuera de mí,
porque te quiero encontrar.

Que parezco inoportuno cuando en realidad
estoy provisto de lo necesario,
que los objetos más valiosos que tengo no se compran,
que mi mejor obra de arte es mi alma,
que vibra conmigo cuando siento contigo desde mi garganta,

tú, la más hermosa verdad que sobre mí,

¡voy al azar, te invito al azar conmigo!

T de S
MRGC
Namaste

Sin explicarme

Sin explicarme

 
Yo no sé muy bien
qué está pasando,
algo me penetra en el corazón
como que se va quedando,
uno a otro mis lados,
todos hacen silencio,
cual se estuvieran llenando,
yo no sé muy bien,

me tiemblan las manos,
me contagio de poesía,
mi aroma exalta en colores,
suspiro en extraña armonía,

yo no sé muy bien,
juego a encender las calles
con mis ojos cargados de orilla.

Yo no sé muy bien
qué está pasando,
en los balcones las hojas
parecen brisa y ocaso,
mis pasos en todas partes
sueñan tranquilos de aire,
las nubes brillan en los cristales,
la lluvia ya no es de gotas de besos de nadie,

yo no sé muy bien,
mis labios se humedecen hasta el fondo de mi pecho,
mi lecho abriga un perfume de amor y recuerdos,
y se me inunda el alma con la lumbre del cielo,

no sé,
mi pensamiento se queda como un solo
árbol en mitad de su huerto,
es como si mi vida se desnudara,
y mi conciencia y mi presencia
se reflejaran juntas en la misma fuente,

y yo deseante,
sin mi nombre pero deseante,
y es infinito mi sentimiento.

Yo no sé muy bien
qué está pasando,
sin yo ver las tardes me saben a deshoje constante,
y derraman su gracia las flores,
y mi luna siempre de sol naciente,
como el agua que lava la piedra que persiste,
como el paisaje de fragantes juncos y verdes.

Yo no sé,
pero creo que no hay nada más que amor.

¡No sé cuántas palabras he escrito para decir TE AMO!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 7 de abril de 2014

Casi nada es casi todo

Casi nada es casi todo


Llegas despacio
como eligiendo los pasos,
demorándote en cada sol y cada luna,
llegas desde la última ventana a la primera,
cuidando los sueños,
los recuerdos,
el futuro,

llegas inventándote en nosostros,
casi nada es casi todo,
hasta el día en que te acostumbres a mí.

Llegas en silencio con un amor sin fin,
con tu corazón interminable
como queriendo vivir otro tanto,
llegas ahora como siempre sin pedir permiso,
y a medida que te acercas y me vas queriendo,
se te hacen más y más innecesarias las palabras,

llegas,
casi nada es lo posible de pensarte,
casi todo es el tiempo que es bastante.

Llegas de la mano de la noche
a mitad de la calle contando estrellas,
llegas desde tus rincones hasta mi alma
con la calma de quien toma una taza de café, sabiéndote,
como estar deseándote horas tras hora,

casi nada es decirte amor, ¡me haces falta!,
casi todo es la urgencia de sentirte mía,
de mi piel que espera tu boca desnuda y libre.

Quiero que aprendamos juntos a hacernos el amor,
prometiéndonos el goce,
porque quieres,
porque puedo,
que huelas a mi sombra y
precipites tus manos dignas de mí,

y mis ojos rápidos de tu más profundo estímulo,
que mi espalda se torne,
que mis dedos vuelen a tus párpados,

casi nada es hacerme frecuente de ti,
naciendo de hondos suspiros,
casi todo es ya sin voz,
conservándote en la memoria y aún inquieto,
sepas que TE AMO.

Llegas en este y en todos los momentos,
palpitando más acá de mi conciencia,
llegas con tu pulso golpeándome
y mirándome de frente,
diciéndome,

llegas con tu instinto idéntico al mío,
como el aire,
eres grito,
eres acto,
mi poema incompleto hasta que comprendo
que escribirte es amarte,

casi nada es la algarabía pagana de saber que estás llegando,
casi todo es la vida que no pregunta precio si es contigo.

Casi nada es casi todo,
lo demás es nuestro.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 5 de abril de 2014

Tu forma tan única de estar conmigo

Tu forma tan única de estar conmigo

 
Me besas sin afán de detenerte,
me descubres desnudo
despertando una a una
todas mis fantasías,
me abres con la ansiedad
que envuelves de tu pasión,
me arrugas el corazón con tu murmullo aroma,

y tu piel impregnas de mi piel,
y sin dejar de besarme
siento me amas sin cesar,
es tu forma.

Es única tu amar
que sin querer enamoras,
el espacio en el que miras
cuando tus ojos fijos son un poco de cielo,
y un poco de mar,
floreces en cada poesía
que suspiras desde el alma,
y llenas mis manos de calma,
como un hada que ensueña,
y gimes a medianoche,
como una lágrima que trae un deseo
pero no quiere llorar,

y amas induciendo al abismo
solicitando quietud,
y me estrechas a tus brazos,
y sobre mi pecho tan sólo tú.

