sábado, 15 de febrero de 2014

Consecuencias

Consecuencias

 
Y sin pensar en las
consecuencias,
me enamoré,
con ese tiempo que otros abandonan,
como mirar un árbol sin descanso
y aceptar que es por su bien que siga erguido,

me enamoré,
para morir un poco,
para perderme en un solo indicio.

Me sigue haciendo falta partir,
imaginar proyectos,
decirte al pasar que es natural que yo me
haya enamorado de ti,
me sigue haciendo falta extrañarte,
pedir que me rescates y rescatarte,
y cual postigos de lluvia de casa abandonada,
sumarme al desconcierto
de comprenderte al alba y en silencio.

De tu piel yo quiero las miradas,
esa infancia que genera tu sumisión,
de tu corazón quiero la cárcel de tus ojos,
ese primer deseo y que Dios me ampare,
que transgredas, por ejemplo, al buen amor,
y me desnudes con audacia,
y me desgarres el cuerpo con tu cuerpo,
y que a ciegas te vuelvas el aliento de mí.

Me enamoré,
camino descalzo siguiendo en garabatos mi destino,
de nosotros mismos hago el amor,
el amor que es savia dulce que nos conduce,

me enamoré,
como preludio del placer
del amor que tú esperas,
y tú así, enamorada y clandestina,
y yo aquí,
con las noches de tu aroma,
con la sangre de tus labios,
con el vértice de tu calma,
el amor que me das y del que yo vuelo.

Sabiéndote poco a poco
y sin pensar en las consecuencias,
me enamoré,
mirándote a los ojos,
depurando tus gestos,
convocándote a mi lado,
me enamoré con mis manos incrédulas y libres,
me enamoré y es simple,
seguro estoy de amarte así.

Usted es la respuesta,
usted que me espera,
usted, que siempre estuvimos tan cerca,

y me dejo caer en tu nombre
por el amor que me destinas.

T de S
MRGC
Namaste