lunes, 20 de enero de 2014

Amor cerrado

Amor cerrado


De pie frente a las ventanas
arde en la piel ese doble latir,
otra vez,
el de huir a su encuentro
como el alba que oprime mi pecho,
el de ese sueño semillero que me hace sus ojos.

Buscándola de nuevo siento en el rostro su recuerdo,
esa mirada que me conoce,
esa voz,
ese gesto que tiembla en el aire,
buscándola,
como cintas de agua que se agitan en todas direcciones,

buscándola,
de nuevo,
como el amor que se entrega.

Soy un hombre oculto en un cuerpo,
mis labios son una ardiente flor que brega por sus labios,
si mi amor tuviera alas,
de nubes sería la mirada que le envío,
si los ríos fluyeran por mis cabellos,
el paisaje que le acecha sería toda
la verdad que busca y encuentra,

buscándola,
buscándola de nuevo,
derribando los deseos que nada significan sin ella,

¡este amor cerrado sólo se impone a
la vida si ella me despierta!

Buscándola de nuevo quiero en mi desnudo cuerpo
sostener el cielo que la espera,
como esa sonrisa de las inocentes cosas,
como ese rubor repentino de la sombra.

¡Si tan sólo pudiera decirte qué me pasa!,

mi amor y mi deseo serían igual a tus ojos y a tus manos,
el amor verdadero flotaría entre tu cuerpo y mi cuerpo,
los leños justificarían el conocerte,
esa razón que carece de fronteras,
esa noche que no puede ser otra cosa
más que noche,
al aguardo que me hagas el amor.

Buscándola de nuevo soy su amante,
que parado al borde,
que a las estrellas aguarda siempre
como si de ellas dependieran las lágrimas,
que se estremece mirando el aire,
imaginándose el aliento de su boca.

Este amor cerrado es una seda
que se despliega cambiante,
como el amor que se despreocupa de los árboles
y simplemente talla dos nombres en su corteza.

Buscándola de nuevo están mis ojos abiertos
como una rosa,
como un peregrino
a orillas del amor,

¡buscándola de nuevo
sigo adelante,
no espero regresar!

T de S
MRGC
Namaste