viernes, 31 de enero de 2014

Y así mi poesía

Y así mi poesía


Le demando al amor un sueño,
un solo sueño que repita siempre
un mismo nombre,
que me conozca hasta encontrarme,
que no se salve ni ahora ni nunca sin mí.

Le demando al amor
un amor que sepa amarme como nadie pudo,
que busque refugio en mis párpados,
que descrea de los pecados,
¿quién dice que es prohibido grabar
en la piel lo que en el alma ya existe?,

le demando al amor el silencio de anoche mientras dormía,
y sentir así, un amor así,
muy dentro de mi corazón.

Le demando al amor toda mi intimidad,
la costumbre de mi cuerpo,
el asumir las palabras que al mirar abrazan en el aire,
le demando al amor un amor implicado,
caminar de la mano a la orilla de la vida,
arrojar la quietud a la última vez,

le demando al amor, lentamente,
algún respiro en mi pecho apoyado hollando las hierbas.

Le demando al amor un amor apegado,
escuchándole latir,
un amor aprendiz que turbe mi aliento,
un amor que no me suelte,
que resbale intensamente por mis brazos,
un amor a mi costado,
del lecho donde duerme hasta el borde mismo de mis labios,

le demando al amor su rostro,
su bello rostro y desnudo,
y que abriendo sus ojos de amor entero
me recorra con la mirada, amándome.

Le demando al amor una voz un minuto después,
que se enreden nuestros pies,
que en el río de su pasión me reciba,
que tenga el impulso de sentirse virgen
y no tema pedirme,
¡ámame otra vez, ámame todavía!,

le demando al amor que sus olas me alcancen la conciencia,
para que estalle en mi boca una palabra,
una sola palabra,
su nombre,

y así mi poesía,
aurora y ocaso,
como un mar interminable de un mismo espejo.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 30 de enero de 2014

Enamorándome

Enamorándome


Tú sabes cuando te miro,
la mirada de mis ojos te busca
de la mañana a la noche,
tú sabes de mis arrebatos
cuando me asomo a tu cuerpo despacio,
cuando me encuentro en tus labios,
cuando te llevo a los ojos míos
en clara entrega,
tú sabes de mis caricias,
es sencillo mirarte,
simplemente te miro enamorándome,
para seguirte mirando y así.

Cuando te miro,
yo solo desde mí,
el alma mía te la dedico,
te invento a fuerza de amante
y me adentro en ti como quien llega sin prisa,
y te beso mirándote
sin rechazar mis sueños,
porque te miro sabiendo que no te irás,
que no me iré,
que somos uno en el otro, un amor,
que se permite soñarse.

De mirarte de amor,
me siento como una ventana abierta
que se aventura a los árboles,
no soy pájaros,
no soy ramas pero vuelo,
cuando te miro vuelo
como agua que serenamente se revela,
que sabe de hojas secas,
que es murmullo de estrellas
y tantas, tantas palabras que aún esperan,
porque te miro y te tengo aquí en mis labios,
porque te miro siempre más,
desde que mi amor está libre
y me fue de ti enamorando.

Tú sabes de mi mirar,
los cielos son iguales,
se repiten las distancias
pero tú y yo nos sabemos,
nos queremos juntos y nos miramos,
nos llenamos de abismos para poder encontrarnos,
nos miramos despacio, somos náufragos.

Bien sabes cuando te miro,
me distraigo de lo que dices,
no te pienso,
te miro,
y al mirarte te espero más allá
del mero acto de esperarte,
porque al quererte no quiero más que verte,
entonces no te quiero,
porque te miro,
entonces me quedo, enamorándome.

Enamorándome estoy en este lecho
de tiempo sin medida,
pidiendo el límite de tu nombre,
al borde de ti esperando
seas conmigo,
porque te miro,
porque te miro despacio,
porque te miro sin haber puesto nunca mi rostro
a descansar en tu regazo,

y yo te miro,
y abiertas todas las flores aquí alrededor.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 29 de enero de 2014

Conversando con Borges

Conversando con Borges

 
"Sueños del tiempo
son también los otros" (Borges),

como otros los días en que mi aire y tu nombre
desnudan al mundo,
a veces me duermo en tu cariño
y quisiera no despertar,
para luego volar hacia tus labios
y ofrecerme completo,
para que tú,
solamente tú con largos besos,
puedas confesarme que desespera
tu alma por amarme.

"A cada instante de mi sueño o de mi vigilia,
corresponde otro de la ciega moneda" (Borges),

es que dando vueltas a mitad
de tu corazón está mi voz,
que aspira a tu juicio pero no se declara,
voz febril donde mis labios tiemblan,
boca que escribe prefiriendo la tibieza,
momentos de despobladas palabras
entre puestas de sol y albas,
de frente a la fuente de tu genuina piel,
como un Quijote que la tierra respira
y sin embargo, solitario.

"En la tersura del agua incierta
o del cristal que dura, me buscas" (Borges),

y yo a ti. Este lugar tiene el papel y la hora
de la nueva luz que nos mira,
somos tú y yo la forma que se prolonga
hasta alcanzar el mar,
vagamos cubiertos de silencios,
llevamos en los ojos los gritos de los árboles,
a nadie permitimos ver el tiempo,
él reposa a nuestro lado esperando despertar en caricias,
él nos desafía, quiere darnos afecto y calma
una vez que la luna esté distraída.

"El sueño, la rutina, el sabor del agua" (Borges),

al parecer todo conspira,
yo sé muy bién que juegas a la inocente mirando la vida,
tú sabes también que TE AMO,
soy quien roba a tus noches la quietud
con suerte honesta o deshonesta,
¿quién lo sabe?,
a veces sólo un tenue aroma queda entre nosostros,
poema que habrá de ser leído resbalando por las ropas,
a veces al besarnos en la boca dejamos alma,
cuando el sol aún suspira por la noche.

"El patio es el declive por el cual
se derrama el cielo en la casa" (Borges),

y que te piensa pensando las cosas y el mañana,
como yo, que caigo sin cesar a tu pecho,
a tus ojos, a tus manos,
como yo que callado me impongo la forma de tenerte,
confiscando flores,
resonando ecos,
soñando con escritos que van desapareciendo
a medida que te encuentro.

"Sólo tú eres. Tú mi desventura y mi ventura,
inagotable y pura" (Borges),

tú, porque eres presente,
mi constante desvelo,
mis lugares imprevistos,
tú, el mismo universo de mis mismas estrellas,
mi cauce definitivo.

¡Nada comprendo si no puedo
robarle poesía a tu mirada!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 27 de enero de 2014

Por si un verso mío

Por si un verso mío  

Deja abiertas las ventanas
por si llegase un verso mío,
y que un frágil silencio te desnude
mientras es tenue la luz y me buscas con tus manos,
deja que un beso viajero te robe la sonrisa,
y ligeros dedos sean en tu rostro,
como brisa.

Por si llegase un verso mío,
deja de mirar lo que miras,
que tus ojos se eleven prolongados en
entera libertad, cual si fueras mía,
que tu cuerpo anhelante esté
como íntimo peldaño,
que tus labios palmo a palmo me procuren,
quiero ser la causa de tu amor.

Por si un verso mío se volviese poema,
deja de par en par tus deseos y permite que te toque,
como el día a la noche con sus rojos párpados,
como un gemido desgarra cuando de nuevo el alma despierta,
deja que todo por un momento se detenga,
el amor arrebato,
las exigencias,
los ofrecimientos,
déjate estar y tiembla.

Deja que un verso mío te espere
y te cubra con su manto,
que por quererte tanto se venga los árboles
de tu pasión, de tu gozo y de tu euforia,
deja que el viento llegue primero a tu pelo,
que flote en tus mejillas en reflejo,
que por tu piel trepe dulce y atrevido,
deja que un verso mío se transforme en tu amante,
deja que un verso mío te retenga.

Por si un verso mío se quedara en algún recuerdo,
cuando llegue el momento,
aférrate a mis manos,
cesará la luna de llorar cuando me sientas a tu costado,
oirás en breves pasos mis ojos,
mi boca sin haberte tocado,
¡deja que un verso mío te reconozca!,
encontrarás al hombre que te besa,
volverás a tus sueños,
murmurarás mi nombre y me sabrás.

Por si acaso tenme junto a ti,
por eso deja un verso mío en tu regazo,

¡aún no somos uno,
deja que un verso mío sueñe despierto a tu lado!

T de S
MRGC
Namaste

Sólo puedo pedirte

Sólo puedo pedirte


Sólo puedo pedirte me esperes,
en el rincón en que el poeta es el ocaso,
abiertas tus manos en las inmensas noches
en que a los sueños esperas como a otra lluvia,
¡mira la luna!,
ella sabe de flores que florecen,
del momento del último beso,
para que este poeta pueda escribir
en ti nuevos versos,
¡sólo puedo pedirte me esperes!

