jueves, 23 de enero de 2014

Tiempo de tormentas

Tiempo de tormentas


Aprovechando este
tiempo de tormentas,
me pregunto por qué me viene
todo este amor cuando
las gotas en los cristales,
por qué siento escuchar tu voz
cuando el viento brama,
por qué imagino tus brazos como ramas,
y me desnudas y estás lejana,
¿por qué?

Esa lámpara en un rincón parece
aromar tu constante color,
no sé si apenas fluyes o estás en mi corazón pero,
hasta los truenos parecen ser semillero
de mis ilusiones,
que estés aquí, ingenua y lenta,
que sobre el manto de mí te arropes,
que sucedas conquistando mis aguas sin descanso,
¡tú, dueña de mis manos!,
¡tan sólo tú, porque yo te quiero!

Te beso bajo el cielo de nubes,
y me detengo en tus ojos fijos,
el frío de las lágrimas que penden de lo alto
humedece mi rostro,
y yo me creo tus labios,
tu boca de noche inmensa
como el rocío a la hierba que la seduce,
y tu aliento que me confunde,
y como un verso que cae del alma
me acerca tu mirada,
y mientras, todo relampaguea.

Mi voz busca ese tiempo exacto en que
llegas y te vas,

¡oh lluvia copiosa y ágil que haces su cuerpo!,
¡oh cabello de mojadas hebras
que arrollas mi piel!,
dile que es mi mujer,
dile que en mi remanso sólo sus ojos están,
dile que en la embriaguez de estas olas
que parecen con todo arrasar,
la extraño en todas mis horas,
dile que la amo, aquí
en este puerto,
dile que aquí la amo.

Pensando en cómo enredar esos hilos de
plata que simplemente son,
me detengo en tu imagen,
en tu vida en mí,
en ese abanico inmenso que arde
cuando me tientas,
en ese silencio que es tu grito repitiendo mi nombre,
en ese horizonte que nos separa y nos une,
en ese infinito sueño desde el fondo de nuestros ojos.

¡Como si tus besos emergieran de todas las cosas,
te pareces a cada palabra de estos versos!

Aprovechando este tiempo
de tormentas,
me gustas,
¡me gusta ser contigo!

T de S
MRGC
Namaste