jueves, 5 de diciembre de 2013

¡Oh amor, mi amor!

¡Oh amor, mi amor!


¡Oh amor, mi amor!,
amor de madero de mi
navío de luz,
amor azul que descubre
a mi corazón en un río,
amor desconocido que invade
mis ojos y mi boca,
robándome la piel,
amor sin querer que llega a mí con un beso,
que vacilante rueda en amaneceres de
lluvia, en caminos de piedra,
que a su manera me aman,

¡oh amor, mi amor!,
estoy confundido con el áspero
viento de tu pasión,
que a veces se vuelve dolor que eriza,
que otras parece tener prisa,
que por los cielos de mi alma se
precipita en hojas sin árbol,
en versos que sueñan de vez en cuando,
desnudando mi morada,
¡oh mi amor, te extrañaba!,
el alba se vuelve vino
cuando me dices TE AMO,

¡oh amor, mi amor!,
se quiebran caprichosas las rendijas
que mi sol te ofrece,
y repites mi nombre,
y palpitas vestida de agua,
y tus caricias de barro son la espada de mi raíz,
¡oh amor!,
¿recuerdas la sombra de aquel silencio?,
te vi dormir, te esperé,
velé uno a uno tus deseos,
como un soneto que no espera nada hallar
y sin embargo, vive esperando,

¡oh amor, mi amor!,
eres el horizonte de mi cuerpo,
el vuelo que no conozco
pero me abrazo a su libertad,
el pedido que se hace bosque,
el poema que se vuelve rama,
la campana de mi infancia que una vez detuve,
la estrella de mi sangre que me confunde,
el mar de luna que se sumerge en mí,
que me llama,

¡ven!,
¡ven conmigo cortando amarras, esas que
aún te encarcelan y te queman!,

¡ven!,
¡abandona tu color, tu fuego y tu aire,
enrédate en un laberinto de arena y sin tiempo,
y muy lejos de todo, atrévete!,

¡oh amor, mi amor!,

¡oh amor, mi amor!

T de S
MRGC
Namaste