Sólo puedo pedirte elijas,
si caminar de mi mano o fundirte en mi alma,
si el amor para ti es hacerlo,
o como a mí me gusta,
te prefieres aprendiz de eternas caricias,
si los besos no son besos con los ojos abiertos,
si mañana es demasiado inseguro y elijes quedarte,
¡sólo puedo pedirte que me aprendas!,
que prefieras volver,
que no pretendas cambiarte.

Sólo puedo pedirte hoy,
que no hagas planes,
que no apresures nada,
que vivas conmigo de instante en instante,
¡la vida empuja, ya lo sé!,
pero vayamos despacio,
con la alegría de quienes saben, el qué dirán
no tiene mayor objeto,
pensando en ti y tú en mí
como ahora pienso,
¡sólo puedo pedirte ser un hombre y mujer, así,
como te escribo estas palabras!

Sólo puedo pedirte calma,
y que tu destino esté en todo lo demás,
porque tus manos son mi amor,
y mi amor es ese TE QUIERO que siempre te mira,
y la boca tuya,
y la boca mía,
¡sólo puedo pedirte me quieras como si
me tocaras el corazón!,
como si tus labios me golpearan,
como si tus ojos me soplaran y a la orilla del mar,
y nuestras sombras recostadas,
y me dijeras TE AMO.

Sólo puedo pedirte me llenes,
como si fuésemos cayendo,
como si nuestros nombres fuesen estos pasos
que jamás se detienen,
con la mirada verde puesta en las hojas,
con el agua tendida,
como quien le echa rosas a un arroyo que pasa,
¡sólo puedo pedirte, ni imposible ni lejana!,
que con alas de viento,
intenso y poesía,
seas mi vida, mi cómplice, mi sentimiento.

Sólo puedo pedirte me esperes,
soy semejante a un pájaro,
mi libertad es lo más bello que tengo.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 26 de enero de 2014

Fácil es amarte

Fácil es amarte


Fácil es amarte,
recorrerte suave cuando tu cuerpo aquí,
y desnudarte en silencios y tu cabeza en mi pecho,
fácil es mirarte con los ojos cerrados
y descubrirte en caricias,
fácil perderme en tu pelo,
con esa ternura que me abraza de ti,
mientras yo te tengo.

Fácil es descansar mi cansancio en tu aliento,
fácil es en mis labios inventarte a cada rato,
y en pétalos besarte,
y hablarte en gajos,
fácil a tu lado y apretarme junto a ti,
y aquietarme ligero, como asustado y pedirte,
¡cuídame fácil!,
fácil,
y deja en mí una palabra,
una tentación.

Fácil amor mío
estar contigo,
amar contigo
y acostumbrarme a ti,
fácil es decirte TE QUIERO,
sin razón alguna pero TE QUIERO,
perdido en tus ojos, así TE QUIERO,
con un amor a tu costado, TE QUIERO así.

Fácil es mi nombre que te reclama,
como esa mirada mía que en tu mirada llevas,
tú sonríes y yo de fiesta,
tú entristeces y yo tu carga pudiera,

fácil, tú eres los cabos de siempre de mi alma,
tú en mí ese mañana que me encuentra,
donde todo es verdad,
donde no hay tinieblas,

¡fácil,
acaso te sorprendas de lo ancha de
mi sonrisa cuando tú llegas!

Fácil es amarte,
como esa lluvia que te ama gentil,
que te brota en poesía declamándote,
fácil es sentir como quien siente alas,

¡tantas plumas merecerán mis palabras,
como tantas las estrellas!,
tú eres cada una de ellas,
tú, como dijo Lorca alguna vez:
"el sueño de las distancias".

Fácil es el alba en la inmensa cumbre de tus ojos,
me rodeas,
me llenas de noche la calma,
me tienes y me haces tuyo,
¡tan tuyo como la luna clara!,

¡fácil es amarte!,
¡siempre están tus ojos que se voltean, mirándome!

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 25 de enero de 2014

El amor del que todos hablan

El amor del que todos hablan

 
El amor del que todos hablan,
el que tiñe las cosas diarias
de pensares y recuerdos,
ese amor que es la misma
hora en la que tú y yo
nos recorremos.

El amor que es sangre rebelde,
el que deja huellas en el cuerpo
matando hasta a la misma muerte,
ese amor que es la mitad
de mis manos y de mi boca,
el amor del que todos hablan,
el que provoca.

El amor que se reconoce,
el que es incansable,
el que viste de hombre o mujer
y es digno silencio cuando llueve,
el amor heraldo que se anuncia desde una colina,
que cura heridas,
el amor del que todos hablan,
de amable sonrisa.

El amor del que todos hablan,
el de los brazos en alto y los ojos bien abiertos,
el de la libertad tan clara que anida
en los niños de luz,
el amor que guardas en los labios por si vuelve,
ese amor que es divina mañana sin preguntas,
el amor de azules gasas,
el amor del que todos hablan.

El amor del que todos hablan,
que habla sin palabras enredando el destino,
ese amor que es sonido que cabe en una mano,
amor de regazo que desata al sol con su manto,
ese amor del que todos hablan,
de noches y alboradas,
ese amor que es mudo vuelo que en el viento llora.

El amor del que todos hablan,
como un trébol,
que sus cuatro hojas asombradas,
ese amor que apegado a ti tú gimes,
¡no te vayas!,
el amor que es un solo cuerpo en el deseo,
que se abre paso entre los besos,
que toma nota de las nubes y despabila,
el amor que digamos, sobrevive,
el amor del que todos hablan.

El amor del que a veces hablo,
que es anterior a mí y me espera,
ese amor que a mi paisaje adorna con balcones de cielo,
ese amor que es tantos pasos como mis dedos,
ese amor de párpados y nombres desvelados,
el amor del que a veces hablo, lleva tu nombre,

¡si, tu nombre!,
mientras todos creen que le escribo
al amor del que todos hablan.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 23 de enero de 2014

Tiempo de tormentas

Tiempo de tormentas


Aprovechando este
tiempo de tormentas,
me pregunto por qué me viene
todo este amor cuando
las gotas en los cristales,
por qué siento escuchar tu voz
cuando el viento brama,
por qué imagino tus brazos como ramas,
y me desnudas y estás lejana,
¿por qué?

Esa lámpara en un rincón parece
aromar tu constante color,
no sé si apenas fluyes o estás en mi corazón pero,
hasta los truenos parecen ser semillero
de mis ilusiones,
que estés aquí, ingenua y lenta,
que sobre el manto de mí te arropes,
que sucedas conquistando mis aguas sin descanso,
¡tú, dueña de mis manos!,
¡tan sólo tú, porque yo te quiero!

Te beso bajo el cielo de nubes,
y me detengo en tus ojos fijos,
el frío de las lágrimas que penden de lo alto
humedece mi rostro,
y yo me creo tus labios,
tu boca de noche inmensa
como el rocío a la hierba que la seduce,
y tu aliento que me confunde,
y como un verso que cae del alma
me acerca tu mirada,
y mientras, todo relampaguea.

Mi voz busca ese tiempo exacto en que
llegas y te vas,

¡oh lluvia copiosa y ágil que haces su cuerpo!,
¡oh cabello de mojadas hebras
que arrollas mi piel!,
dile que es mi mujer,
dile que en mi remanso sólo sus ojos están,
dile que en la embriaguez de estas olas
que parecen con todo arrasar,
la extraño en todas mis horas,
dile que la amo, aquí
en este puerto,
dile que aquí la amo.

Pensando en cómo enredar esos hilos de
plata que simplemente son,
me detengo en tu imagen,
en tu vida en mí,
en ese abanico inmenso que arde
cuando me tientas,
en ese silencio que es tu grito repitiendo mi nombre,
en ese horizonte que nos separa y nos une,
en ese infinito sueño desde el fondo de nuestros ojos.

¡Como si tus besos emergieran de todas las cosas,
te pareces a cada palabra de estos versos!

Aprovechando este tiempo
de tormentas,
me gustas,
¡me gusta ser contigo!

T de S
MRGC
Namaste

Cuanto tú me sueñas

Cuanto tú me sueñas

 
Mi voz,
callada roca cuando mis
pájaros duermen de ausencia,
desde lejos mis ojos vuelan,
acarician,

mis besos,
torrente de aguas que fluyen por
manantial de hierbas cuando
sueñas,
cuanto tú me sueñas.

Se llena mi alma en vibros cuando el deseo,
mis cielos se vuelven mariposas
donde la palabra sabe a melancolía,
y los versos arrullan heridas,
y los silencios,
y el sendero que mis pasos ha de guiar,
cuanto tú me sueñas.

