lunes, 6 de enero de 2014

Si me fuese permitido quererte

Si me fuese permitido quererte

 
Si tú me amaras,
como ama un árbol de ojos azules,
que entrega sus ramas de hojas de luz,
cuando el otoño es aquella de ayer que se lo pide,
si tú me amaras como el mañana que se rinde,
cuando en infinitos paisajes se viene anónimo,
cuando apenas se percibe el modo en
que el alba acaricia el valle,
desnudando las hierbas
en eternas olas de color y de mirar,

si tú me amaras,
si tú me amaras como ama un breve goce de arena,
que acusa a los cristales de querer acaparar
el cielo y los deseos,
si tú me amaras como los senderos
que se vuelven mariposas mientras todo brilla,
y los ríos siguen corriendo hacia el mar,
si tú me amaras
¡oh casual!,
como el vasto tiempo que se escapa,
como dos manos que desgarran
las llamadas de amantes,
con promesas de almas y bocas de miel,

si tú me amaras,
rodando y repetida temiendo a las sombras,
si tú me amaras abrazando sin término,
segura de ti misma como el trino de un ave,
y el son grave y cómplice del agua,
si tú me amaras,
aire sin hadas,
manantial sin piedras, misterio sin lágrimas,
si tú me amaras,
¿qué será del fugitivo que persigue convencido,
figuras esquivas de la vida?

Si aún eres tú,
como esa gota de lluvia que en cada poema
inunda mis versos,
si aún eres tú quien me amara,
vaga en noches florida de azar,
viento de oscuridad que me encuentra asombrado de ser,
si tú me amaras y me miraras,
¡qué poco importará la verdad, al
saber que me es permitido quererte!

T de S
MRGC
Namaste