miércoles, 1 de enero de 2014

Déjame y vuelve

Déjame y vuelve

 
¡Déjame y vuelve,
el horizonte es ese pequeño
que lo creas o no,
es tan real como un beso!

Déjame,
que la ternura que dejas se hará
regazo en mi cuerpo,
que jugaré a ser tus ramas y
tu hoja y tu rocío cuando
en tu nombre me suspenda,

déjame,
las puertas y ventanas abiertas serán mis brazos
que tienen un mundo por contarte,

déjame y dime adiós,
lo que tú crees, lo que creo yo
se irá hacia el mar devorado por el sol y
ahí nuestra voz,
para que los dos nombres, el tuyo y el mío,
uno en dos.

Vuelve,
como aquel río que recuerda la infancia y se rinde a las risas,
a las palmas vibras de los niños a mitad de todo,
justo en la orilla a poco caerse,
justo en la brama de esa tierra sin agua,
cuando el viento se oye como un silbo,
cuando nada más cruzar la mirada
y el amor parece vencerte,
y abrirte en un surco de extendidas alas,
y latirte viva donde no puedes, salvo escuchar.

Déjame,
que se gasten mis sueños,
quiero rasgar los vasos de esperarte,
encontrar ese argumento que me hace echarte de menos,
saber que no puedo huir,
que no hay lugar sin ti,
que apegada a mí tú estás,
que apegado a ti, escuchándote latir me vuelvo tu aliento,
tus momentos,
esa hierba que tiembla mientras tú tiemblas
hasta dormida en mi pecho.

Vuelve,
ya no resbales,
¡quédate!,
como un óleo tardío que callado seduce,
como un atardecer que no es partida sino tu cuerpo
que gota a gota va cayendo en mi cuerpo,
descubriendo mis gestos,
vigilando mis recuerdos,

vuelve,
como el abierto espino a la luna,
como la suave dulzura de una nube,

¡mis besos te pronunciarán,
te los daré hasta con la mirada,
mis silencios serán besos de mi alma!

Vuelve y deja en mis labios tus labios,
el amor se parece al amor cuando
tú me inventas con tu boca.

¡Déjame y vuelve,
aromando de amor toda la vida,
haciéndola!

T de S
MRGC
Namaste