domingo, 5 de enero de 2014

Si fueras ella

Si fueras ella

 
¿Y si fueras ella,
la que por las noches cierra
mis ojos y me desea con toda
su voluntad?,

ella,
que sucede cerca, tangible y real,
que por alguna razón,
¡vaya a saber cuál!,
no me deja mirarla pero,
su honda inspiración me toca,
cuando pienso que no seguirá y sin embargo sigue,
cuando cae sobre mi piel como si se abandonara,
para llenarme cada vacío y saberme suyo,
mientras con escaso aliento repito su nombre,

ella,
que no es como otros arrebatos y lo sabe,
que tiene voz temblorosa para soltar mi cabello,
¡cómo si a mí se me ocurriera impedírselo!,

ella,
que jamás retrocede,
que me inunda con su adrenalina,
que percibe dulzura en mi mirada por más que no la mire.

¿Y si fueras ella?

Me estrechó entre sus brazos,
nuestros labios se encontraron
suavemente bordeando las sábanas,
y yo la sentí,
como si lo único que quisiera
fuera de ella estar envuelto,
y yo me rendí dándole mi boca,
mientras mis dedos intensos y profundos
seguían sus manos, seguras y conocidas,

y me giré para mirarme en la luna,
esa luna que pasaba y que parecía decirme,
¡tú sabes que te quiero,
pero más que quererte
yo te quiero para conocerte!,
y respiré hondo como buscándote,
era ya medianoche.

¿Y si fueras ella?,
mi sed de ti,
mi anunciado regazo en suspenso,
mi cuarto,
mis párpados,
esa lenta palabra que se empecina,
¿y si fueras ese latido que por costumbre se ha
vuelto mi portal hacia la vida?,

¡déjame mirarte dueña en espera!,
¡devuélveme la claridad de tenerte o no tenerte!

El tiempo hace proezas en un árbol,
es como ver el cuerpo que se inventa en un espejo,
te siento y estás lejos,
eres el siempre y el jamás.

T de S
MRGC
Namaste