sábado, 4 de enero de 2014

En blanco y negro

En blanco y negro


" ... y ahora es cuando me acerco,
te tomo de las manos,
acaricio tu cabello
y te beso los labios".

Ahora,
que a mi costado te abrazas serena,
que dejas al mundo sin principio ni final,
porque sólo este momento importa,
y tu boca de claro amor, pura,
y tus besos, esas reiteradas olas
que jamás me sacian.

Mis ojos sin fin se esparcen por toda tu piel,
¡hazme el amor! - susurras,
que cientos de vientos traspasen mis hojas,
que me quieras pájaros en el momento justo,
¡hazme el amor! - convocas,
y crece despacio,
sé como esa imagen que regresa,
como la tibieza del otra vez, otra vez y otra más,
¡hazme el amor! - para siempre.

Mi ventana abierta se traduce
en mañana, mañana
para que nuestros nombres no mientan,
para que los árboles acepten las tardes
y las ramas vibras entiendan,
para que los labios se convenzan de los murmullos,
para que lo mejor que hubo
y lo más puro que hay,
sea lo que venga,
mañana,
sin darnos cuenta.

Ahora que estás en este tiempo,
que vuelas como una mariposa quieta,
que la memoria de mis manos es un verso,
y acaricio tu cabello y te miro
como se mira la constancia de un libro,
como se corre sin renunciar a los pétalos de una rosa,
ahora, que tu aroma puedo palpar,
que no me resisto a tu voz,
que te insinúas y mis dedos crecen, ahora,
¡hazme el amor!

Sobre los hombros te siento desnuda
con tu silencio invencible,
sobre mi piel imagino tus sueños
sosteniendo tu mirada como nubes,
como lento viento que al contacto despierta,
y me dices o invento que lo haces,
¡hazme el amor!,
como siempre pero distinto,
sin palabras,
sin sentido,
en blanco y negro,
¡tan sólo hazme el amor!

Enamorarse es un presagio gratis, dijo Benedetti,
yo le agregaría un sin embargo,
una orilla,
un borde sin final.

T de S
MRGC
Namaste