miércoles, 26 de febrero de 2014

Siento que

Siento que

 
Llegaste a mi cuerpo abierto
con tus ojos crecidos de niña,
y con todas tus sonrisas,
llegaste con tus pies desnudos
al sitio de mi amor,
que es mi amor callado,
llegaste,
y mi corazón a flor de piel,
y tu silencio.

Todo eso que tú haces a mí me enamora,
que me devuelvas la mirada,
que tu voz vibre en mi voz
como si me arrugaras el alma,
que llegues a mí compensando mi retardo,
y en tus manos un sueño,
poesía que en mi pecho anida,
llegaste armada con el amor,
y en tus labios el goce inmenso de tu verdad.

Siento que cuando amas el mundo cede,
la sed se sacia,
el fuego se vuelve lágrima
y tú creces.

Llegaste despertándome del todo,
abierta a mi ser,
desde dentro de mí como huyendo,
llegaste como floreciendo,
yo de lejos te esperaba
de frente a mis ventanas,
acaso el amor me sorprenda con sus hojas,
acaso el sol y la luna me miren gentil,
y me declamen tu nombre.

Mi cuerpo abierto te mira brotar,
es como si de mi infancia y juventud algunas cosas
quisiera no recordar, entonces te propongo,
¡comencemos otra vez!,
yo te recibo con un verso y tú serena,
tú eres el buen decir y yo te escucho entre todas las voces.

Siento que converso con la mujer
que siempre fue conmigo,
que me supo desde antes ligero de equipaje,
que en las raíces está ese paisaje
que tus ojos alguna vez fijaron en mi rostro,
siento que te conozco,

definitiva y pura te conozco,
arrojada al azar,
temblando y arrebatada,
rodando al pasar,
sin pensar,
sacudiéndome como a un extraño.

Llegaste como un cincel,
fugitiva,
a mi cuerpo abierto ataste
tus pensamientos y me dijiste
¡soy tuya!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 25 de febrero de 2014

Resumiendo

Resumiendo


Tu amor me lleva tiempo,
amar no es lo que nos une,
sino todo lo que nos separa.

Déjate querer
y no preguntes el por qué te quiero,
que un niño en un barco de papel
te llevará mi nombre,
para que te dejes querer,
para me encuentres,
para que aún en tu cuarto de hojas secas
te sientas mujer mía y ajena,
porque tu amor me responde,
porque mi amor en tu amor te nombra.

Ya sé por qué es que te oigo.
Mientras gozo por imaginarte a mi lado,
por sentir tus manos recorrer mi piel,
tú eres el risueño vergel que a mis mañanas despierta,
tu voz es el sol que me colora,
de poemas es mi razón,
de ti el corazón que sólo te contempla.

Inútil es enredarme de orgullo,
soy tuyo aunque me penetre el miedo,
soy ese constante cielo que se fía de tu instinto,
¡qué abismo más profundo el de mis ojos!,
que estés aquí con esa mirada,
que tus labios más que un beso
sean como un ave arrollador,
que de amor me invadas
y seas ese brazo que se descubre en mi pecho.

Te deseo,
te quisiera mi lazo,
que me cubras con tu temblor,
que me contengas,
que como una flor que brota
me murmures en el tiempo,
quiero tus pensamientos en mí,
quiero tu cuerpo,
tarde o temprano pero tu cuerpo,
convertido en virtud y sangre de mis sueños.

Por ti me agito en todas direcciones,
suspiro, admiro, quiero,
por ti el mundo entero sabe a mi destino.

Somos nosotros cuando amamos,
nosotros cuando entre las horas,
tú a mi lado y yo enredado en tus cabellos,
nosotros,
cuando tu espalda es el silencio
y mi espalda el declive de tus besos,
nosotros, somos nosotros,
la misma suerte pero juntos.

Por ti empiezo hombre,
entonces tus ojos abiertos,
por ti el poeta descubre lo que nadie conoce,
y tú eres aurora,
por mí tu íntimo sentir despierta,
y mi boca espera por ti y te busca,
por ti te apoyas en mis hombros,
por mí ahora me miras y te miro.

Resumiendo,
tu amor me lleva tiempo,
es el mismo amor de anoche,
el mismo de mis palabras,
tu amor me contempla y viceversa.

T de S
MRGC
Namaste

Para que tú escribas

Para que tú escribas


Para tus mejores versos,
tengo ese manantial de miradas
que te descubre siempre a mi lado,
los labios que buscan refugio en ti,
ese beso que besa hacia tu beso
donde tu alma existe,

tengo el alivio de sentirte,
el diviso que para mí serás,
las manos que son tus manos
de anoche cuando dormía,
tengo el sendero dentro de mi corazón,
y el calor de hogar que te espera.

Para tu mejor poema
tengo la puerta de mi fulgor,
ese dulce tierno amor de anticipación
que se descubre en ti,
esa sucesión de caricias que no pueden
asumir las palabras,

tengo el tiempo que desbarata buscando
los recodos de tu piel,
tengo el vergel hollando las hierbas,
donde tu cuerpo y mi cuerpo rendidos.

Para tus mejores rimas
tengo un camino abierto de hojas,
el lecho donde duermes, donde lees,
el calor de tu sueño,
para que tú escribas me he vuelto dueño
de tu desnudez y de mis silencios,

soy voz de cada gesto,
tiemblo en el aire a por tu encuentro,
soy árbol de tu calma cruzando tu pensamiento,
me ocupo de tu razón,
de las flores y de cada pétalo,

soy el pájaro de tu viento
y el brazo a tu cintura,
de ti la armonía y el instinto,
del amor,
una rendida emoción que la ilusión entrega.