Cuanto tú me sueñas me vengo en noche,
noche cerrada de estrellas,
eterna en vuelos de manos de cera,

¡y morirás en mis brazos!,
como muere el regazo que no comprende,
que su pasión no puede,
como el cristal cuando llueve y ya tarde,
desnuda las flores en esencia
cuando el corazón no se agita,
cuanto tú me sueñas.

Cuanto tú me sueñas,
ebrio en sueños me siento libre,
mujer de nubes y alientos,
hombre abrazado a sus versos,
niño muy dentro de ti, que mira,
niño muy lejos de mí, que llora,
eres mi camino al despertar,
cuanto tú me sueñas.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 22 de enero de 2014

Desde mis palabras

Desde mis palabras

 
Que te enredes en mi viento,
que la luna sea ese sentir errante
cuando me acaricias
y te desnudas en versos,
que persigas mis días,
que te cuelgues del ocaso
y como un barco anclado
en el muelle,
esperes por mí,

que amanezcas en mi alma,
que suene a lo lejos tu mar como
desgarrando el horizonte,
que repitas mi nombre como
quien ama lo que no tiene,
que te atrevas en tus sueños y
me mires a los ojos,
tus ojos de luz arrollados en hebras
de juegos de sol y armonía de nubes,

que te acerques a mí,
collar de olas, delirio de espigas,
que me envuelvas heredera de fuego
y crezcas en mis racimos de noche,
que seas el deshoje de mis miedos y
que una vez gires en mis cielos y quieras,
que mis estrellas te besen tantas
veces como tantas el infinito,

que sientas mi rocío en gotas en tu alma,
que no estés conmigo pero sin embargo estés,
en mi voluntad de pinos,
en la poesía que se quiebra cuando
el crepúsculo cae y los pájaros, mis pájaros,
se vuelven padre y madre de la esperanza
que sueltas en sangre,
que tu voz atardezca por todo lo que no has dicho,

que una mañana viajera y adiós,
derribes mi corazón y me digas TE AMO,
suave como el último suspiro de otoño.

T de S
MRGC
Namaste

Lo confieso

Lo confieso


A veces amo,
lo confieso,
con un amor a gotas y espeso,
un amor que rodando parece
morder las orillas de mi alma,
un amor sin cosas abandonadas,
por momentos húmedo,
un amor sin nombre pero
brotando de mis labios,
un amor que a veces duerme en mis manos,
un amor como párpados,
sacudidos por el aliento.

A veces amo,
estoy seguro,
miro y la siento a mi lado,
al lado mío,
¡sé que la amo porque no sabría
no amarla si no estuviera!,
¡sé que amarla más sería estar en ella tendido,
a la orilla de su borde,
ardiendo en su lento espacio!

A veces amo,
la recibo,
y me amarro a sus alas,
acaso mis deseos,
y la siento desgarrarme como una daga
a mi balsa en mitad de un naufragio,
y me besa los ojos para que yo pueda,
y me besa los labios,
a veces amo sin tener que verla,
y me queman sus versos,
y soy sólo su aroma,
a veces sin saberlo
y la robo en un retrato, para detenerla.

A veces amo
y estoy desnudo,
tan simple como mis manos,
como el azul de la noche
o mi largo cabello enredado,
y ella desnuda en mi mundo como
una hoja que se deshoja,
y a veces amo
como se ama una pequeña rosa,
a veces amo
para llevarla a mi boca.

A veces amo desde el fondo de mí,
y miro como se mira desde una ventana,
y siento como se siente abrir los ojos repentinos,
y quiero como se quiere sin decir palabra,

a veces amo,
aquí o allá pero sangrando,
y tu ternura indescriptible,
y yo enamorado.

¡A veces amo,
lo confieso,
y el amor es nada más que amor,
cuando me atrevo!

T de S
MRGC
Namaste

martes, 21 de enero de 2014

Antes de enamorarme

Antes de enamorarme


Antes de enamorarme de ti,
vida mía,
nada me pertenecía,
las calles eran rías de color gris,
los hombres y mujeres
invisibles a mi gusto,
antes de ti el mundo ni siquiera era de aire,
todo parecía una despedida,
antes de enamorarme de ti,
yo ni siquiera insistía.

¡Ay de mi alma desnuda que al escribir
lo hace en pétalos,
como si los versos pudieran el viento,
cuando suavemente susurra en una grieta!

Antes de ti,
antes que mi corazón se partiera y tu sangre vertiera,
todo estaba envuelto de distancia,
en el suspiro siempre la fragancia
de una entrega sin entrega,
en la silueta una mano sin caricia,
es que antes de enamorarme de ti
yo era atardecer sin ti,
sin que me abraces, sin que me beses.

Antes de enamorarme de ti
con tu cuerpo yo soñaba,
hundirme en tus brazos amando tus manos,
de frente a tu pecho sintiendo ser dos,

antes de ti el amor,
durmió siempre en mis sentidos,
como escondido y prendido a mis pupilas,
buscándote muchas veces en una sonrisa,
inventándote otras,
ante un aroma que imaginaba tuyo,
como el café de las mañanas y tú descalza.

Antes de enamorarme de ti
los árboles sabían de su quietud,
todo daba espacio al sin embargo
y la luna,
la luna una simple verdad sobre mí,

es que antes de ti te sentía a mi lado,
esperándote,
creyendo saber todo de ti,

de lo que haces en las noches,
de lo que sueñas cuando sueñas con mi amor,
de lo que no dices,
de lo que añoras,

es que antes de enamorarme de ti
te creí por el resto de nuestras vidas.

Antes de enamorarme de ti
fuiste mi casa,
detenida en el tiempo.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 20 de enero de 2014

Tropiezo

Tropiezo


Sin querer tropiezo cuando te veo,
es que te quiero como a ninguna,
cuando me miras,
cuando me tienes a cada instante
prendado de ti,
y me respiras,
y sin querer tropiezo con tu voz
que a mi pecho derrumba.

¡Que me aconsejen mis sierras
qué es lo que debo hacer!,

si tropezar vez tras vez,
cuenta de así mi querer,
si ser tu último paso y el primero,
y ese rincón donde el sol se
oculta enamorando a la luna,
y mientras tanto yo tropiezo por quererte,
y así mi amor, y
la prontitud de mi sangre.

Sin querer tropiezo en todo tu aire,
en tus ademanes que ansiosos de
quererme se ahogan en el silencio,
y yo tropiezo,
y tú me miras de principio a fin y piensas ...
¡pero que chico más tonto!,
y yo tropiezo,
¡es que son tantos los besos ahí parados en el suelo!,
y tu boca,
y mi boca,
y yo tropiezo.

Sin querer tropiezo con el valor de dos pasiones que se debaten,
el arrullo de humedades en tiernos cauces,
ese querer tenderme ahí para de ti enamorarme,
es que tropiezo con las puertas de par en par
como si en ti el mundo entero,
es que tropiezo en mi habitación y en tu jardín,
alrededor de tu piel y en mis sueños,
es que tropiezo en ti.

Sin querer tropiezo con el mañana,
ese único mañana que tiene sentido si va de tu mano,
ese universo que me vuelve más claro,
más calmo,
ese contigo mientras tú quieras y yo tu cuerpo,
es que tropiezo con ese tiempo abierto
que es sólo de dos,
es que tropiezo cuando tú te acuestas
y te conozco,
es que desde siempre estás dentro de mí.

Sin querer tropiezo
con el caprichoso azar
de nombrarte sin nombrarte,
sin querer,
así tropiezo,
es que todas tus palabras en mí se entreveran.

¡Por decirlo de otro modo,
todo pasa sin querer pasar!,
y yo tropiezo.

T de S
MRGC
Namaste

Amor cerrado

Amor cerrado


De pie frente a las ventanas
arde en la piel ese doble latir,
otra vez,
el de huir a su encuentro
como el alba que oprime mi pecho,
el de ese sueño semillero que me hace sus ojos.

Buscándola de nuevo siento en el rostro su recuerdo,
esa mirada que me conoce,
esa voz,
ese gesto que tiembla en el aire,
buscándola,
como cintas de agua que se agitan en todas direcciones,

buscándola,
de nuevo,
como el amor que se entrega.

Soy un hombre oculto en un cuerpo,
mis labios son una ardiente flor que brega por sus labios,
si mi amor tuviera alas,
de nubes sería la mirada que le envío,
si los ríos fluyeran por mis cabellos,
el paisaje que le acecha sería toda
la verdad que busca y encuentra,

buscándola,
buscándola de nuevo,
derribando los deseos que nada significan sin ella,

¡este amor cerrado sólo se impone a
la vida si ella me despierta!