Conmigo es siempre
porque creo en ti,
como el azar que me invita,
como contemplar la hierba
y verte en el aire,
como el paisaje que comienza
y espera a que se callen los ruidos,
como el río que se detiene un momento
consciente que seguirá,

porque conmigo te reconoces mientras,
y tu voz se aproxima a mí,
y me confundes contigo sabiendo
que somos eco de lo mismo,
y me aceptas atrevido por tu boca,
y tú sabes que ningún hombre podrá amarte como yo.

Es tu forma,
me tocas sabiéndome hasta el fin,
como si los colores fuesen fragmentos,
como si mirar al infinito
se tratase de navegar en un navío sin velas,

y tú la razón de este poeta,
de mis ojos que son inútiles en los demás
salvo en los tuyos,
de mis años que tú contribuyes con tus versos,
de mis labios y tus rimas.

Eres única,
contienes en ti la mejor de las amantes,
consideras a mi cuerpo en partes
y eres el sol y la luna,
para mi sol y mi luna,

porque conmigo haces el amor,
terriblemente juntos.

T de S
MRGC
Namaste

Cuando me escribes

Cuando me escribes

 
Cuando me escribes
imagino tu voz,
y tus labios como un abanico
que de tanto en tanto tu alma esconde,
y el viento que de tu boca parece murmurarse en la lluvia,
y tu aliento solitario que mi pensamiento inunda,

imagino que callas cuando tu voz me escucha,
y los ecos de tu pasión cuando repito tu nombre,

imagino que cobras días en mis sueños otra vez,
y tu voz,
como un nido cautivo en mis poemas.

Cuando me escribes
imagino tus manos,
y sobre mis manos posándose miradas,
imagino un amor que nos imagina en besos
y vibrando al son de los ojos,
y sabiendo que nuestra razón,
nunca semejó a la plenitud
de los diez centímetros del amor después,

imagino tus brazos y el silencio de las palabras,
imagino que me amas,

y tú calmando mis ansias,
¡y yo permitiéndome pensar tantas cosas!

Cuando me escribes
imagino tu piel
frágil como el horizonte,
como esas veces en que posado en la ventana
le pregunto a las hadas si pensarás en mí,

te imagino cerca y a la vez lejana,
¡es como si la fuerza de tu amor derrumbara barreras!,
y te imagino conmigo y también dispersa,

porque te imagino en los ojos que miro cuando cierro los míos,
porque te imagino al desear tu cuerpo y yo contigo,
porque te imagino cuando sólo imagino que despertarás aquí,
y te imagino burlando al destino y dándome vida.

Cuando me escribes
te imagino leyendo este poema,
y tú entrelazada entre tu piel y nuestra cama,
y te imagino y tu mirada fija y mis ganas,

mis ganas de amarte como cuando me inspiras,
mis deseos de ser tu aire esbelto por tus líneas,
mi espera a tu puerta como un enamorado,
mi regazo y tú a mi lado, entre estas horas y para siempre.

Cuando me escribes imagino tu espalda
como un costado silencio,
como un encierro de amor buscando mi refugio,
y te imagino,
y los dos apretando nuestras manos.

Tal vez, acaso un día,
tus ojos se me queden viendo,
¡quizá hasta me reconozcas!,
mientras tanto te imagino a que me dirás TE AMO,
¡el lugar lo decides TÚ!

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 3 de abril de 2014

Contigo pero sin ti

Contigo pero sin ti


Contigo el amor es una siembra,
es un Domingo por la tarde
y de la mano en un jardín,
un Lunes por la mañana y
una manzana para dos,
un corazón con calor de hogar,

es un volver a empezar
bajo la lluvia sin ego ni piedad,
contigo es un perfume almizcle,
¡la belleza te ha dado el poder
de morirme para renacer al mismo tiempo!

Pero sin ti son tibias las manos antes ardientes,
es solo el aire en la puesta de sol sin tus ojos,
sin ti se despoja el silencio, se descubre,
se piensa olvido el crepúsculo
y el cielo se cree fácil anhelándote desnuda,
es que sin ti se desprenden las nubes entre lágrimas,
reclamándote como eras.

Contigo le dejo a mis labios tu PARA SIEMPRE,
esa asunción de girar y girar entre gemidos,
el penetrarte reconociéndote
sabiéndote aquí,
es que contigo el amor del amor es ahora,
ahora que todo nos pertenece,
que los horizontes están en nuestras ventanas,
ahora que el alba tan sólo despierta por ti y por mí.

Pero sin ti mis ojos de hombre me miran,
mi pecho de hombre responde a mi voz
y a mi lado es un día cualquiera,
como vulgar y corriente el olvido antes de serlo,
cuando la cercanía de uno mismo es la memoria,
y la intimidad es tumbarse a ver qué pasa.