Para tu poesía nueva,
dejo quieto y disperso
todo lo que a todo envuelve,
la libertad,
la fragancia,
el suspiro,
la elegancia,

le doy la bienvenida a los espacios
de amarte como te quiero,
y tú casual,
y yo, ecos que viajan desde el fondo de mí,
que enlazan tu sangre a mi sangre,

¡del aire es el aire de las calles!

Para que me esperes,
yo te entrego la luna
entre las vestiduras de mi nombre,
este poeta hombre sostiene tu mano,
para que tú escribas.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 24 de febrero de 2014

Tu melancolía

Tu melancolía

 
Para mis labios basta tu aliento,
para mis ojos tu libertad es suficiente,
para mi piel tu cielo de nubes es todo el motivo,
para mi camino,
sólo tus huellas me pueden guiar.

Por quererte amar,
me abracé con bravía al torrente río de tu alma,
por ansiar la calma,
fui el rocío que abandonan tus olas,
cuando te vuelves sombra en mi arena,
horizonte de estrellas y cantar de mi viento.

Mírame,
tan sólo un momento,
como a los viejos árboles de cercana luna,
tócame con ternura,
acógeme con tu voz,
despierta en mí los pájaros
que supo alguna vez el amor y dame tu calor,
mi boca será el fuego que irá tras de ti,
temblando y en silencio.

Como un puerto lejano,
mi soledad se volverá un sueño,
llegarás en flor y yo me vendré agua,
como un racimo de manos
tu nombre será el norte y el sur,
y marcarás mi ansiedad,
y te desnudarás en lluvia,
y yo pondré una barca amarrada a tu piel,

¡me besarás mujer!,
el hombre que te escribe responderá
por ti hasta tu último grito,

¡y gritarás!,
por cada palabra que reconoces de mí,
tu melancolía.

T de S
MRGC
Namaste

Anam Cara

Anam Cara

 
Un instante puede ser,
estar bajo la sombra de un árbol
como en la tranquilidad de un desierto,
como ese deseo de partir sin querer hacerlo,
y el silencio que responde con gotas de lluvia,
y el sonido del susurro de las hojas,
y las palabras que no puedo pronunciar
sin estar a tu lado,

un instante en el que recorrer tus labios
al decir tu nombre,
y tú abrazándome con tus ojos.

Tócame,
donde nadie ha podido,
donde mi alma es el infinito y la distancia
tan sólo el cielo,
tócame, intenta conocerme,
no te pido que me ames no más lo suficiente,
y deja caer un par de lágrimas,
vivir es detenerse.

Me desespera el aroma que la paz esparce,
quiero tus rincones,
alguna risa y tu silencio,
quiero el aire de estarte mirando
como se busca un color mojado,
y en un instante esperar un quizá de ti, definitivo,

quiero, poeta al fin,
lo mucho que no te he dado,
mi cama y mi mesa y mis pasos,
y mis tiempos de mi amor posible cada día.

Un instante puede ser
el viejo reloj que te presiente,
y tú colgada de mi cuello a punto de besarme,
y tú envuelta de mí secando de a poco los recuerdos,
¡es constante mi inquietud de vencerme a ti!

quiero subir por tus hilos,
quiero seas el camino por donde bien resbalar,
quiero tu interior sin miedo de verse en otro tiempo y lugar,
quiero apreciarte detenida,
y mis sábanas con restos de calor a ti.

En torno a tu cintura ansío mis manos,
de palabras sin terminar,
de poemas que se van tejiendo en tu cadencia,
como si Anam Cara fuese el gemido de una piel inmensa,
como si algo,
como si un trozo de madera
quedara por siempre tieso penetrando el corazón.

Anam Cara es ese nuevo aliento que merodea,
es ese náufrago que halla los restos,
el sitio donde nadie podrá decir
que no somos dos,
dos los instantes,
las razones para ser,
hombre y mujer sin miedo a lo que vendrá,
la complicidad,

un instante puede ser la otra mitad,
la curva que inicia,
el gesto final.

¡Que te quiera en silencio no es menos querer,
es encontrar en el silencio más fuerzas para mí,
pensando en ti,
pensando en ti!

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 22 de febrero de 2014

Igual que un poeta

Igual que un poeta

Igual que un poeta
que se refleja en los árboles,
o como el viento que asalta el follaje
y su cuerpo se reinventa,
igual que el alba cuando abre los ojos
y transparenta,
así vibro detenido en ti,
así mis alas derraman en todo tu espacio,
así desnudo,
siempre tu aire.

Igual que abrir las puertas a un suspiro,
esperando la mirada
igual que el silencio,
igual que tu nombre y mi nombre
esparcidos por el suelo,
como el poeta cuando se obstina
en llegar secreto y despertar en goce,
así cada cosa la engendro por ti,
despojado,
sintiéndote en los labios,
así creces en mi sed,
tú subes desde lo más hondo de mí, me habitas.

Como el grito que contra un muro
el poeta despierta en su piel,
igual que el vergel que el sol acaricia,
que se desvive roído siempre repetido,
igual que el camino entre irse y quedarse,
así estás de cerca,
así de inalcanzable,
así como mi Tinta de Sangre,
me miras, te miro,
nos miramos.

Así de casual e indiferente como un espejo,
así el poeta cuyo reflejo es una pausa y su vértigo,
así de disperso el tiempo cuando te siento,
te dibujas en el cielo,
te pierdes en la luna,
te convocas al destierro y vuelves en revuelo
de hojas y de lluvia,
y el poeta toca tus hombros y tú desnuda,
y el poeta te busca,
siempre te busca por buscarte Poesía.