Buscándola de nuevo quiero en mi desnudo cuerpo
sostener el cielo que la espera,
como esa sonrisa de las inocentes cosas,
como ese rubor repentino de la sombra.

¡Si tan sólo pudiera decirte qué me pasa!,

mi amor y mi deseo serían igual a tus ojos y a tus manos,
el amor verdadero flotaría entre tu cuerpo y mi cuerpo,
los leños justificarían el conocerte,
esa razón que carece de fronteras,
esa noche que no puede ser otra cosa
más que noche,
al aguardo que me hagas el amor.

Buscándola de nuevo soy su amante,
que parado al borde,
que a las estrellas aguarda siempre
como si de ellas dependieran las lágrimas,
que se estremece mirando el aire,
imaginándose el aliento de su boca.

Este amor cerrado es una seda
que se despliega cambiante,
como el amor que se despreocupa de los árboles
y simplemente talla dos nombres en su corteza.

Buscándola de nuevo están mis ojos abiertos
como una rosa,
como un peregrino
a orillas del amor,

¡buscándola de nuevo
sigo adelante,
no espero regresar!

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 19 de enero de 2014

Del velo del alma

Del velo del alma


Si me pidieras que definiera
en pocas palabras al amor,
te diría que se reproduce
contínuo en mis sentidos,
te diría que lo percibo claro en la naturaleza,
detrás del velo del alma.

Detrás del velo del alma
las hojas crecen en días,
se limpia el sendero de mis versos
y es sonora mi risa,
detrás del velo las caricias
saben a candor de la mirada,
a la carta que presientes esperando
que despierte mi nombre en ti.

Es mi alma mis brazos que quisieran cobijarte,
es mi paisaje el regazo de aquietar mis
manos en tu rostro,
detrás del velo estoy a tu lado para llegar
a ti en un poema,
que te diga simplemente TE AMO,
que caído sobre tus hombros sea la realidad que se impone,
de estos dedos que te sienten,
te escriben y te recorren.

El alma de mi alma te extrema en tu boca,
suave como el sol te mira y al mirarte
es cresta en tus párpados que derrama,
¡oh lágrimas que despiertan y hablan
pero palabras parecen!,
¡oh tan sólo silencios que mi alma
enamorada sola entiende!

Detrás del velo del alma
con mi corazón en la mano,
mi latido es la noche,
mi derroche entreabre mis ojos como agua fugitiva,
de ternura infinita,
de guaridas de luna,
de umbrales callados,
de nosotros sin máscaras
detrás del velo del alma,

¡detrás del velo del alma
quisiera saber si a solas, en mí has pensado!

Es mi alma mis labios sellados con un pañuelo de seda,
es la tibieza de la luz que arde entre
aquella sombra y tu cuerpo,
es el albor primero de los besos,
es el aliento que busca tu boca
como entrando el deseo,

detrás del alma el velo que crujir hace al viento.

Detrás del velo del alma,
donde quiera que vaya,
mis ojos,
tus ojos,
y nada más.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 17 de enero de 2014

En trazos

En trazos

 
Mis primeros trazos disparan deseos,
y te miro desnuda,
cerca de mi corazón.

Hoy quiero soñarte lo que sueño en ti,
con mis ojos sobre tu pecho,
quiero aparecerte a falta de mi voz
vestido de ramas,
y ser como ese viento que tarda,
o como el cielo tan bello,
o como la fina hierba cuando tú
acaricias descalza,

hoy quiero darte mi amor,
como cuando al campanario llegan las cigüeñas,
hoy quiero ser la siembra de tus manos.

En trazos hago la noche,
mientras la luna altiva brilla en tu piel,
en trazos oigo la fuente que tú miras,
la dulce melodía de tu juventud,
y ligero acaricio mi alma alentándola
vagar en tu alma,
y contínuo me conduzco al laberinto de tu lado,
a tu figura plácida,
a la ventana de tus ojos que es toda mi armonía.

En trazos busco respirarte lentamente,
buscando cada recodo de ti,
como la lluvia de Abril a algunas hojas verdes,
en trazos como la corteza,
me habito de tus párpados trepando a tus cabellos,
en trazos me convierto en tus orillas,
donde tú descansas los brazos,
donde tú pareces perseguir piedras.

En trazos te miro
como miran los poetas que aman,
con palabras envueltas de años,
como una antesala que exhala y exhala suspiros,
en trazos, como las flores de un balcón florido.

Eres como un libro temprano a mi fragancia,
avivas el fuego de mi silencio,
me haces tu caballero.

¡Este poeta al escuchar los ecos de la tarde,
te escucha!,

¡este poeta surca cada arribo por amarte!

En trazos, mi amor,
así como tu cuerpo,
que parece acostumbrado a mi mirada,
así como el tiempo absurdo que nos separa,

en trazos,
como mi boca, mis ojos y mis manos,
a por tu boca, tus ojos y tus manos.

Disparo deseos,
te miro incansable,
¡tú me gustas toda!

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 16 de enero de 2014

Ahora tú

Ahora tú


¿Dónde convergen
nuestros sueños?,

"comprendo que hay
momentos que sólo esperan,
momentos únicos como el mismo
cielo para ti y para mí".

Ahora tú,
ahora tu boca,
ahora tu alma,
ahora que te tomo de la cintura
como el viento al agua,
ahora que giras en mi silencio y te
vuelves mi tiempo,
mi solo tiempo en que mi piel y mi
sangre te quieren,
ahora que te quiero y que me quieres,
ahora que no nos resistimos.

Cuando pienso en ti
la razón me trae tu nombre,
tu solo nombre llamando a mi pecho,
como un pedazo de sueño anclado en el amor,
como si algo nos uniera,
el corazón,
un libro,
o quizá esta palabra sea.

En fragmentos te miro
más allá del amor,
más allá de tú y yo
como si las manos no bastaran,
como si en ese simple nosotros
la vida más vida nos reclamara,
y te miro como un cuerpo que se abre a tu aire,
y tú en este lado de mi paisaje y me besas,
como si temieras que yo no fuese a corresponderte.

Te presiento en mis brazos como oyendo amantes,
y te meces sin ruido entre mis dedos,
¡mírate!,
te llevo conmigo,
soy tu lector y poeta,
soy ese verso en fuga disperso en tu alcoba,
el para siempre que suspiras,
soy la media luz que te sueña,
ese pedido,
¿me despiertas?

Por todas partes no hago más que esperarte,
y así me duermo,
terriblemente enamorado de ti.

Ahora tú te das cuenta que mi amor
es todos los días,
me levanto en ti,
cuando empiezo a leer eres mi café,
cuando dispongo a escribir eres cada sentir que cae
en mí hasta tomar forma,
la voz que te nombra,
cada sitio de tu silencio atravesándome,
desde antes,
desde siempre.

Ahora tú hasta mi amor,
me vienes,
me urges,
así te llamas,
eres como mi hogar, amor mío,

¡ahora tú en mi alma!

T de S
MRGC
Namaste

El amor que puedo

El amor que puedo

 
Como a una flor,
a la que el viento lleva
al compás de su ternura,
así te amo,
siendo tu luna,
oculto tras el biombo de mis dedos,
amante que te contempla casual,
libre, siempre libre como la luna.

Como esas alas ansiosas en vuelo,
intensas,
como esos versos que brotan ya
sabiéndose rosal,
así te amo,
siendo tu aroma,
ese de pronto que sabe lo que quiere
y sin más te abraza,
para robarte vacíos,
como esa noche exacta que trepa,
pese al silencio.

Como esa piel que se anuncia lenta
sabiendo que ha sido,
como esas horas en que el ocaso despierta
y se funde a las sombras, sin consuelo,
así te amo,
con mis ojos perdidos en tus ojos,
con mi rostro bregando tus caricias,
con el alma en el lecho pesando profunda,
grave sueño mío que se desploma entre sábanas.

Como dos cuerpos que por dos veces caen,
como dos palabras que se detienen justo en la boca,
así te amo,
así te quiero,
te amo sabiéndome sólo tu corazón y nada más,
te quiero haciéndote mi deseo,
ese río poco discreto a veces viento,
ese campo de miradas donde allí nuestros besos.

Como ese sexo que girando desde el suelo
simplemente viene,
encendiendo la sangre,
a tientas,
adelantando las manos,
distinguiendo sonrisas,
así te amo,
como los pájaros lentos de los espejos,
como esa búsqueda sin importar la distancia,
que no sabe donde acaba,
como una promesa única que sobrevive.

Quizá porque sabes que te pienso
y que te extraño,
así te amo,
como puedo,
ahora no tengo dudas.

