sábado, 14 de diciembre de 2013

Nubes de mariposas

Nubes de mariposas


Mi esperanza atrapa ilusiones,
será porque tú y yo tenemos
demasiado que decirnos,
somos nosotros en el infinito
y en el ayer
y en el mañana.

Nunca me has dicho que si,
quizá por ello te amo,
quien eres en realidad es
cuantos dolores escondes,
cuantos temores niegas
por miedo a la libertad,
a que alguien te acepte tal cual,
a que una palabra te sitie,
y entonces la distancia se
vuelva un deseo de ser pájaro,
y ya no valgan excusas para las manos,
y simplemente pueda derrotarte la sombra
con un beso y una mirada.

El pétalo que despojas es transparente en el cielo,
siempre te creí a lo lejos como una pasión
nocturna borrándose en el día,
tu cuerpo, careciendo de nombre pero
extendido por toda mi piel,
tus labios, náufragos nostálgicos de mi aire,
tú, esa pausa en mis caricias,
esa sonrisa casi deseo,
esa inicial sola de ti junto a mí.

En tus brazos mi silencio,
ese abrigo que eriza jugando a ser herida
pero sólo recuerda tu boca,

¡princesa!,
ni te imaginas lo que quiero cuando lo escribo,
¡princesa!,

somos algo así como esas dos palabras que
no pudieron todavía juntarse,
como ese misterio que crea belleza entre tanta rutina,
como la vida que va sucediendo mientras
cuidamos los pensamientos,
como esa costumbre vuelta carácter
forjando el destino,
como ese vacío que es el paisaje de tus
hombros y de mis hombros, algo así.

Nubes de mariposas nos hacen desnudez,
el amor nos farola a orillas del cuerpo,
siempre el deseo,
siempre la puerta,
siempre un te quiero en la misma
pasión de cada verso,
es el fluir de un te amo que no se deja
pronunciar pero está,
¡escúchalo!,
¡siéntelo!,
no es una letra, ni el viento,
ni siquiera la lluvia,
no renuncia a tu rostro pero es el roce.

Nubes de mariposas en tu aliento
recordándote mi voz,

¡esta noche me amarás lo que
no me has vivido!

T de S
MRGC
Namaste