Así la cima que detiene su vuelo,
así el poeta que en cenizas toca tu pecho,
y tú despiertas encendida,
y tu mundo cede ante una ingenua pregunta,
¿me amas?,
insisto, ¿me amas?,
y el poeta se acerca a tu cara y te besa,
y el poeta deja su pasado,
y el poeta, como sus manos,
te toca sintiéndote un sueño.

Igual que un poeta que enamorado
vuelve como la aurora y el ocaso,
igual donde todo acaba y empieza
como un profundo cielo que imita,
así mi amor que cuenta esta historia,
de un infinito último verso,
de una palabra que no se resume,

así el poeta no tiene fin,
y yo te amo,
de todas las maneras que valgan.

T de S
MRGC
Namaste

Me lleva a ti

Me lleva a ti


La luna que mis ojos
derraman en mis ventanas,
me lleva a ti,
¡parece como si la tocara!,
como si mi cuerpo en el aroma
de su blanca piel, se desnudara,
como si todo lo que existe fuesen las manos tuyas,

y de a poco me tocas,
y de a ratos me olvidas,
todo me lleva a ti,
mi tiempo es a tu orilla.

Tú decides si ser raíces en mi corazón,
si pensarme todo el día,
si salir a buscarme,
sólo tú sabes que en mis labios se repite tu nombre,
sólo tú comprendes a este hombre,
que te abriga en sus brazos
sin salir a por nada más.

Me lleva a ti ver a esa flor abrirse,
su brillo fresco en el aire,
el paisaje leve que son sus pétalos,
la quietud de su voz que perdura siempre
como un oculto fuego,
me lleva a ti ese pájaro efímero y las hojas,
y el amor que encierra mi pensamiento,
y la realidad más terrible de este mundo,
Tú allá y yo aquí.

Este poeta sabe de impulsos,
por momentos quisiera ser la fuerza que
transforma la distancia en nada,
por instantes quisiera contemplarte,
y llevarte donde el viento se lleva los ruidos,
a mitad del río donde el agua es eco,
a merced del silencio donde el puro amor,
donde un gesto desnudo ensaya tenerte,
y en caricias ser más que un amante,
ese hombre que es la vida,
que propone la medida para que no te vayas.

Me lleva a ti saberte,
desearte en el día,
encarcelar la noche para hacerte dueña,
mirar las estrellas como en un marco,
y entender que ahí está
el resto de nuestra vida. Me lleva a ti soñar con quererte,
querer sentirte,
conquistarte,
descubrirte,
y que entre nosotros crezca la ropa en las mañanas,
y nos propongamos volver más tarde,
para amarnos otra vez.

Rozarte en la ausencia y la nostalgia,
dormir contigo entre palabras,
tus manos como si mis manos,
tus labios, que siempre supieron,
lo que no dices,

¡todo me lleva a ti!

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 21 de febrero de 2014

Dentro

Dentro


Dentro hay un encuentro,
un reto,
una oportunidad para amarte de
mil maneras
antes de tocarte,

¡hoy, como siempre,
tengo ganas de ti!

Aquí te pienso a la misma hora,
toda tú me suenas,
cual péndulo remansas el aire
bajando por mis ramas,
y te espesas,
y en la comisura de mis labios te quedas,
y fronda de luceros me miras,

¡vaya sorpresa la mía!,
sin conocerte me siento asomar en tus ojos abiertos.

Dentro es como si fuera un sueño,
un reposo que abruptamente despierta
robándome los sentidos,
dentro es como si un río íntimo fuese vigilia
del amor nuevo,
de esa gota de rocío nunca herida,

dentro es como la punta de una espina,
si la acaricio, es mía,
si la enfrento, será que aún no he aprendido a amar.

Dentro
el viento y el alma se debaten,
se contagian de silencios,
se insisten en los paisajes,
dentro te toco sin otra fuerza que tu cuerpo,
tu cuerpo que hoy es cárcel de mi cuerpo,
y se me van los dedos a por ti,
y el amor me estremece en un dulce suspirar,

¡con Tinta de Sangre es que escribo,
mis palabras son árboles,
y una lluvia de hojas es tu pequeña cicatriz!

Dentro dices tuya,
tu más dulce secreto,
tuya como una canción de rayo de luna,
tuya como ese juicio que surca,
que ya no puedes,
que es fiebre que enciende,
y digo mía,
callando más pero amándote,
aceptando
que te busco entre la gente,
que no hago más que desearte
hasta que me duermo y despierto.

Dentro me doy cuenta que empiezo de nuevo,
que hay ojos que miran,
que hay labios que sueñan
y que yo te espero,
dentro,
como un tumulto sediento en el pecho,
como si tu voz me inspirara,
como si por amarte y tú enamorada,
nos llevara un mismo afán abierto.

¡Ay de este deseo que cree ser mío y no es mío!,
sin nombre murmuro tu nombre,
y tú un suspiro.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 20 de febrero de 2014

Para amar a distancia

Para amar a distancia


Para amar a distancia necesito,
convencer a los instantes
de los besos,
que sepas que te espero,
cuando la noche no llega
y cuando el día,
cuando ha despertado el viento
llevando los TE QUIERO de mi alma hacia tu alma,
porque amar a distancia es lento,
es un tiempo sin rostro,
es en mi vida un VEN PRONTO,
es un mar de pasión en una costa lejana.