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 15 de enero de 2014

La mujer de mí

La mujer de mí

 
La mujer de mi vida
es una mujer,
además de una dama,
me llena de gotas el alma
cuando me mira,
la mujer de mi vida es
alba en mi sangre,
cuando me toca,
me libera en gemidos,
es mi puerta inmensa al universo,
tiene en mí
esa verdad de caminar juntos,
la mujer de mí.

La mujer de mi vida sucede en mí,
ella se anuncia en las noches y me vuelve aire,
su boca es un suspiro a destiempo y no hay
como encerrarle,
ella me tiene en sus manos,
ella acierta,
siempre lo hace donde sabe que vuelvo,
la mujer de mi vida es como una ola en el viento.

La mujer de mi vida tiene fundidos colores
que vagan en mi luz,
el azul que la honra es como un cielo desbocado,
su cuerpo embriaga en verde,
como hierba inspirando,
su alma exalta en sol cuando agiganta su voz,
y me dice TE AMO,
la mujer de mi vida es un hilo inteligente
de perfecto ritmo,
ella es mis palabras,
la sola razón de mi ser POETA.

La mujer de mi vida es ese beso de mi piel encendida,
ese desgarro en nubes cuando mi cabeza en su regazo,
y ella juega en mis cabellos,
y sus dedos son ese abismo al que yo
a duras penas resisto,
la mujer,
esos labios,
esos ojos que a mis ojos reflejan cuando la miran,
de mi vida la poesía,
la mujer de mí.

La mujer de mi vida se desliza como un junco,
sus caricias hacen de mí,
me toca envuelta en sábanas,
es una ráfaga a mis horas,
la mujer,
que a mi nombre escala con su nombre cuando entrega,
que resbala y otra vez,
para ser ella y yo y los dos al suspirar.

La mujer de mi vida
es esa parte de la vida que me toca,

la mujer de mi vida,
y TÚ aquí,
y tus párpados abiertos.

T de S
MRGC
Namaste

Déjame

Déjame


Déjame al borde mismo
de tu sueño dar un paso más,
para treparme a tu rostro
en despacio soplo,
para sobre tu cuerpo volverme entero,
y ser ese desnudo deseo que te espera,
sin prisa,
sin renunciar,
al borde mismo de tu alma,
pensándote.

Y entonces te pienso,
con tu nombre reducido al amor, y te siento,
con esa intimidad que siempre nos encuentra,
reposo y conquista.

Déjame al borde mismo y erguido de tu piel,
hacerte la mujer que vaga en mis caricias,
déjame en el otoño de las fuerzas poder mirarte,
en ese instante en que ni la pálida luz, duerme,
para sobre mis ojos abrirte,
para nada decirte
y recorrerte en hojas,
y remontarte en nubes,
déjame a mitad del deseo,
déjame sin preguntas.

Déjame quererte al borde mismo del amor
cual si fuera lluvia,
y de pronto tocarte
para así amar lo que no dice tu cuerpo,
déjame a tu costado inventarme,
para en mis labios tenerte,
para que la noche no baste,
déjame reemplazar los cielos por tus ojos,
déjame empezar de tu mano,
y tú y yo despacio, al borde mismo.

Déjame en un beso suave besarte
con mi boca en tu boca,
un beso de bocas juntas,
un beso que tú abres y yo te sigo,
déjame confundido de mirarte murmurando tu nombre,
déjame llenarte con mi alma,
y quererte en libertad,
y sentirte como el agua para soltarte lentamente,
déjame al abrigo de tus párpados,
déjame descender por ti,
¡déjame!

Déjame al borde mismo de tu voz
ser tu silencio,
como ese aire que apenas se guarda,
como esa veta de luna en la nostalgia,
como esa huella en las ansias que confirma,

déjame cuidarte como abiertas todas mis flores,
¡déjame!,
que el amor más ingrávido
siempre es al borde mismo.

Mi forma de quererte es descubrirte,
que tu forma de quererme sea dejarme,

¡déjame!

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 13 de enero de 2014

Mía

Mía

 
Eres sobre todo, mía.

Mía,
ese nombre,
esa palabra que simplemente
corre rodeada de fuego,
esas letras de agua que son silencio,
y te hacen,
y me hacen,
hasta ser sólo tú y yo, pero juntos,

mía,
para amarnos rodeados de colores,
para cercarnos sin tregua.

Tú y yo mojamos la luz,
temblamos como una mariposa y
establecemos el límite en una copa de vino,
que derramamos en nuestra piel hasta buscarnos,
que colmamos de pequeñas uvas hasta palpitar,

¡si!,
te amo en todo tu esplendor,
me derribo en tu pureza,
encendiéndote,
murmurándote,

mía,
resbalando por mis brazos, fugitiva,
llevándote uno a uno mis latidos.

Eres todas en una,
ardes y enfrías,
comienzas desde siempre,
te prolongas al infinito,
amarte es caer entre tus dedos y tus sueños,
es ese tiempo que transcurre cuando no respiras,
esa espera de una sola silueta en la arena,

mía,
para poco a poco venirte fruto,
esa sola sílaba,
ese beso que te convierte
y te madura a mi sed,

mía,
transparente dicha,
cuerpo que se convida como una pieza de pan,
o una ventana abierta,
o un barro que se derrota para multiplicarse,

mía,
profunda delicia cuando me besas,
cuando me tocas,
cuando te entregas.

Mi cuerpo se sujeta a tu aroma
y sobre mi pecho eres mía,
tus ojos se cierran vueltos brisa,
tus labios confirman lo que mis labios esperan,

mía,
te recibo,
me gustas,
¡mi bella flor yo te amo!,
por un momento repetido así,
quisiera más nunca despertar,

tuyo,
y que me digas aún no es hora,
¡ámame otra vez!

T de S
MRGC
Namaste

Tinta de Sangre



T de S
MRGC
Namaste

domingo, 12 de enero de 2014

Tinta de Sangre

 
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T de S
MRGC
Namaste

Entonces te amo

Entonces te amo

 
Si por amarte nacen las rosas,
entonces te amo,
rodeado de letras me descubro ante ti,
como una puerta que me invade de tus ojos,
como tu nombre que me navega
hasta llegar a un beso,
si por amarte ruedo entre la lluvia,
entonces soy tuyo
desde la raíz hasta las ropas.

Si por amarte el otoño todo
lo confunde de hojas,
entonces te amo,
con un amor a veces hierba
y otras, pasión erizada,
como un camino que de flores
o piedras palpita en aromas,
así te amo,
como el agua en el silencio,
como una sola gota que simplemente cae,
esperando.

Si por amarte un hilo invisible
nos sostiene de ternura,
entonces te amo,
con un amor que la voz desgrana,
como las aves en grave vuelo,
así el amor que este hombre
siente en las manos,
corriendo como río,
reposando como sangre,
una línea de razón y amor desnudo,
y en tu nombre y en mi nombre un mundo,
como dos alas amantes rendidas en poemas.

Si por amarte yo digo amor y tú dices,
cada palabra mía te trae,
entonces te amo,
con esa costumbre de sobre mis ojos encontrarte,
con esa mirada que sólo tengo al amarte,
escribiendo tantas cosas en mis terribles papeles,
que este amor es un amor que deja huellas,
porque eres dueña de mi sentir,
que este amor es la rutina lenta del viento que me llena,
porque eres TÚ, cuando sólo nosotros dos.

Si por amarte el amanecer se encadena a la tarde
y la noche se ilumina,
entonces te amo,
con un amor mojado, extendido, yaciente,
un amor que le pertenece a las caricias,
un amor que llega a tus ventanas,
abriéndolas,
abrigando tu pecho,
un amor que nadie puede contar,
siquiera imaginar,
porque somos sólo TÚ y YO en el lecho,

un amor rojo, ráfaga de flor,
un amor pronto que los labios aprisionan.

Si por amarte el amor supo disponer
nuestro camino,
entonces te amo.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 11 de enero de 2014

De un tiempo

De un tiempo

 
De un tiempo a esta parte me cuesta
trabajo no amarte,
a los pies de mi cama,
noche tras noche
abandono la piel de la voz que te nombra,
como una sola gota que el corazón desahoga,
así te siento,
con tu mano en la mía
sin que nada me digas,
así te miro,
así te encuentro.

De un tiempo a esta parte te veo
y te miro por la ribera de mi hombro,
¡mis ojos no caben donde quisiera tenerte!,
y te asumo por los rincones,
y te respiro en cada ademán,
eres el principio de mis labios,
los besos que tantas veces se quedaron sin besos,
¿cómo no amarte,
si somos hombre y mujer al acostarnos?,
nos hacemos.

