martes, 31 de diciembre de 2013

Una bonita casualidad

Una bonita casualidad


El amor que no digo 
me mira al cielo,
el deseo que no añoro
me besa marcando mi vida,
quizá el día se hace noche
y todo es nada como tanto,
y así te encuentro,
soñando sin querer soñar,
pensando en ti,
como si todas mis puertas abrieran hacia afuera.

Estoy sereno como quien se prueba
ropa nueva,
expectante de la imagen que
extraño de ti a mi lado,
mi primicia es la brisa a la que cada
mañana me acostumbro,
como un desborde de las manos que palmo
a palmo quisieran atrapar,
las palabras de tus silencios,
entenderte con esos ojos que te escuchan,
mirarte por primera vez lentamente,

¿por qué será que ya nadie usa media medalla,
o graba dos nombres enlazados en un corazón
en la corteza de un árbol?

Una bonita casualidad me habla en caricias de versos,
me habla sin querer callar,
sin amparo,
no tiene tacto pero empieza siempre desde antes
como una contínua intimidad,
como un despertar que se hace y se deshace,
como una intuición que se asoma
a mis pasos presurosos de ti, pero contigo.

Bonita y casual, desnuda,
querida y queriendo como esa red
que es aire y que es breve,
como esa inocencia sencilla que se paga con poemas,
como la infancia de los primeros ojos,
en suspenso, enamorada,
como la vida entre paréntesis y entonces ...

necesito tu boca,
tu mirada lejos,
el sabor de tus labios,
necesito los años en que mi corazón no te supo hallar
para sanar esas heridas,
necesito sentirte como al aroma de una flor
y tu otra orilla,
necesito de ti que no te alcancen mis pruebas,
para así ofrecerte mi mejor ventana,
mi aprenderte todavía,
y mi última moneda a la fuente de los deseos.

Necesito tu parpadeo y guardarte hondamente
para de cara al viento poder llamarte,
para inventarte entre hojas lejos de las intrigas,
para mojarte cual árbol que a sí mismo se contempla,
y ser ese poeta que convoca a otros poetas cuando escribe,
cuando te escribe,
porque no puedo dejar de quererte como te quiero.

Mi más bonita casualidad lleva tu nombre,

¡seré tu compañero,
tu solo amor,
si el tiempo me sirve,
si me sirve la vida!

T de S
MRGC
Namaste