sábado, 25 de enero de 2014

El amor del que todos hablan

El amor del que todos hablan

 
El amor del que todos hablan,
el que tiñe las cosas diarias
de pensares y recuerdos,
ese amor que es la misma
hora en la que tú y yo
nos recorremos.

El amor que es sangre rebelde,
el que deja huellas en el cuerpo
matando hasta a la misma muerte,
ese amor que es la mitad
de mis manos y de mi boca,
el amor del que todos hablan,
el que provoca.

El amor que se reconoce,
el que es incansable,
el que viste de hombre o mujer
y es digno silencio cuando llueve,
el amor heraldo que se anuncia desde una colina,
que cura heridas,
el amor del que todos hablan,
de amable sonrisa.

El amor del que todos hablan,
el de los brazos en alto y los ojos bien abiertos,
el de la libertad tan clara que anida
en los niños de luz,
el amor que guardas en los labios por si vuelve,
ese amor que es divina mañana sin preguntas,
el amor de azules gasas,
el amor del que todos hablan.

El amor del que todos hablan,
que habla sin palabras enredando el destino,
ese amor que es sonido que cabe en una mano,
amor de regazo que desata al sol con su manto,
ese amor del que todos hablan,
de noches y alboradas,
ese amor que es mudo vuelo que en el viento llora.

El amor del que todos hablan,
como un trébol,
que sus cuatro hojas asombradas,
ese amor que apegado a ti tú gimes,
¡no te vayas!,
el amor que es un solo cuerpo en el deseo,
que se abre paso entre los besos,
que toma nota de las nubes y despabila,
el amor que digamos, sobrevive,
el amor del que todos hablan.

El amor del que a veces hablo,
que es anterior a mí y me espera,
ese amor que a mi paisaje adorna con balcones de cielo,
ese amor que es tantos pasos como mis dedos,
ese amor de párpados y nombres desvelados,
el amor del que a veces hablo, lleva tu nombre,

¡si, tu nombre!,
mientras todos creen que le escribo
al amor del que todos hablan.

T de S
MRGC
Namaste