De un tiempo a esta parte
siento que ya no puedo volver,
necesito de tus manos en caricias,
de tu amor cómplice,
de tu boca que me quiere porque soy,
necesito el hoy de tu rostro sin que me pidas permiso,
necesito quererte sin más,
sin callar, libre como el viento,
¿cómo no amarte si basta con que me toques el corazón,
para que ruedes en mis sueños
como agua,
como hojas de otoño,
como el silencio?

De un tiempo a esta parte
un ruido me quema,
el de tus pasos,
entre las ramas de los árboles y la lluvia,
el de tu pasión cerca del mar,
al borde de las olas,
el de tu atardecer,
cuando la noche aún cae en duda
y te me insinúas, recostada,
rodeándome incesante,
el de tus ojos abiertos y grandes,
invitándome a llamarte,
desde la cima mordiéndote, soñándote.

De un tiempo a esta parte
necesito más tiempo para poder amarte,
tiempo blanco de tu piel cuidada,
tiempo rojo de tus labios encendidos,
tiempo verde de tu inocencia vírgen,
tiempo oscuro, para descubrirte en las sombras.

De un tiempo a esta parte
me cuesta trabajo no amarte,
¿cómo no amarte,
si me haces falta todo el tiempo?

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 10 de enero de 2014

Gesto de amante

Gesto de amante

 
Con gesto de amante
parece el viento
escribir en mi piel lo
que por ti deseo,
palabras que sólo yo leo
cuando estoy en mí,
cuando por ti me encuentro,
gesto que nace para quererte
cortado a tu medida,
como mis labios,
cuando un solo beso los vuelve poesía.

Con gesto de amante
parece la lluvia
guardar las horas,
flotando en caricias,
gesto cabello como en contínuo silencio,
amante de sueños, de amor y de sexo,
miradas que buscan por entre las sombras,
dedos por siempre,
manos juntas.

Con gesto de amante
parece el pasado
gozar del mañana,
conquistando el ahora,
ahora que escribo bajo las ramas del aire
y por tinta tu eco,
el eco de tu voz como remanso del agua,
ahora que tú conoces donde todo empieza,
en el corazón abierto,
en el entonces los ojos,
ahora que en el rostro la verdadera trama,
un gesto de amante entre tú y yo, en el alma.

Con gesto de amante
un íntimo sentir me roba la boca,
si tú me miras, mi voz rota,
si tú me tocas, desnudo me levanto,
gesto de amante como la luna
temblando en lágrimas por cielos largos,
gesto de versos que saben que un día
cuando la arena esté desierta, te amaré,
con ese deseo lejos discreto,
como esa hoja de reposo claro,
con esos besos que se abren, y nada más.

Con gesto de amante
mi corazón emprende
lo que mi larga sed, ya sabe,
que después de todo, desde antes de antes
eras tú la que en mi cuerpo palpita,
tú, la que naufraga en mis labios,
la dueña de mi sangre siempre tú,
la de aguas abiertas,
la de en todos los lugares de todas partes,
cotidianamente tú,
gesto de amante adonde nadie va,
donde sólo tú, donde acabas.

Soy la curiosa llave concedida,
y tú, el tiempo que es uno, que es nuestro,
y un gesto de amante nos observa en el espejo,
y un gesto de amante nos ama en laberinto.

T de S
MRGC
Namaste

Siénteme tuyo

Siénteme tuyo

 
Siénteme tuyo frente al mar,
esculpe las horas y emerge de mi aliento
como una ola,
una incontenible ola sin forma
que muere de sed en tu piel,
¡hay mujer!,
increíble mujer de instinto,
¡hay mar de amor y deseo!,
quisiera no entender quien eres en mis sueños,
quisiera no poder,
quisiera no mirar pero no puedo,

siénteme tuyo y confúndeme,
tus lazos de sombras y bohemios me envuelven extraño
quebrando mi mundo,
renacen tus cielos de cabellos al alba,
te abandonas descalza sobre mi corazón,
¡hay amor!,
¿qué cantarán los pájaros cuando el
naufragio sea todo el tiempo?,
¿dónde habrán los besos alzarse como un faro,
entre la embriaguez de tu amor,
y el silencio de ti en mis labios?,

siénteme tuyo y descúbreme,
retrocede más acá y tócame,
mi cuerpo húmedo evoca tu ternura,
te albergas en mí,
te acoges en mis brazos,
¡hay amor!,
¡que más quisieran mis manos
que contenerte en pétalos de fuego!,
¡que más quisiera el desespero,
de anudarme a ti y saciar mis deseos!,
¡hay mujer y mi sol!,
quisiera ahogarme en tu flor,
y romper en torrente aventurado y perdido,

siénteme tuyo, yo te lo pido,
diminuto, desnudo,
cerrado en tu boca,
recostado en tu pecho,
el amor que siento por ti,
que tú has despertado,
se inclina salvaje a la raíz que sonroja,
la noche gira con su luna,
mi cuerpo sabe a tierra, me moja tu mar,
me conmueves,
¡hay amor de versos de hojas!,
¡hay mujer!,
de río de miel y derribo,
siénteme tuyo,
como tuyo mi destino.

T de S
MRGC
Namaste

Cuando te necesite a mi lado

Cuando te necesite a mi lado

 
Cuando mis cielos vulneren
ante tu ocaso de sombras,
cuando dentro del verde muera
la esperanza del rosal,
cuando por quererte
amar yo pueda,
mirarte con mis brazos,
tocarte con mis ojos y besarte,
con la urgencia de mis labios cuando,
cuando te necesite a mi lado,

cuando dos pañuelos no alcancen
a cubrir la sangre de mi herida,
cuando por saberte querida,
una paloma de vuelo blanco sea
el niño de mi padre que llora,
cuando una lágrima de
aurora descanse en tu puerta,
cuando vuelva mañana aguardando
la noche para volver a tenerte,
a la hora de mi muerte,
cuando te necesite a mi lado,

cuando la calle me arroje a veredas
donde nadie ya pasa,
cuando la flor del valle sea un diamante de carbón,
una mera ilusión de dar lo que jamás pudo la leña,
cuando entre sueños y nanas mi piel se vuelva agua,
como la ría larga de puerta pequeña y coral de luz usurpado,
cuando todo parezca nada y me priven de la mirada,
cuando te necesite a mi lado,

cuando este poema se vuelva rayo de sol olvidado,
cuando el amor un marfil,
tan frío y fino como elegante,
cuando mis manos un pescador
de jóven trigal que se atreve,
cuando dos hojas lluevan dos veces
las huellas de luna al alba,
cuando un medio mar se venga solo
de un medio rostro que lo llama,
cuando el fuego un sembradío
y una dulce guarida el viento,
cuando gire mi pluma entre ni tanto ni siento,
cuando te necesite a mi lado.

Cuando te necesite a mi lado,
yo naceré azul y audaz de sentimientos,
vestiré flores de dos soles,
con dos manos romperé las piedras y me verás
marino entre las hierbas,
sin corona glorificada,
sin ramas ni árbol, desnudo,
seré el aire puro de tu aliento,
las mudas promesas que retozan a tus pies,
cuando yo te necesite mujer,
cuando te necesite a mi lado.

T de S
MRGC
Namaste

Necesitarte a mi lado

Necesitarte a mi lado


Quiero adelantar mis manos
con la imprudencia del absurdo,
y separar una a una
las gotas de lluvia de tu rostro,
quiero en los espejos dibujar pájaros,
multitud de pájaros inclinados sobre la misma fuente
una vez y otra vez y otra más,
para verte, para verme, para vernos,
quiero necesitarte a mi lado.

Quiero pretender alcanzarte antes de ser nosotros,
y tomar un poco de ti,
de tu descanso,
de tus ojos sin tiempo,
del silencio de tu amor desnudo,
quiero desprenderme de tus labios hasta ser
esa sola voz que te pide te quedes más del alba,
quiero cuando me ames que me reclames,
quiero necesitarte a mi lado.

Quiero reconocerte sin excusas,
y vivir cada momento en que aprenderte,
quiero estar al alcance de ti
hasta que me prometas el horizonte,
como los árboles,
de cuerpos de ramas en almas,
como los ojos,
que diluvian gimiendo un sueño,
como el amor,
porque te siento,
quiero necesitarte a mi lado.

Quiero existir donde tú existes,
y quererte más donde siempre te quiero,
con un amor abierto vuelto palabra,
con un pedacito de amor pequeño
resumiendo todo lo que yo diría,
que quiero perderme en ti a fin de enamorarme,
y una ventana extendida para mi mirada,
y una barca serena a veces silencio,
quiero duendes,
alrededor del fuego quiero hadas y duendes,
quiero necesitarte a mi lado.

