sábado, 1 de marzo de 2014

Como una hoja

Como una hoja


¿De quién es el mundo
que se extiende entre nosotros?,
de tus labios,
cuando me extrañas,
de tu mirada,
cuando me sientes.

De tu boca el poema que puede
reunir todas mis palabras de amor,
y también el silencio,
entre la gente tú sabes que te quiero,
que mi querer es para dártelo,
que no basta con entenderme,
que tú eres la ocasión de mis ojos
para verte,
para vernos.

No soy de esos que esperan,
pero admito que antes de ti
siempre estabas tú,
tú, como si me abarcaras donde el día
y la noche se aman,
tú parpadeándome desde el vacío,
hasta ser sólo esa voz que se llena con mi nombre.

Puede que mi amor te reclame,
lo dejo a tu albedrío,
si mis manos que te anuncian y entonces tú te quedas,
si cuando quieras es para siempre,
y buscas una excusa para volver,
no lo sé,
a veces el amor es un tibio corazón que nos reconoce,
a veces el amor es un momento que se aprende entre sueños,
sin que yo te diga,
sin que tú prometas.

No puedo pensar más que en ti
pero eso tú ya lo sabes,
siempre me llena tu paz,
la paciencia de tu justicia,
el amor que tú me inspiras lo es todo para mí,

tú eres distinta,
dulce en tu trato, me conoces,
me encuentras donde quiera que vaya,
me conmueves,
en ti me tienes,
me dices las cosas que no te digo
y me descubro,
soy yo mismo pero en tu voz.

Hasta el amor tuyo arribo con el amor mío,
como de vuelta a casa,
voy desde mis brazos sabiendo que tus brazos me aguardan,
voy desde mi libertad sabiéndote mi cómplice,
por ti,
mi razón y mi paisaje,
por ti,
mi sangre de hombre asciende a ti sin hacer preguntas.

Es vano aguardar de ti una respuesta,
es más,
si me disculpas esta falsa soberbia
te diré que no la necesito,
tú eres la obra de mi amor,

cuando miro al horizonte es tu mirada,
te deseo,
como una hoja que en reposo claro se abre a ti,
nada más.

T de S
MRGC
Namaste