Para amar a distancia yo creo,
que tu voz siempre se acerca
dos pasos hacia la luna,
que el agua a tus pies rendida, me llama,
que entre las sábanas con mi nombre pecas,
porque eres libre agitando tus alas,
porque te escucho gemir imperativa de amor,
porque amar a distancia es trazar un sendero,
es saberme tu dueño y TÚ,
esa excusa sutil en cuerpo de mujer
que me hace estremecer,
porque apegada a mí TÚ estás,
y así te siento.

Para amar a distancia yo escribo,
y mis palabras se van de mi cuerpo gota a gota,
se van mis manos a por tus manos,
se van mis gestos,
todo de mí en la mirada se va cuando te sueño,
porque amar a distancia es verte pasar,
es abrir y resbalar por el azar,
es la canción que nadie puede callar,
es tu nombre sabiendo a rama ligera,
porque frágil y delicada,
te meces, no te quiebras,
porque el aire te condena a mi silencio.

Para amar a distancia le arrebato
a mis sentidos los misterios,
me cubro de hojas que el árbol a deshojado y
en íntimos deseos dejo mis huellas,
algunas ingenuas, otras puras,
algunas cobardes, otras que juro,
porque mientras te ame
y la brisa juegue con las flores,
porque mientras mis labios
no hayan probado tus labios,
me llenaré de lágrimas amándote a distancia,
porque si TÚ me acaricias,
yo no te dejaré de mirar.

Para amar a distancia acabo con todo,
deshago la soledad y camino sin tiempo,
me enfrento a las piedras,
no temo al desierto,
soy a veces raíces,
otras rayos en el vasto cielo,
porque el amor es en mí un ancho valle,
un acaso se alegra el paisaje,
porque en la lluvia te encuentro y
un amplio río es tu piel,
porque amarte a distancia, mujer,
es declamarle a este poema que llegaré a ti un día.

Para amar a distancia
quiero tu forma misma hasta las nubes,
y después sólo se trate de acostarnos juntos,
y desnudos,
y hacernos el amor hasta apretarnos el corazón,

para amarte a distancia,
y llenarme la boca de ti,
para amarte.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 19 de febrero de 2014

Ladrón de memorias

Ladrón de memorias


Como un ladrón de memorias
temprano en la mañana,
algo antes de que tú despiertes,
me despojo en las ventanas,
me gusta ver llover entre las hojas,
la quietud de las sombras
que parecen remendar mi piel,
me gusta verte en mi cama,
recorrerte con mis ojos
desde el lecho hasta las ramas,
y como un ladrón de memorias
escucharte soñar.

Es fácil mirarte desde los hombros,
así como se abre el verdor de la tierra árida,
y el azul de tu aire que es el aire de mis palabras,
y el muro de tu cuerpo acudiendo a mi memoria,
y yo como un ladrón,
que te vivo en el amor y tras de mí los deseos,
que soy tu afán y te contagio,
y tú, aún durmiendo.

Tu piel caída resuena en mi pecho,
mis manos derribas,
bregan por la libertad
de ser tu fruto en la tiniebla,
no quiero un pedazo de tu vida,
te quiero a ti,
sin límites,
adonde no llega la realidad, a ti,
cuando yo sólo sea el viento que asoma de tus labios.

Donde mi nombre deja
quiero tus brazos,
ese anhelo que no se esconde,
que crece gimiendo,
ese frente a frente sin más horizonte que un latir,
vuelto de espaldas y así,
y otra vez a tu encuentro,
como un ladrón de memorias,
de ti estoy estremecido.

Bien sé que eres TÚ la de las formas y los sueños,
la del hombre enamorado que tú esperas,
la de la mujer que aguarda siempre,
la de ese mundo tuyo donde soy yo mismo,
bien puedo dejarme abarcar por ti unos instantes,
para besarte,
para que me ames,
para que la lluvia no sea más que tu luz,
mis dos bellezas iguales.

Como un ladrón de memorias
tu sentir sucede como debe suceder,
sin previo aviso,
y en el piso,
todo y tanto alrededor,
tus ropas son como olas
que me golpean a los pies,

y yo como un ladrón de memorias,
y me imagino un nuevo día.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 18 de febrero de 2014

Mi musa en sueños

Mi musa en sueños

 
Como sueños de papel
colgados del cielo,
como versos de miel
en terciopelo sus alas,
como la enramada de versos que vibran
en deseos de colibrí,
como la arena vestida que descansa de secretos,
como un corazón de madera que llueve en vago jardín,
y nada más,
atardecida infancia,
aguas que se supieron alguna vez tranquilas,
¡pero ya no!,
una mirada, que tiembla lejana y titila
en un pañuelo blanco,
pasos cansados y un campanar que escapa
de la humedad de los labios,
así mi musa en fragancias,
un gemido desconsolado en grito franco y cenizas,
una aridez que se apiada de la desventura de un dolor,
un cuarto desierto de tarde,
sobre los tejados que sollozan y arden,
un silencio que llega solo y cae y comprende,
como sueños en mariposa,
así mi musa pende de un invierno que la mece,
que se parece al tiempo o a un horizonte sin hojas,
o a una espiga herida de sol,
o incluso al amor,
cuando desata en rosas lo que la boca teme,
así los sueños de musa llegan,
llevándome siempre con ellos muy lejos,
volviendo mi alma un hilo delgado y sediento,
que semeja perderse en una olvidada huerta.

Nunca sabrás mis alegrías,
nunca habrás de enjaular en tus días
mis pájaros de promesas,
porque mía es la palabra que te acaricia y te deja,
como el viento seduce a las nubes,
así la soledad de mi voz,
bajo la rocío luna que aún te espera.