Sueña conmigo,
despiértame,
quiero tu intimidad tan inmensa que me derrumbes,
quiero te asomes a mis días contigo,
que halles la manera de mi amor,
para que puedas verbar mi aire,
para que me encuentres,
para que no pueda desear más nada que a ti,
quiero necesitarte a mi lado.

Con el tiempo de dar la cara al viento,
a mi lado,
con la pausa de bienvenidos besos,
con los colores de los abrazos que concurren como deseos,
con los tras la puerta que miran y miran,
yo quiero necesitarte a mi lado.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 9 de enero de 2014

Duerme conmigo

Duerme conmigo


Duerme conmigo,
¡quédate!,
¡que me conmuevan tus brazos!,
¡que en mi pecho quiero sentir el
encuentro de tus dedos y de tu boca
en toda mi piel!,
duerme conmigo,
recuéstate,
imaginando cuánto tiempo
esperarás hasta besarme.

Por acariciar tu rostro
quiero yo acudir a la cita de tus labios,
como esa necesidad del náufrago
de despertarse en la playa,
a ese reducido espacio de arena y agua,
a esa tibieza me refiero pálida cuando
te pido "duerme", y que me extiendan tus alas,
duerme conmigo y seamos como niños,
como un cielo amontonado de corales.

Mi cuerpo estremecerá tu cercanía, lo sé,
y como un laberinto de hojas te envolveré,
como si mi cuerpo se moldeara a tu cuerpo,
y llegaré a ti como las aves,
como esas aves que responden a tu silencio,
y te tocaré como una mariposa cuando se posa en tus manos,
esperando ese instante en que me desees,
navegante llegando a ti sin soñarte,
y tus cabellos enredados,
y tu sangre entre mis ecos,
¡tan sólo duerme conmigo!

Duerme conmigo,
te prometo que los días pasarán y las
noches cederán antes que amanezca,
el tiempo no sabrá buscarnos,
nos disfrazaremos de libros que sólo hablarán en poemas,
historias de amantes como entonces,
de todos los colores y sabores,
¡duerme conmigo!,
¡huelen a romero tus ojos!,
como un largo camino escondido que en caricias
se hará descubrir.

Duerme conmigo,
y bálsamo de ternura me vendré en tu alma,
y hasta las agujas del reloj se moverán al son
de las gotas de lluvia,
duerme conmigo,
no porque quieras dormir sino
para ser tú y yo ese lugar
del que jamás hemos partido,
duerme conmigo y que despierte de una vez el amor,
ese amor que nunca se ha ido.

¡Duerme conmigo,
ya no quiero seguir huyendo de ti!

T de S
MRGC
Namaste

miércoles, 8 de enero de 2014

Una señal

Una señal

 
Así como la luna extraña
al sol que la desnuda,
que con sus brazos de ternura
la despoja del velo del sueño
y la despierta,
así, como esperarte diciéndote
que no te espero,
o como la medida de mi amor viajero
que es tu corazón entero
y mi silencio,
así te extraño pero no lo digo,
porque te quiero.

Así, como las cosas que nunca pido,
pero sugiero,
un amor tan eterno como el cielo,
un año entero de otoño y hojas secas,
una lluvia ardiente que me acaricie,
un aire libre, como tu boca cuando me besas,
así, y que me sigas deseando cuando ya
los suspiros se han quedado,
cuando la distancia es tú allá y yo aquí,
y ambos deseando,
así te siento pero no lo digo,
porque te quiero.

Así, cuando todo acaba
en el agua que llevo dentro,
y las preguntas me llevan a pensarte,
y pensarte es acariciar el viento,
vaya este caminando o en bicicleta,
así, cuando las puertas abiertas
ruborizan de inocencia,
y te encuentro puntual en el recuerdo,
y se detiene el tiempo afuera del mundo,
y los murmullos tienen una paciencia
que sabe a promesas,
así te sé en mi pecho al acecho de mis labios
pero no lo digo,
porque te quiero.

Así, como ese caballero que tú ya sabes
que tiene un deseo,
encontrarte en el camino de regreso,
tomar tus manos y quererte otra vez,
otra vez, como ese querer sinuoso
que ondea en la luna
mirando lentamente,
y acaricia callando,
y calla mirando,
y mira soñando no tener tacto para ser en ti
toda una sola caricia,
así imagino continuar en tu piel y
ser tu intimidad pero no lo digo,
porque te quiero.

Porque te quiero te pido que te vayas,
aunque ruegue porque ansíes
despertar junto a mí,
porque te quiero te digo que
no importa si te callas,
por más inmensa la ráfaga
de besos que te ofrezco,
porque te quiero no encuentro
la manera de estar contigo,
aunque es implacable mi amor
y mi vida posible a tu lado,
porque te quiero tienes razón,
soy todo pretextos,
mis ojos te miran, te pintan, te convierten,
no se cansan de mirarte,
no se cansan de tenerte,

porque te quiero soy el hombre que se está haciendo,
que tiembla de coraje como tantas palabras,
soy esos primeros ojos,
eso primeros pasos
que tan sólo te quieren encontrar.

T de S
MRGC
Namaste

Ambiciono

Ambiciono

 
Ambiciono tu cuerpo a la
luz de la luna,
tu cuerpo desnudo,
tu nombre,
tu cabello perdiéndose en mis dedos,
tus deseos,
cuando en mis sueños tu piel aroma
y en mi espalda dejas tu boca,
y eres cada momento verdaderamente vivo
de los versos que aún no escribí.

Ambiciono tus palabras,
las de fuera de ti y las de muy dentro tuyo,
esas de fuego y cenizas y redes de horizontes,
para ser esa frontera que te asume,
para cubrirte con líneas de vigilia,
para en tu vientre descansar mi corteza
y ser ese imprevisto que te habla,
que te mira y te habla con silencios,
que te refleja.

Ambiciono tu mirada,
tu mano segura y tu inocencia,
ese estar dudando entre la razón y lo que le
reclamas a la vida,
y recorrer las ventanas que confiesas,
y querer ese techo que te inventa,
para arrojar a la fuente la última moneda
y gozar hasta que salten las gotas breves,
y llorar confundido de sed,
mientras todo es llovizna a mi alrededor.

Ambiciono tus labios,
pero no exclusivamente ellos sino
a ese esperarte y encontrarte,
a ese discreto e invisible amparo de tus manos
cuando me besas,
a esa complicidad sin proezas,
a esa oración que todo lo inunda,
mientras al borde del camino todo es calma,
y los párpados caen,
sin sueño,
sin tiempo.

Ambiciono necesitarte,
averiguarte cerca de mi corazón y saberte en el aire,
como un muelle sin olas,
como esa paciencia que tienen los árboles ante el viento,
como la piel que te propongo construir sin excusas,
liberando el verbo del amor,
insistiendo en dormir juntos y apretados,
como esa libertad de soñar
pero con los ojos bien abiertos.

Ambiciono esta vez
dejarme ser tu parte,
sucederte por tus cuatro costados y tú a mi lado,
y respirarte si respiras.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 7 de enero de 2014

Ahogado cielo

Ahogado cielo

 
Cielo,
ahogado de sueños por
senderos de nubes,
pedaleando entre tibios
de ocasos de sol y agua,
de rocío y de hierbas en amor,
confundiendo a las estrellas con lágrimas,
hadas, harapientas de vestiduras ahogadas
en cielos de aire,

cielo,
escultura de viento raída de sombras,
alondras, que sacuden el rojizo
de los ríos a mi paso,
mi bicicleta es mi regazo,
el invierno una flor que en gajos me desnuda,
la ternura se vuelve cielo más no me detengo,
simplemente voy, ahogado de miradas,

cielo,
manos que se dicen enamoradas entre un
aliento a trébol ahogado de cenizas,
brisas, que deshojan mi piel en deseos,
cuando lo eterno se vuelve palpable,
lo que imaginas, realizable,
ahogado en mariposas que se vienen rosas cuando el dolor,
que se muestran valor,
ahogado en labios sin palabras,

cielo,
de gotas de Dios derramadas,
ahogado en rocas que han gabrado su silencio,
momentos, que nacen como un pastor agricultor,
surco de semillas, así mi vida,
camino que desafía conmigo viejos dolores que
creí enterrados, pasiones nunca dejadas de lado,
como un labrador encendido,
ahogado por el destino en mi boca,

cielo,
te muestras perenne,
robándome en mis noches,

cielo,
te ahogas en mí,
como mi tinta en mi sangre.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 6 de enero de 2014

El amor que me hace de ti

El amor que me hace de ti

 
Enamorado,
la luna un candil que
desnuda tus ojos en mi playa,
la arena lo que tú eres,
mi manantial de ternura,
mi aventura inagotable en ti,
tu sendero de lujuriosos deseos en mis aguas,
enamorado si, enamorado,

enamorado,
se abren mis rosas como una
lágrima en mi alma,
tu boca se vuelve senda que sueña mi alba,
te llevas mis miradas,
la savia de mis ansias por tus retamas de amor,
enamorado en tu espíritu forjador,
enamorado de tu amor, enamorado,

enamorado,
la encina de tu paisaje se viene
caminante en mi dolor,
el amor que me hace de ti,
me vuelve barranco después de la lluvia,
enamorado, no tengas dudas,
por más que no quiera,
por tanto olvide,
por esa amargura que aún existe no temo yo decirte,
enamorado me basto en ti, enamorado,

enamorado,
hoy le escribo a los pájaros que no percibo,
que no elijo ni siento pero sé que están ahí,
vagando por mis cielos,
como un golpe de palabras
fortaleciendo mis alas,
despejando el horizonte por
ser el hombre que a tu encuentro va,
enamorado saberte en mí, enamorado.

