viernes, 14 de febrero de 2014

Recuérdame

Recuérdame

 
Recuérdame cuando me olvide,
con tus manos recuérdame,
lo suave que tu amor se desliza hacia las mías,
recuérdame que mis dedos se detengan en tu boca,
que reconozcan tus ojos,
que en tus labios, con la suavidad de un ala
dejen una palabra que parezca tocarte,
que sientas desnudarte como el agua,
¡recuérdame!,
lo mismo que me lees en un libro.

Recuérdame,
tú sabes que a veces lo ignoro,
que aprendo de ti a todas tus horas,
cuando me miras como si fueras a hablarme,
cuando me hablas sin estar conmigo,
cuando a mi lado te distraes y yaces como el amor mío,
¡recuérdame!,
y deja tu cuerpo callado y tu cabeza en mi pecho,
y deja tus ojos cerrados y acaricia mi pelo,
y abrázate a mí a cada rato.

Recuérdame despacio,
como el mañana que se acerca
o las nubes que se eligen,
despacio,
como ese lento de la flor que desconfía
de la mano que la acaricia, despacio,
como las ventanas que sin mucho ruido
parecen deshojar el paisaje,
¡recuérdame!,
como el azar que sabe a nosotros.

Recuérdame horizontal,
como cuando tú me mirabas y acercabas,
y en perfecto equilibrio cabalgabas rendida,
y por un beso que querías llegabas con temblor,
¡recuérdame!,
que el amor es ingrávido cuando somos tú y yo,
que el amor es en todas partes
cuando nada hay más que amor,
que el amor, cuando mira sin mirar,
en los espejos deja el alma que no se da.

¡Recuérdame!,
ven a mí desde ti,
déjame en la piel tus labios para pensar sólo en ti,
en tu cuerpo,
en la paciencia que me inspiras,
en esa fuerza con la que el olvido y los años no han podido,
¡recuérdame!,
hoy me siento despojado, como solo en el aire,
hoy quisiera inclinarme contigo hacia la misma corriente de agua,
y así poder vernos,
y reconocernos,
y ver que hay un todavía cuando nos pensamos.

Recuérdame cuando me olvide,
que eres TÚ a quien yo amo.

T de S
MRGC
Namaste