T de S
MRGC
Namaste

Derramaré mi boca en ti

Derramaré mi boca en ti

 
Derramaré mi boca en ti
con el propósito de besarte,
la derramaré en silencios,
como un ave en pleno vuelo
y sed de conquista,
cuando el nombrarte sea insuficiente
y tu nombre sepa herida,
y el sol se vuelva rincones de tu piel y de mi cuerpo.

Derramaré mi boca en ti
cuando mis labios sean un manantial urgente,
y el deseo un espejismo de penumbra en gritos,
y gemidos de follaje en llanto,
la derramaré en gajos de espera,
en la sed erecta de los excesos,
cuando gires en torno a mis cielos
en un suspiro gesto de hilos,
y en mi camino se anegará tu esperanza,
y te sabrás descalza,
y me sabré dubitativo en tus ojos.

Derramaré mi boca en ti
y quemaré los sueños en tempestad de mi rostro,
las horas se volverán un animal doliente
de prófugo vibrar y arena oscura,
y te abrazarás a las dudas de un amor
que no comprendes,
tú te entregas y no me tienes,
tú te vas y yo voy tras de ti.

Derramaré mi boca en ti
y serás la lluvia de un sueño páramo,
querré ser el remanso de tu sexo
en rocío y tú me pedirás río,
torrente caudal en caricias,
insaciable sabor que no cambia,
derramaré mi inocencia en tu alma,
y desnudo casi blanco te diré TE AMO.

Derramaré mis manos en ti,
hecho del tiempo,
perdido en agua.

T de S
MRGC
Namaste

Demasiado ruido

Demasiado ruido

 
Cartas vacías son arrojadas cada día
por debajo de mis puertas,
de palabras ausentes silencian mis lágrimas,
sólo me confunden,
los recuerdos llaman pero el crepúsculo
se vuelve un cono
silencioso de mis sombras,
las huellas caminan solas como si
mi voz en alto ya nadie pudiera escuchar,
demasiado ruido a mi alrededor.

Ruido a sueños que se quejan
de las heridas del diario vivir,
ruido del odio que nunca aprende y margina,
ruido haciendo de la soledad una enorme pared en cáscaras,
de fotos amarillas y vencidas,
ruido a comidas frías y nombres sin sonido
temerosos de un quizá,
ruido a la verdad,
a sea verdad que duele,
enterrando entre las sábanas
esa vieja costumbre a polvo y a humedad.

La savia de ser un hombre
me pesa en las piernas,
lo casual de sentirme mujer
aísla mi corazón del nosotros,
demasiado ruido en mi rostro,
mi aliento se vuelve cenizas
al igual que las alas de mi piel,
el aire ya no me respeta tan sólo da vueltas
y vueltas y más vueltas,
en un ruido de viento mirando en laberinto,
todo se vuelve distinto,
la oscuridad un látigo,
de ruido tan necesario como desaparecido y mordaz.

Tal vez ser uno mismo signifique ser dos,
quien creo ser y quien soy,
hoy aquí,
demasiado ruido a mares poblados,
a informes caminos de destinos en cruz,
ruido a luz,
de campanadas lejanas perfumadas en tierra,
todo es demasiado rápido
consecuente e inmóvil,
lo que existe se vuelve muerte,
como un árbol callado de hojas
en un solo banco de plaza,
demasiado ruido rodando a los tumbos,
demasiado ruido en el mundo.

Entre indefensos extiendo una tregua
pero las estrellas no me oyen,
demasiado ruido a mi alrededor.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 17 de febrero de 2014

Agustina

Agustina

 
¡Quédate,
que mis palabras no quieren volar!,

que tu cuerpo de mujer
se parece al mundo,
que soy el hondo vuelo de los
pájaros cuando te siento,
que el amor es como vasos en mi pecho,
que no calman mi sed pero se siguen llenando,

¡quédate,
que todo en torno de ti da vueltas!

Un racimo de soles se visten para ti,
como creciendo súbitos desde mi alma,
una pálida calma de recién nacido me acompaña,
como esa vastedad de pinos,
como si la tierra hablara,
¡entonces quédate,
que tu voz misteriosa es boca en el viento!,

¡quédate,
sacudiendo tus viajeras manos a mi silencio!

Un volumen de besos arrojo
para que tú me oigas,
entre huellas de gaviotas suaves voy trepando
a fin de tus manos,
porque tú todo lo llenas,

¡quédate!,
con tu amor sin palabras,
como un collar blanco,
¡quédate!,
como el otoño,
como las hojas que caen y simplemente
acarician el agua.

Me siento viajar como desde una barca,
y me estiro en brazos de coloridas flores,
y me aquieto en el regazo de tu nombre,
y parece que he venido a dormir en tu vientre,
estoy vestido de gris en un velero de rosas,
estoy montado en una única ola,
yo te recuerdo,
tú me conoces,

¡quédate!,
casi fuera del cielo eres esa niña venida de lejos,
casi cerca del cielo con tus ojos abiertos al rocío,
casi camino,
casi mis alas.

Juego todos los días a descubrirte,
como un sutil visitante de tu cabello,
con mis dedos,
desde que yo te amo,
escribo tu nombre entre las estrellas,
se desviste la lluvia cuando yo te llamo,
¡un día responderás, lo sé!,

¡quédate!,
déjame que me calle,
déjame acostumbrarme a ti.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 15 de febrero de 2014

Consecuencias

Consecuencias

 
Y sin pensar en las
consecuencias,
me enamoré,
con ese tiempo que otros abandonan,
como mirar un árbol sin descanso
y aceptar que es por su bien que siga erguido,

me enamoré,
para morir un poco,
para perderme en un solo indicio.

