miércoles, 4 de diciembre de 2013

Tú, que te enamoras

Tú, que te enamoras

 
Tú, que me miras como la luna al agua,
que me tocas como el otoño a mi ventana,
tú, fuego caudal que dispone de mí
cuando las llaves de la melancolía,
tú, que borras mi sombra impalpable de cenizas,
que me vuelves brisa
cuando me dices TE QUIERO,

tú, leño de aromas que me embriaga y me dejas
poco a poco para volverme a encontrar,
tú, barca de olvido, raíz de mi corazón y destino,
tan solo tú, que me inventas cada noche ni tan
viejo ni tan jóven, de momentos un hombre
con tu permiso de amor,

tú, que invisible llegas a mí y me desapareces
contigo, y me desnudas en tu río
y me destinas a ti, implacable,
tú, de inocencia larga de lluvia y cicatrices
de besos en tu piel y en mi piel,
tú, una flor en mis labios que tus labios han escondido,
tú, razón en piruetas de luz y quietud,
te repites en mí cuando tus brazos,

tú, reflejo de niña que se resiste a crecer,
casa abandonada y primera vez de papel, cuando
tu cuerpo y mi cuerpo y un frío café,
tú, que naces en mí y se te antoja,
y huyes de ti como en una canción,
tú, prófuga del mar en tus muros de verano,
de un invierno que te llama más allá de la distancia,
no más que tú,

tú, sin nada que entender,
sin poco más que enseñar,
te precipitas en debilidad y te abrazas
a la pasión que te confunde,
que te enamora, tú.

T de S
MRGC
Namaste