T de S
MRGC
Namaste

Si me fuese permitido quererte

Si me fuese permitido quererte

 
Si tú me amaras,
como ama un árbol de ojos azules,
que entrega sus ramas de hojas de luz,
cuando el otoño es aquella de ayer que se lo pide,
si tú me amaras como el mañana que se rinde,
cuando en infinitos paisajes se viene anónimo,
cuando apenas se percibe el modo en
que el alba acaricia el valle,
desnudando las hierbas
en eternas olas de color y de mirar,

si tú me amaras,
si tú me amaras como ama un breve goce de arena,
que acusa a los cristales de querer acaparar
el cielo y los deseos,
si tú me amaras como los senderos
que se vuelven mariposas mientras todo brilla,
y los ríos siguen corriendo hacia el mar,
si tú me amaras
¡oh casual!,
como el vasto tiempo que se escapa,
como dos manos que desgarran
las llamadas de amantes,
con promesas de almas y bocas de miel,

si tú me amaras,
rodando y repetida temiendo a las sombras,
si tú me amaras abrazando sin término,
segura de ti misma como el trino de un ave,
y el son grave y cómplice del agua,
si tú me amaras,
aire sin hadas,
manantial sin piedras, misterio sin lágrimas,
si tú me amaras,
¿qué será del fugitivo que persigue convencido,
figuras esquivas de la vida?

Si aún eres tú,
como esa gota de lluvia que en cada poema
inunda mis versos,
si aún eres tú quien me amara,
vaga en noches florida de azar,
viento de oscuridad que me encuentra asombrado de ser,
si tú me amaras y me miraras,
¡qué poco importará la verdad, al
saber que me es permitido quererte!

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 5 de enero de 2014

Si fueras ella

Si fueras ella

 
¿Y si fueras ella,
la que por las noches cierra
mis ojos y me desea con toda
su voluntad?,

ella,
que sucede cerca, tangible y real,
que por alguna razón,
¡vaya a saber cuál!,
no me deja mirarla pero,
su honda inspiración me toca,
cuando pienso que no seguirá y sin embargo sigue,
cuando cae sobre mi piel como si se abandonara,
para llenarme cada vacío y saberme suyo,
mientras con escaso aliento repito su nombre,

ella,
que no es como otros arrebatos y lo sabe,
que tiene voz temblorosa para soltar mi cabello,
¡cómo si a mí se me ocurriera impedírselo!,

ella,
que jamás retrocede,
que me inunda con su adrenalina,
que percibe dulzura en mi mirada por más que no la mire.

¿Y si fueras ella?

Me estrechó entre sus brazos,
nuestros labios se encontraron
suavemente bordeando las sábanas,
y yo la sentí,
como si lo único que quisiera
fuera de ella estar envuelto,
y yo me rendí dándole mi boca,
mientras mis dedos intensos y profundos
seguían sus manos, seguras y conocidas,

y me giré para mirarme en la luna,
esa luna que pasaba y que parecía decirme,
¡tú sabes que te quiero,
pero más que quererte
yo te quiero para conocerte!,
y respiré hondo como buscándote,
era ya medianoche.

¿Y si fueras ella?,
mi sed de ti,
mi anunciado regazo en suspenso,
mi cuarto,
mis párpados,
esa lenta palabra que se empecina,
¿y si fueras ese latido que por costumbre se ha
vuelto mi portal hacia la vida?,

¡déjame mirarte dueña en espera!,
¡devuélveme la claridad de tenerte o no tenerte!

El tiempo hace proezas en un árbol,
es como ver el cuerpo que se inventa en un espejo,
te siento y estás lejos,
eres el siempre y el jamás.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 4 de enero de 2014

En blanco y negro

En blanco y negro


" ... y ahora es cuando me acerco,
te tomo de las manos,
acaricio tu cabello
y te beso los labios".

Ahora,
que a mi costado te abrazas serena,
que dejas al mundo sin principio ni final,
porque sólo este momento importa,
y tu boca de claro amor, pura,
y tus besos, esas reiteradas olas
que jamás me sacian.

Mis ojos sin fin se esparcen por toda tu piel,
¡hazme el amor! - susurras,
que cientos de vientos traspasen mis hojas,
que me quieras pájaros en el momento justo,
¡hazme el amor! - convocas,
y crece despacio,
sé como esa imagen que regresa,
como la tibieza del otra vez, otra vez y otra más,
¡hazme el amor! - para siempre.

Mi ventana abierta se traduce
en mañana, mañana
para que nuestros nombres no mientan,
para que los árboles acepten las tardes
y las ramas vibras entiendan,
para que los labios se convenzan de los murmullos,
para que lo mejor que hubo
y lo más puro que hay,
sea lo que venga,
mañana,
sin darnos cuenta.

Ahora que estás en este tiempo,
que vuelas como una mariposa quieta,
que la memoria de mis manos es un verso,
y acaricio tu cabello y te miro
como se mira la constancia de un libro,
como se corre sin renunciar a los pétalos de una rosa,
ahora, que tu aroma puedo palpar,
que no me resisto a tu voz,
que te insinúas y mis dedos crecen, ahora,
¡hazme el amor!

Sobre los hombros te siento desnuda
con tu silencio invencible,
sobre mi piel imagino tus sueños
sosteniendo tu mirada como nubes,
como lento viento que al contacto despierta,
y me dices o invento que lo haces,
¡hazme el amor!,
como siempre pero distinto,
sin palabras,
sin sentido,
en blanco y negro,
¡tan sólo hazme el amor!

Enamorarse es un presagio gratis, dijo Benedetti,
yo le agregaría un sin embargo,
una orilla,
un borde sin final.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 3 de enero de 2014

De pronto

De pronto

 
¡Sé que existes,
porque aún estoy aquí!

Aquí,
esperando me desnudes
el alma y me ames,
saberte aquí,
reclamándome el amor
que te espera,
tu sueño aquí,
reconociéndote tibia,
entregándote mi corazón sin excusas,
aquí, haciendo las cosas
que tú haces y pensándome,
y yo pensándote y recordándote,
aquí, donde sólo tú puedes,
donde mi sangre.

Al borde mismo de mi lecho estoy,
un despacio soplo me mira,
me mira como si la orilla fuese tu cuerpo,
me habla como si pudiera medirte en palabras,
me toca volviéndome entero,
desnudo de ansias y besos,
me abre, como si los ojos puestos en ti
te recorrieran hasta tus formas,
hasta tu última forma descifrando tus secretos.

Aquí tú y yo hacemos lo mismo,
nos quedamos quietos y nos buscamos,
nos encendemos,
nos volvemos furtivos amantes y exactos,
nos perdemos para ignorarnos,
somos deseo desbocado
y la sola evidencia del sol y de la luna.

Contigo todo es más fácil,
la espera es un suspiro,
la distancia es el de pronto
de la noche y te siento,
te siento creyendo todo saber de ti,
te siento mirando el cielo,
quizá por el resto de la vida,
te siento mientras te espero,
y me encuentro porque te llevo dentro,
te siento en mi media voz,
como ese amor que de pronto
llega cuando te siento.

Como si te robara un pensamiento,
imagino me dices ... "extrañándote,
dile a ese ser que adentró en mi vida,
que busco su compañía en estos momentos",

¡mi compañía!,
te entrego mis manos rodando a gotas,
te doy mi agua para tu espalda
humedeciéndote toda,
mi aire lento desde tu boca,
y el extenso verso que te habita
desde el corazón hasta los labios,
te doy mis párpados a fuerza
de mirarte y mirarte,
te doy el entonces para estar junto a ti,
y el amor,
para amarte y sentirte a mi lado.

Aquí mi mirada es larga,
te recibo.

T de S
MRGC
Namaste