Me sigue haciendo falta partir,
imaginar proyectos,
decirte al pasar que es natural que yo me
haya enamorado de ti,
me sigue haciendo falta extrañarte,
pedir que me rescates y rescatarte,
y cual postigos de lluvia de casa abandonada,
sumarme al desconcierto
de comprenderte al alba y en silencio.

De tu piel yo quiero las miradas,
esa infancia que genera tu sumisión,
de tu corazón quiero la cárcel de tus ojos,
ese primer deseo y que Dios me ampare,
que transgredas, por ejemplo, al buen amor,
y me desnudes con audacia,
y me desgarres el cuerpo con tu cuerpo,
y que a ciegas te vuelvas el aliento de mí.

Me enamoré,
camino descalzo siguiendo en garabatos mi destino,
de nosotros mismos hago el amor,
el amor que es savia dulce que nos conduce,

me enamoré,
como preludio del placer
del amor que tú esperas,
y tú así, enamorada y clandestina,
y yo aquí,
con las noches de tu aroma,
con la sangre de tus labios,
con el vértice de tu calma,
el amor que me das y del que yo vuelo.

Sabiéndote poco a poco
y sin pensar en las consecuencias,
me enamoré,
mirándote a los ojos,
depurando tus gestos,
convocándote a mi lado,
me enamoré con mis manos incrédulas y libres,
me enamoré y es simple,
seguro estoy de amarte así.

Usted es la respuesta,
usted que me espera,
usted, que siempre estuvimos tan cerca,

y me dejo caer en tu nombre
por el amor que me destinas.

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre

 

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 14 de febrero de 2014

Recuérdame

Recuérdame

 
Recuérdame cuando me olvide,
con tus manos recuérdame,
lo suave que tu amor se desliza hacia las mías,
recuérdame que mis dedos se detengan en tu boca,
que reconozcan tus ojos,
que en tus labios, con la suavidad de un ala
dejen una palabra que parezca tocarte,
que sientas desnudarte como el agua,
¡recuérdame!,
lo mismo que me lees en un libro.

Recuérdame,
tú sabes que a veces lo ignoro,
que aprendo de ti a todas tus horas,
cuando me miras como si fueras a hablarme,
cuando me hablas sin estar conmigo,
cuando a mi lado te distraes y yaces como el amor mío,
¡recuérdame!,
y deja tu cuerpo callado y tu cabeza en mi pecho,
y deja tus ojos cerrados y acaricia mi pelo,
y abrázate a mí a cada rato.

Recuérdame despacio,
como el mañana que se acerca
o las nubes que se eligen,
despacio,
como ese lento de la flor que desconfía
de la mano que la acaricia, despacio,
como las ventanas que sin mucho ruido
parecen deshojar el paisaje,
¡recuérdame!,
como el azar que sabe a nosotros.

Recuérdame horizontal,
como cuando tú me mirabas y acercabas,
y en perfecto equilibrio cabalgabas rendida,
y por un beso que querías llegabas con temblor,
¡recuérdame!,
que el amor es ingrávido cuando somos tú y yo,
que el amor es en todas partes
cuando nada hay más que amor,
que el amor, cuando mira sin mirar,
en los espejos deja el alma que no se da.

¡Recuérdame!,
ven a mí desde ti,
déjame en la piel tus labios para pensar sólo en ti,
en tu cuerpo,
en la paciencia que me inspiras,
en esa fuerza con la que el olvido y los años no han podido,
¡recuérdame!,
hoy me siento despojado, como solo en el aire,
hoy quisiera inclinarme contigo hacia la misma corriente de agua,
y así poder vernos,
y reconocernos,
y ver que hay un todavía cuando nos pensamos.

Recuérdame cuando me olvide,
que eres TÚ a quien yo amo.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 12 de febrero de 2014

No pretendo

No pretendo

 
No pretendo nada,
sólo me tomes de la mano,
quiero quedarme sintiéndote.

Dicen los poetas que llevas un pedazo
de cielo estampado en los labios,
dice la luna que sin pensarlo yo acudiré a ti
en busca de un TE AMO,
dicen que nada preguntarás,
que tu loco amor será la respuesta,
que la mirada de tu puerta abierta será mi mayor condena,
que los momentos más intensos de mi vida
saben de tu boca,
dicen que tienes una sonrisa hermosa.

No pretendo conquistarte,
ya eres mía,
mía de todas tus formas,
la noche tuya es la noche nuestra,
la quietud de tus horas, mi alma entera,
no pretendo ser el hombre que te espera
ni tú la mujer que quisiera,
quiero corresponderte,
sentir en mis brazos tu silueta,
enredar mis dedos en tu cabello,
y entregarte todo mi amor, así, tendido a tu lado.

¡Bésame con un suspiro!,
quiero un pedazo de luna en mi bolsillo,
quiero amarte en dosis precisas
y asomarme a ti y cubrirte,
con un corazón que sienta hasta el infinito,
con un rostro donde es preciso una moneda arrojada al aire,
si la rosa es el silencio que aroma,
si en tu cuerpo tu mejor rumor de la piel mía.