Contigo el maquillaje es la cautela,
la seducción perfecta sabiendo lo que me gusta,
tu caminar convencida,
la relación que nunca es casual,
tu manera de pensar,
que me elijas todo el tiempo,

porque contigo nada está escrito ni es resumen,
porque contigo todo es tú.

Pero sin ti soy un río discreto y nada más,
apenas una fuente diminuta en cuyo espejo de agua
sueñan las estrellas,

y contigo el eco del amor se abre en flor,
y contigo derraman su aroma las miradas.

Contigo pero sin ti,
el poeta dice la verdad,
¡para que tú me hables de amor
soy un montón de lunas que no acaban nunca!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 2 de abril de 2014

Bella

Bella

 
Allí estás mujer,
no encontrando más ojos que los míos
al fijar tus ojos fijos,
llenando de aromas y encantos y sueños la hierba,
allí estás,
dando evidencia a los pájaros y a las flores,
¡y tú tan bella!,
¡y yo tanto amor con mi corazón de niño!

Allí estás,
arrojando al aire un soplo de hojas que burlas con un gemido,
un dulce grito que llevas contigo,
que gozas conmigo,
un cielo que tus ojos derraman
como gota que es preciso vivir,
que siempre añade un poema,
allí estás,
como queriendo volver y hundirte en mi pasión.

Pues bien,
yo te amo,
y es tanto mi amor que hablo en mi ilusión con tu nombre,
yo quiero que sepas que soy el hombre de las ansias tuyas,
que no sé dónde, pero nuestro es el porvenir,
que nada jamás ha de ser mío sin ti,
que en vez de amarte menos,
te amo más y más cada día.

Allí estás y yo muero de ensueños,
mi alma desnuda tiembla sobre tus hombros,
las cumbres de mi vida son toda tú,
tu figura es la culpable,
tu hermosura mi razón amante,
tu mirada, ocaso y penumbra de mis manos.

Allí estás,
como aquella noche en que hablándote al oído
rodé y rodé por tu espalda, incitándote
lentamente en las sábanas,
sintiendo tú mi cuerpo acariciado,
y siendo yo, preso de tus besos,

entonces, todo mi amor por ti se desliza,
cual si fuera viento y vibra,
cautivo de tus palabras y de tus pupilas.

¿Qué decir de tu boca, de tus costados?,
por ti me elevo con un rumor de juncos,
inagotable, como recién nacido,
por ti, como un latido inicial, casi desprovisto,
es que mi amor es mi sangre y mi gozo cuando escribo,

será que este poeta es la vida que me resta,
será que mi alma hambrienta te busca y te busca,
será que oigo tu voz y me matas de melancolía.

Allí está el sabor de todo mi gusto por la vida,
bella,
dando luz a mi mundo por donde yo camino.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 1 de abril de 2014

Tú y yo y un mundo

Tú y yo y un mundo 


Donde mi amor
es el lugar donde el viajero regresa,
donde la noche reclama
hallar al amor de pronto,
donde mi cuerpo no se acostumbra
y quiere amar, así sea tontamente,
donde a tu lado es desde la puerta
hasta las sábanas,
donde mi amor es el lugar,
donde tú duermes y yo, tu aire y desvelo.

Donde mi amor
es el sendero que guía tus pasos,
lentos como hojas de otoño,
constantes como las palabras que se hacen de miradas,
donde no puedo ser hombre sin ser poesía,

¡es que cuando estoy en ti sé algo,
es que no somos distintos sino el mismo costado!,

donde me haces falta para andar,
para escribir,
para ver,
para soñar,

donde el amor es contigo
y contigo lo dice mi cuerpo.

Donde mi amor es tu nombre y me lo digo,
como le digo a mi sangre que te desee
encendiendo las manos,
hechizando tus ojos,
donde en tu rostro puedas sentir
que te estoy viendo y amando,

viendo como te miro, perfecta y deseada,
amando como se ama con ese amor urgente desde el alma,
viendo como se toma el viento, desde el silencio,
amando como se quiere, sediento.

Donde mi amor es el suspiro de dos cuerpos desnudos,
y la noche como siempre, en todas partes,
donde la piel es muchas veces de transparentes caricias,
donde estás en cada cosa,
en todo instante,

donde de tanto escribirte y hablarte
hasta en la sombra del agua tus gotas,
tus hojas de amor rocío,
y mi corazón sencillo de amor por ti.

Allí, donde sabes a mi amor,
donde me reconoces incansable,
donde en mis labios te sé dentro,
como dentro el mañana cuando estemos juntos,
tú y yo y un mundo
porque no nos faltaremos.

Donde mi amor es el portal
donde el viajero llama,

¡ay amor loco que vive el día!,
¡ay amor que encuentra sin ir a ninguna parte!,
¡ay amor de amantes, de los que creen en el amor!,
¡ay amor que te das cuenta!,

donde todo eso que tú haces a mí me enamora.

T de S
MRGC
Namaste