jueves, 26 de diciembre de 2013

Tinta de nuestro color

Tinta de nuestro color


No me digas que me
amas, no lo hagas,
ya sé que tu corazón
guarda muchas cosas,
muchas que aún no conozco pero
no le pongas palabras,
muéstrate mejor como la lluvia
que sin nada decir se abre paso,
con sus pies descalzos,
sin pensar, sólo cayendo,

no me digas,
prefiero descubrir tus pensamientos,
agregando a mi pecho uno a uno
tus silencios hasta derramar la copa,

no me digas,
no me preguntes,
que todo sea así, natural,
llegas, te quedas, me besas, te vas,
¿volverás?,
permítete crecer en mi alma,
el tiempo jamás es tiempo perdido
cuando nuestros ojos se encuentran.

No me digas que me extrañas,
no quiero saber de cosas perdidas ni de como
tu corazón palpita cuando repites mi nombre,
cuéntame mejor de esa pasión sobrante cuando me sueñas,
de esa quietud de tus manos cuando te vistes de mí,
y cuentas estrellas,
y desnudas a la luna,
y el viento es mi piel a tu piel parecida,

no me digas,
no es necesario,
a mí me pasa lo mismo,
el deseo de ti escarba todo desde el suelo,
mis cabellos llegan a tus cabellos como mis dedos,
y los cielos se acumulan,
ternura por todos lados,
necesidad de salir pero no sabemos bien hacia donde,

no me digas,
no quiero,
déjame sentir tu boca cargada de pájaros,
déjame creer en tus manos como manos de niña,
como raíces de un árbol,
déjame ser el agua más que el llanto,
y precipitarme a tu porvenir como un tiempo sin red,
como hojas perdidas que son gotas en el camino.

No me digas que me amas,
déjame sin recuerdos,
te pido ser una simple voluntad,
una humedad alrededor queriendo alcanzar algo,
abrazando desde la espalda,
una coraza para ti sola que sabré quitarte,
mirándote,
viviéndote los párpados,
amándote,
deteniendo esa palabra que tú y yo tan bien conocemos,

¡no me digas,
búscame, cae,
todos mis versos siempre tuyos,
desde antes!

T de S
MRGC
Namaste