No pretendo que te encierres en mis ojos,
quiero quedarme en vos,

saberte feliz y a la deriva,
aceptar tus dudas y tus deseos,
no pretendo llenarte de libertad si ya lo eres
siendo inocente,
no pretendo la costumbre de dejarte a solas,

yo quiero sostenerte y tocarte,
yo quiero tu natural tendencia,
ni más fuerte,
ni más linda, sólo tú,

y sorprenderme cuando te pienso,
y pintarte en las paredes sin ojos,
¡ya lo sabes!,
me gusta tu profundidad.

No pretendo esos amores que cambian,
ni el que recorren los que olvidan,
no pretendo casi sin verte amarte,
sólo me tomes de la mano,
sólo descubras mis labios,
sólo me ames,

¡quiero me cuentes tu último sueño,
yo te ofrezco mi última palabra!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 11 de febrero de 2014

¿Qué esconden tus ojos?

¿Qué esconden tus ojos?


Dime lo que existe entre tu boca y mi boca,
si el amor se disfraza de memoria,
si es pecado la locura,
dime lo que escondes mujer
en el amor,
con tu cuerpo recorriéndome hasta el recuerdo,
dime si tu piel es mi piel
haciendo al tiempo irreverente,
dime lo que escondes que te apasiona tanto.

Dime lo que esconde tu silencio,
si desnuda es tu dulce voz en el azul del cielo,
si tus palabras no dichas se adueñan de mi aliento,
si de vez en cuando le permites a la noche
el eco del nombre de quien amas,
dime que no estás donde te suelo buscar,

quiero ser tú misma cuando te encuentras lejos,
quiero el color de tu mirada
y saber que me amas,
dime que me quieres, que me deseas.

Dime que el azar te oprime,
que la sinrazón no te perdona,
que vernos
es esa parte de la vida que siempre rescatan las poetas,
lo que acecha primero,
las manos profundas,
el fuego oculto de los poemas,

dime que el vallado de los cuerpos caerá,
y así tú estarás en mí
y yo me poblaré de pájaros y hojas,
dime que me mirarás con el fulgor del amor
y tras de ti los deseos,
que un inmenso nosotros nos aguarda,
que nuestra realidad es más honda que esta realidad,

que podemos comprendernos y ser uno,
que podemos ser donde el viento entre los juncos,
que el puro amor es esa lluvia que nos besa la frente.

Dime que esta vida no me pertenece,
que es tuya,
como tuyo el afán que te roza y que te besa,
dime que todo lo resumes en soñar un amor soñado,
que me sientes y me sabes de ti enamorado,
que me contagias cuando me tocas,
que me pierdes como a nadie,
que me amas como nunca,

dime que conmigo estarás donde esté,
apto sólo para la vida de dos, sin muros.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 9 de febrero de 2014

Si fuera

Si fuera

 
Si fuera colores,
pintaría los trazos
del amor y de la voz,
si fuera aire cual escultor,
tallaría las piedras hasta tu nombre,
si fuera una tarde de café frente a ti,
regresaría vez tras vez hacia tu rostro,
para mirarte amándote,
mientras brota un silencio
que crece y nos abraza.

Si fuera ese escrito,
que con palabras fuese al mismo tiempo
suspiros y caricias,
brisas y mariposas,
si mis manos pudieran tomar esa rosa
para ponerla al oído,
y sentir como se arroja el rocío a los pétalos,
si fuera temblor gigante como una ola de viento,
si fuera por un momento los pasos
donde tus pasos me llevan.

Si tu piel murmurara en mi alma
y se elevara como a punto de arder,
si fuera un raudal de sed
y el sol desgarrara las nubes mientras llueve,
si en los labios mis ojos miraran,
si en tus labios el alba se sintiera un beso,
la llama en derredor por besarte y tenerte crecería,
y yo envuelto entre sábanas y tú,
tú, ese balcón que juega a llamarnos,
mirándonos abiertos, despertando.

Si fuera las horas de una lágrima pronta,
como volver los dos a suspirar
formados por el aliento,
si fuera dos cuerpos que son por dos veces,
la noche y la raíz,
el amor y el aprendiz,
el cántaro roto interminable del corazón,
si fuera el amor un súbito florecer de las hogueras,
las calles, los arroyos,
la luna, huellas de pies descalzos sobre el pinar,

si fueras tú, bajo el agua verde de las hojas,
si fuera yo, el hombre que te besa hasta el amanecer.

Si pudiera equivocarme,
si por un instante ser más tonto fuese mi perfecta seriedad,
si la verdad sobre mí no se leyera
y hubiere que imaginar cada instante de mi vida,
si la poesía sólo hablara,

si fueras la mojada puerta cuando desnuda,
el viento en calma cuando te miro,
las ropas interrogando si el nombre tuyo,
si el nombre mío,

yo seguiré llamándote para verte pasar,
prolongándote,
como un deseo lejos de la palabra,
resbalando poco a poco hacia ti.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 6 de febrero de 2014

Te amo, me amas

Te amo, me amas

 
Te amo, me amas,
no preguntes por qué,
yo quiero cada parte de ti
como un beso arrojado al tiempo,
un amor que puede tocarse con las manos,
que puede abrazarse,
yo quiero donde se mecen tus más hondas miradas,
te amo, me amas,
mis labios quieren lo ilimitado del amor.

Te amo, me amas,
y así tú irrumpes en mi alma,
eres ese poeta con la voz de un niño que tiembla,
esa corteza que arde el sol con bravura,
estás llegando a mi lado
pero por cábala no lo digo,
llegas con tu mirada,
con el misterio de tu boca,
te amo, me amas,
te quiero más que las nubes jugando a encontrar el mar.

Te amo, me amas,
todo es como una ronda en la que nos hacemos dormidos,
los ojos, las manos,
todo parece ascender con una simple claridad,
nada me dice tanto como tu nombre,
me creas cuando me amas,
me agitas estrechándote a mí,
me gozas cuando el tiempo es más tibio,
me abrigas, cuando el poema inconcluso resiste,
te amo, me amas,
nada importa si tú existes.

Hay un lugar que yo me sé, que es nuestro,
un lugar donde los días pasan
tal el agua que cae rendida desde la fuente,
te amo y suspiras,
me amas, y me nombras sin más,
te amo, me amas,
tu cuerpo está a mi lado,
es fácil como una hoja,
suave como una brisa,
de ojos cerrados como el silencio
y yo te miro,
y tú me miras,
te amo, me amas y me acaricias,
mientras yo te tengo.

Te amo, me amas,
mis cabellos se inquietan y te deseo,
que estés conmigo me torna breve,
por estar contigo cobro alas,
mi amor de ti te busca sin raíces,
amor de siempre,
amor de cielo,
tu amor de mí me entiende,
codicioso el fuego ciego y enamorado,
así me amas,
así te amo,
escríbase: tú naces de mí, aquí me quedo.

Te amo, me amas,
y yo loco lleno de ti y tú,
tú tienes lo que busco,
¡tú lo tienes!,

te amo, me amas,
y tú y yo esperando.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 5 de febrero de 2014

Sabor a ti

Sabor a ti


Tus ojos abiertos,
los pies mojados por la lluvia,
tu cabello a merced del viento,

y tus labios,
que parecen ser los únicos que están
donde deben estar,

¡coincide conmigo!

En el lejano cielo de ave su vuelo,
que en despacio soplo nos sueña al soñar,
coincide la luna,
que en su sendero nos piensa,
en el sosiego de las estrellas cuando
las manos bregan por alcanzarlas,
conmigo,
cuando en las noches capturo tantos mundos
a fin de coincidir.

Te buscan mis ojos desde este lado
persiguiendo los tuyos,
quisiera mi voz emboscarte
para que nunca despiertes,
y coincidas conmigo en un poema,
donde el lenguaje silencioso es preciso para decir,
coincide conmigo,
como esa llovizna gris que a las ventanas
parecen sus gotas acariciar,
conmigo,
mereciendo el exceso de confundirnos y ser sólo uno.

Mírame,
y yo me reconoceré en los ojos tuyos,
piénsame, y existiré para que puedas encontrarme,
y si me encuentras sin motivo, háblame,
y sabrás que me conoces desde antes,

conmigo,
y hallarás a ese niño dormido entre las espigas,
y dibujarás una sonrisa toda vez que
cierres los ojos en voz baja,
y así, momento a momento seas la dueña de mis latidos,

conmigo,
hasta que todo de mí hayas descubierto,
el amor mío,
el sol naciente,
el amor que me diste.

A veces siento que eres la mujer a mi favor,
esa voz que no me olvida,
a veces creo que eres esa fiebre que me despierta,
ese frescor,
ese latir,
a veces quisiera coincidir donde nada ocurre,
donde sólo hay nosotros,
donde tú desnuda y yo, con sabor a ti.

Coincide conmigo,
que los pétalos en la cama no florecerán,
que se agotarán por soledad,
coincide conmigo,
y yo seré tu sueño y tú mi viajero,
y tú me dirás TE AMO y yo,
yo sabré que nada falta si coincido contigo.

Coincide conmigo,
que estos versos no tienen palabras,
que tienen miradas,
las miradas de siempre de tus ojos.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 3 de febrero de 2014

Calle poesía

Calle poesía


Me gustan las veredas angostas y de piedras,
andar cual hierba
mudando entre hojas secas,
me gusta detenerme cuando todo está oscuro,
y seguir donde nadie,
y tropezar con la vida,
y ser una gota que por un instante es fulgor,

me gusta el amor,
es lo bueno de estar a tu lado.

Sobre mi corazón llueven alas de pájaros,
mi tiempo es un asalto de beso en beso
por la ansiedad de tu amor,
a veces desespero por la hora húmeda de tu ternura
y te extraño,
como se extraña el amor de los brazos,
como esa tierra que contiene el alma y es fuego,
a veces dos cuerpos enredados no son nada sin los labios,
a veces me llamas y te digo
¡aquí estoy!

Se me van de los dedos caricias sin pausa,
se me va de los dedos el viento tuyo y mío,
por floridos senderos, rodando,
y en las manos,
en los ojos siento una mesa
y dos sillas rendidas,
y el cristal en su centro
y una dicha que no sacia cuando te pienso,

¡es que tú y yo nos merecemos esas miradas
que asombrados y en silencio!,
que tú y yo decretemos el tomarnos de las manos,
buscándonos,
encontrándonos,
ardiendo desde la puerta,
que no dejemos para mañana
lo que ya tiembla en el cuerpo y en la piel,

que ser hombre es apagar las luces
y encender hasta tu última esquina,

que ser mujer es quitarte con arte el vestido,
y escapar de tus muslos, sorprendido,
ese solo entendimiento que me hace ser.

De veredas angostas y de piedras al andar,
el portal de mi casa de mi Calle Poesía,
tu lugar,
mi lugar,
donde todo nos mira de frente,
donde las cosas se vuelven rosas
y no se puede disimular el llanto,
donde los sueños son risueños
y tú y yo prisioneros de mariposas.

Calle Poesía,
salpicada de luceros como tus cabellos
tendidos al alba,

Calle Poesía,
la hora en que despiertan
las hadas.

T de S
MRGC
Namaste